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Francia da el primer paso para prohibir a los menores de 15 años acceder a las redes sociales

  • La medida la ha aprobado la Asamblea Nacional y pasa ahora al Senado
  • De salir adelante, será el segundo país, tras Australia, en aprobar una restricción de este tipo
Un grupo de estudiantes universitarios, con ropa informal, manipulan sus teléfonos móviles. Se distinguen manos con diferentes tonos de piel y carcasas de varios colores.
Jóvenes universitarios usando sus teléfonos móviles GETTY
RTVE.es/Agencias

La Asamblea Nacional de Francia ha aprobado este lunes un proyecto de ley que busca prohibir el uso de redes sociales a menores de 15 años y vetar los teléfonos móviles en los institutos. Pasará ahora al Senado para su debate.

La medida, que busca proteger la salud de niños y adolescentes y cuenta con el apoyo del Gobierno y del presidente Emmanuel Macron, ha salido adelante con 116 votos a favor y 23 en contra.

El debate se ha iniciado por procedimiento de urgencia, con el objetivo de que la medida pueda aplicarse desde el comienzo del próximo curso escolar.

¿Hay que prohibir las redes sociales a los menores de 15 años?

Australia fue el primero

De salir adelante, Francia se convertiría en el segundo país del mundo, tras Australia, en prohibir el uso de las redes sociales a niños. El país austral lo hizo en diciembre pasado para los menores de 16 años.

Una vez ha recibido la luz verde de la mayoría de los diputados, se espera que pase al Senado a mediados de febrero, según había afirmado este lunes, antes de la sesión de la Asamblea, el exprimer ministro y presidente del grupo Renacimiento de Macron, Gabriel Attal, convencido de que podrá entrar en vigor el 1 de septiembre, a tiempo para el nuevo curso escolar.

"Francia puede ser pionera en Europa en un mes", ha sentenciado Attal.

Con solo dos artículos, la futura norma pretende establecer una normativa "clara" sobre el uso del móvil y las redes sociales para los menores de 15 años, según dijo el propio Macron en un vídeo enviado la víspera a la cadena de televisión BFMTV.

Un proyecto elaborado por el Gobierno

Macron ha hecho de esta medida una de sus propuestas claves en un mandato bloqueado por la falta de mayoría en la Asamblea Nacional y espera obtener consenso de diversos grupos políticos.

A principios de año, el Gobierno envió un proyecto de ley al Consejo de Estado y, posteriormente, lo aprobó en Consejo de Ministros.

En su versión final, el proyecto dicta que será el Ejecutivo, mediante decreto, el que determine las redes consideradas "peligrosas" para los menores, en virtud de los informes de la Autoridad de Regulación de la Comunicación Audiovisual y Digital (ARCOM), un organismo independiente.

"El cerebro de nuestros niños y de nuestros adolescentes no está en venta. Las emociones de nuestros menores y de nuestros adolescentes no se vende ni se manipula, ni por las plataformas estadounidenses ni por los algoritmos chinos", aseguró el presidente.

El Ejecutivo francés se apoya en informes sanitarios que ponen de manifiesto el daño psicológico que las redes sociales pueden provocar en los menores.

Las plataformas de redes sociales como TikTok, Snapchat e Instagram están perjudicando gravemente la salud mental de los adolescentes, según un informe publicado a principios de este año por la Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria, Ambiental y Laboral (ANSES).

Diputados franceses asisten al debate parlamentario sobre la prohibición del uso de redes sociales a menores de 15 años en la Asamblea Nacional, el 26 de enero de 2026 Ludovic MARIN / AFP

La medida contaba con el respaldo de la coalición macronista y de la extrema derecha, además de la derecha conservadora, mientras que la izquierdista La Francia Insumisa la tacha de "paternalismo digital".

La ley deberá, además, ser conforme al reglamento de servicios digitales de la Unión Europea, para no sufrir la misma suerte que la de 2023, que buscaba instaurar la mayoría digital en los 15 años pero que no se aplicó por ir en contra de ese reglamento.

En cuanto a la prohibición de los teléfonos móviles en los institutos, el proyecto prevé extender el veto que existe ya en los colegios y abre la puerta a adaptar el reglamento interno de cada establecimiento.