La Policía investiga otras dos posibles agresiones del cirujano acusado de violar a una paciente sedada en Murcia
- Una enfermera que ha trabajado con el acusado durante años denuncia "comportamientos anómalos" en dos intervenciones
- En el atestado, las pacientes manifestaron molestias en sus zonas digitales tras la operación
El cirujano plástico que se encuentra en prisión provisional en Murcia tras ser acusado de violar a una mujer sedada mientras la operaba el pasado 4 de diciembre podría haber agredido sexualmente a otras dos pacientes.
Según el atestado ampliado de la investigación policial iniciada el 5 de diciembre, al que ha tenido acceso RTVE, una enfermera que llevaba años trabajando con el supuesto agresor denunció los días 15 y 16 de diciembre comportamientos anómalos del cirujano durante dos intervenciones realizadas el 17 de julio y el 3 de diciembre de 2025 en el hospital IMED Virgen de la Fuensanta de Murcia.
En el documento se refleja cómo, al término de su declaración, la sanitaria confesó que desde que había saltado la noticia se encontraba en "estado de shock" sin tomar consciencia de las hechos denunciados hasta verlos reflejados en los medios.
Las dos pacientes a las que operó también han declarado en la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Brigada Policial de Policía Judicial de Murcia. Una de ellas manifestó que sufrió "una gran molestia en su zona genital" tras la intervención y que duró varios días. Una segunda declaró que tuvo "muy inflamada" la zona genital durante el posoperatorio.
La enfermera relató que en la intervención del pasado 17 de julio asistió al cirujano en una abdominoplastia y lifting de muslos le "llamó la atención que el doctor cambiara la disposición de la camilla" lo que le impedía que ella pudiese acceder de manera correcta al instrumental. Además, también le "sorprendió" que el doctor "pusiese sobre la bata un paño adhesivo pegado, como si de un delantal se tratase" asegurando la enfermera que "no era normal ni necesaria" ya que el cirujano ya llevaba una bata quirúrgica que le protegía todo el cuerpo.
La enfermera de anestesia que, según el atestado, declaró que había "operado en innumerables ocasiones" junto al médico actualmente detenido, también expuso que en esa operación, mientras el facultativo intervenía en los muslos de la paciente sedada, ella no pudo saturar el abdomen correctamente porque la paciente se movía horizontalmente debido a que "el doctor realizaba unos movimientos pélvicos que la desplazaban [a la supuesta agredida] horizontalmente de la camilla".
Unos movimientos, según la enfermera, "no compatibles con la tarea de liposucción" que debía realizar el cirujano. Y recuerda "especialmente" que el doctor "jadeaba de una manera desagradable mientras se encontraba entre las piernas de la paciente". Al terminar la liposucción, la sanitaria declaró que la zona genital de la paciente estaba descubierta cuando debería estar cubierta con la gasa que había grapado previamente. Al preguntar al doctor, este le dijo "que le molestaba para usar la cánula [tubo corto que se emplea en diferentes operaciones de cirugía o que forma parte de aparatos físicos o quirúrgicos]" lo que a la enfermera le extrañó "ya que la zona genital no debería interferir en extraer la grasa de la zona de los muslos". En el atestado se refleja cómo la declarante afirma que la zona genital de la paciente estaba "dilatada", "muy enrojecida" y "muy lubricada".
El relato de la enfermera de la operación del 3 de diciembre del año pasado se asemeja al de julio. En este caso, fue una intervención de cirugía de pecho y liposucción de los muslos. De nuevo, el cirujano cambió la orientación de la camilla, la paciente no dejó de moverse con "movimientos bruscos horizontales" y el doctor realizó "movimientos pélvicos entre las piernas de la mujer", tal y como expuso la declarante a la Policía.