España supera por segundo año consecutivo los 6.300 trasplantes de órganos y se mantiene como lÃder mundial
- En 2025, se realizaron 6.335 intervenciones, solo un 2% menos que en 2024, cuando se pulverizaron todos los récords
- El año pasado arrojó una tasa de 51,9 donantes fallecidos por millón de población, muy superior a la del resto de países
España realizó en 2025 un total de 6.335 trasplantes de órganos, una cifra un 2% inferior a la del histórico 2024, pero que apunta a una estabilización de la actividad nuestro país, en la que se mantiene como líder mundial absoluto durante 34 años consecutivos.
Este ligero descenso rebajó a 129 el número de trasplantes ejecutados por millón de población (p.m.p) frente a los 132,8 del año precedente en el que España fulminó todos sus récords, según el balance de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), que han presentado este viernes la directora del organismo, Beatriz Domínguez-Gil, y la ministra de Sanidad, Mónica García.
Las buenas cifras del año pasado fueron posible gracias a las 2.547 personas que donaron sus órganos tras fallecer, lo que arroja una tasa de 51,9 por millón de población, una cifra similar a la de 2024, cuando se alcanzó el máximo histórico de 52,6. Otras 408 donaron en vida, 402 de ellas un riñón y 6 parte de su hígado. A las que se suman las 226 personas que donaron tras acogerse a la ley de eutanasia, que han posibilitado el trasplante de 643 pacientes desde que entrara en vigor en 2021.
Esta tasa de 51,9 donantes fallecidos p.m.p. que alcanzó España en 2025 es muy superior a la del resto de países del mundo, según datos del Observatorio Global de Donación y Trasplante. En 2024, Estados Unidos registró 49,7 donantes p.m.p, por delante de Italia (30,6), Francia (28,6), Canadá (22,9), Suecia (22,7), Reino Unido (20,4), Australia (19,7), Alemania (11,4). La Unión Europea, en su conjunto, registró 24,2 donantes por millón de población.
Trasplantes por tipo de órgano
Por tipo de órgano, se realizaron 3.999 trasplantes renales, 1.276 hepáticos, 556 pulmonares, 390 cardiacos, 103 pancreáticos y 11 intestinales. Si bien con respecto a 2024 se produjo un descenso en la actividad de trasplante hepático (-5%) y pulmonar (-11%), la de trasplante renal se mantuvo estable y aumentó de forma significativa el número de trasplantes cardiacos (+12%), de páncreas (+6%) y de intestino (+175%). En el caso del trasplante de corazón, el año pasado se registró el mayor número de procedimientos de la historia.
Así, el trasplante cardiaco creció ese 12% con respecto a 2024 gracias a la donación en asistolia. Este tipo de intervención —usar el corazón de un donante fallecido por parada cardiorrespiratoria irreversible— se ha consolidado desde 2020, y hoy representa el 35% de los trasplantes de este órgano.
El perfil del potencial donante de órganos en España se mantiene similar al de años anteriores. Los donantes fallecidos por accidentes de tráfico apenas representaron el 3% del total. La principal causa de fallecimiento de los donantes fue el accidente cerebrovascular (52%). En cuanto a la edad, el 60% de los donantes superaron los 60 años, el 32% los 70 y un 5% los 80. El donante más longevo registrado en 2025 tenía 93 años.
Datos por comunidades autónomas
Según los datos aportados por la ONT, en 2025 doce comunidades autónomas superaron los 50 donantes por millón de población y siete de ellas sobrepasaron los 60. Cantabria volvió a liderar el ranking, con una tasa de 103,4 donantes p.m.p, seguida de Navarra (88,2), Asturias (64,4) y País Vasco (64,3). De las comunidades autónomas con poblaciones superiores a los 5 millones de habitantes, destaca la actividad registrada en la Comunidad Valenciana (57,5) y Andalucía (54,4). Las que más crecieron fueron Aragón (+71%), País Vasco (+19%) y Asturias (+16%).
La Organización Nacional de Trasplantes cifra en 1.416 los trasplantes realizados gracias al intercambio de órganos entre comunidades autónomas, lo que supone un 23% del total. A su vez, el 6,5% de los receptores fueron trasplantados en un centro fuera de su comunidad de residencia. Ambos datos demuestran el papel cohesionador del Sistema Español de Trasplantes, según la propia ONT.
Estas cifras, "absolutamente abrumadoras y difíciles de superar por otros países", según ha resaltado la ministra, marcan una tendencia a la estabilización de la actividad en España, que lleva más de tres décadas superando su propio máximo mundial, con excepción de 2020 en el que bajaron como consecuencia de la pandemia.
En términos generales, tal y como ha destacado Beatriz Domínguez-Gil, durante la última década la actividad de donación ha crecido en España un 50%.
Nivel de excelencia
Uno de los principales objetivos de la estrategia 2026-2030 de la ONT será aumentar la disponibilidad de órganos de personas fallecidas, ampliando la capacidad de detección de posibles donantes, reduciendo las negativas a donar (22 %), aumentar los criterios de aceptación de órganos para uso clínico o impulsar la donación renal de vivos.
El nivel de excelencia del sistema de trasplantes español se sustenta en tres patas: la solidaridad de la ciudadanía, un sistema sanitario público y de carácter universal y en un modelo de gestión que pivota en la figura del coordinador hospitalario de trasplantes, mayoritariamente un médico intensivista, y que funciona con el soporte continuado de la ONT y las Coordinaciones Autonómicas de Trasplante.
Para agradecer la labor de los equipos sanitarios y de coordinación, las asociaciones de pacientes impulsaron la celebración del Día Nacional del Trasplante, que tiene lugar el último miércoles de marzo de cada año desde 2008. Con este día buscan homenajear a los profesionales que conforman la Red Nacional de Donación y Trasplante.