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El juez archiva la causa por el apagón al no haber un "mínimo indicio" de sabotaje terrorista

  • Deduce que pueda haberse debido a un conflicto administrativo y/o civil relacionado con los operadores eléctricos
  • Estos hechos, al no haber indicios delictivos, deben quedar fuera de la vía penal, como indica el magistrado en el auto
El juez archiva la causa por el apagón al no haber "mínimo indicio" de sabotaje terrorista
Imagen de archivo de una torre eléctrica. GETTY IMAGES
RTVE.es / AGENCIAS

El juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, ha archivado la investigación abierta por el apagón eléctrico ocurrido en la península el 28 de abril de 2025, ya que determina que no existe "un mínimo indicio" de que se tratase de un "sabotaje terrorista".

Un día después del apagón que sorprendió a la España peninsular y Portugal y que dejó sin suministro eléctrico durante horas a millones de ciudadanos, el juez Calama acordó abrir una investigación por si pudiese tratarse de ciberterrorismo.

Sin embargo, tras meses de investigación y una vez que ha recabado todos los informes técnicos solicitados a diversos organismos, el juez ha descartado "de forma absoluta la existencia de indicios que permitan inferir que el origen de los hechos investigados se encuentre en una acción de terrorismo informático". Así lo indica en un auto publicado este lunes.

Sí que deduce en el mismo que puede concurrir un conflicto de naturaleza eminentemente administrativo y/o civil relacionado con los distintos operadores que intervienen en la generación de la energía eléctrica. Pero estos hechos, aclara el juez, ante la ausencia de cualquier indicio delictivo, deben quedar fuera de la vía penal, "máxime cuando existen otros mecanismos de solución".

La resolución también menciona el informe del Mando Conjunto del Ciberespacio (MCCE), en el que se pone de manifiesto que, tras la visita a cinco centros de control de las estaciones de generación del sistema eléctrico, con el fin de analizar la información registrada en los sistemas e identificar la existencia de indicios que pudieran apuntar a una acción potencialmente dañina de carácter cibernético, se concluye que no se observa ningún ciberataque de grupo de cibercrimen, actores estado o grupos terroristas contra las infraestructuras objeto de análisis.

Por su parte, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) emitió, indica el auto, ocho informes que concluían la "no detección de ningún tipo de acción potencialmente dañina de carácter cibernético" que pudiese afectar a los centros de control auditados.

También hace referencia el magistrado al informe elaborado por la Oficina de Coordinación de Ciberseguridad (OCC) en el que se expone que han ejecutado 12 visitas a los centros que relaciona, sin que se hayan obtenido indicios de ningún tipo de ciberataque relacionado con el incidente del 28 de abril.

Esta conclusión reflejada en el auto coincide con la idea vertida por Red Eléctrica poco después de producirse el apagón. Entonces, el operador también descartó que se tratara de un ataque informático. Además, en octubre de 2025 un informe de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad indicaba que el apagón se debió a una "cascada de sobrevoltaje" iniciada en el sur de España que, en cuestión de minutos, se expandió por el país —salvo Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla— y traspasó a Portugal.

Control de tensión insuficiente

Además, la resolución del instructor recoge el informe del comité para el análisis de las circunstancias del apagón, donde se analiza cómo el cero eléctrico tuvo un origen multifactorial, en el que confluyeron tres elementos.

Primero, que el sistema mostraba una capacidad de control de tensión insuficiente debido, por un lado, a que el día anterior al incidente, el operador del sistema programó la actividad de 10 centrales síncronas con capacidad para regular tensión el día 28 de acuerdo con su consigna, de modo que es el número final de centrales acopladas el más bajo desde el inicio de año.

Y, por otro lado, a que varias de las centrales capaces de regular la tensión no respondieron adecuadamente a las consignas del Operador del Sistema para reducirla, e incluso alguna produjo energía reactiva, contribuyendo así a incrementar el problema.

En segundo lugar, apuntaba a que "se produjeron las oscilaciones" y, en tercero, a que se desconectaron centrales de generación, algunas de un modo aparentemente indebido.

"De esta manera concluye que faltaron recursos de control de tensión, bien porque no estaban programados en suficiencia, bien porque los que estaban programados no la proporcionaban adecuadamente, o bien por una combinación de ambos, pero no porque faltaran en el país, pues había un parque de generación más que suficiente para responder", señala.