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El voto de la Generación Z, determinante en las elecciones de Chile

La Generación Z, determinante en las elecciones de Chile
Jóvenes participan en el cierre de campaña de la candidata de izquierda, Jeannette Jara, aunque la Generación Z se decanta por los candidatos de ultraderecha. EFE/ Elvis González

Cuando Josefa, estudiante de informática de 20 años, nació la mayoría de los candidatos a presidente en las elecciones de este domingo ya estaban en política. Por centrarlo en los dos que parecen tener más opciones, Jeanette Jara comenzó a militar en el partido comunista en 1989 y José Antonio Kast, ultraderecha, ya era concejal en 1996. La media de edad de los candidatos ronda los sesenta años. "No me interesa nada la política", nos comenta Josefa, que acude a votar únicamente porque, por primera vez, es obligatorio. "Vi un poco el debate con mi mamá y no me enteraba de nada", comenta.

La gente de su edad, en muchos casos, se siente lejos de las élites que representan los presidenciables, pero estos, si quieren llegar a consumar sus aspiraciones, deben romper esa brecha y acercarse a ellos, a ser posible con su lenguaje. "Me informo en redes sociales, sobre todo TikTok o Instagram. No soy mucho de ver noticias, ni de ver tele. Es verdad que en las redes sociales se genera mucho odio y se ha notado más según se acercaba la elección", apunta Carolina, 20 años, estudiante de Administración Pública.

Josefa aún no sabe lo que va a votar. Carolina se declina por Evelyn Matthei, la representante de la derecha tradicional, porque le parece más moderada y no le gustan los extremos. Da por hecho que tendrá que replantearse su voto en una segunda vuelta en la que cree que estarán Jara y Kast.

Chile elige sucesor de Boric en medio de la polarización

La tiktorización de la política

Abrimos TikTok. "No te preocupes, todo va a estar bien", dice en un vídeo el candidato con más opciones en la extrema derecha, José Antonio Kast, salvando al usuario del impacto de una pelota de beisbol. Termina bailando, vestido tan formal como siempre con su camisa blanca, Ain’t no mountain hight enough (No hay montaña lo suficientemente alta). Son apenas nueve segundos que han visto 6,4 millones de usuarios. El reel con más visionados de Janette Jara es uno en el que le dice a su equipo digital: "¿Por qué tenemos que grabar Tiktoks?". A lo que le responden: "Porque eres candidata". Y por serlo, igualmente comienza a bailar una música que dice: Cambio mi mente y me siento feliz. Esos diez segundos han llegado a 3,1 millones de visionados.

"Los candidatos, a veces de manera muy poco creíble, aparecen bailando música urbana o haciendo unos discursos que no tienen nada que ver con su carácter, ni con las políticas públicas que defienden, ni con aquello que van a hacer cuando lleguen al poder", apunta Claudia Heiss, politóloga y profesora en la Universidad de Chile.

Quien lo consume seguramente lo sabe, pero se entretiene. Esos mensajes, en tono más informal y desenfadado, captan la atención y generan una emoción: alegría, simpatía, empatía, rabia... "Vivimos en una democracia ocular donde la gente se hace una visión a partir de lo que ve en sus pantallas", señala Marco Moreno, director del Centro Democracia y Opinión. Para Aldo Mascareño, investigador del Centro de Estudios Públicos, no cabe diferenciar entre el territorio real y el virtual. "Las redes en Chile, como en otras campañas electorales del mundo, están siendo decisivas, pero no creo que haya que considerarlas como algo independiente, sino como parte íntegra de la campaña", explica. "En eso, todos los candidatos se han tenido que entrenar bien. Es el mundo que les ha tocado a las generaciones actuales de políticos", aclara.

Un like no es necesariamente un voto

Las elecciones se ganan en las urnas, no con ‘me gustas’ pero todo influye. Las redes no son hoy un canal de distribución, son parte de la estrategia y esta no necesariamente tiene que ser con fair play. Las dos mujeres que concurren a estas elecciones, Jara y Matthei, han señalado al candidato José Antonio Kast como el responsable de orquestar campañas de odio contra ellas en redes, cosa que él desmiente. Matthei, candidata de la derecha clásica, habló de "campaña asquerosa" cuando un ejército de bots cuestionó su salud mental atribuyéndole un principio de alzhéimer.

"Esas cámaras de eco donde la gente no se hace responsable de las cosas que dice contribuye a la polarización y daña el debate público. Ese deterioro está menoscabando la calidad de la democracia", afirma Heiss. "Quizá quepa algún tipo de regulación, pero en sociedades democráticas no se puede prohibir. Eso es lo que hacen China, Rusia o Venezuela. No son buenos ejemplos", señala al respecto Avendaño.

La derecha gana en Tiktok, la red de la GenZ

En la pugna por el voto joven en las redes sociales, la derecha y, en particular, la extrema derecha, parte con ventaja. "Las campañas de la derecha en redes sociales están mejor diseñadas. Son más efectivas. Comprenden ese nuevo territorio donde se libra la política bastante mejor. La izquierda debería hacer autocrítica", apunta Marco Moreno.

Lo cierto es que si la influencia en ese espacio se mide en seguidores, en X o Instagram se mueven parejo. En TikTok, la red más consumida por la Generación Z, José Antonio Kast tiene su caballo de Troya. Lleva tiempo trabajándolo. Ya se desempeñaba bien en los anteriores comicios, los que perdió contra el actual presidente, el izquierdista Gabriel Boric.

"Me informo por TikTok, que a lo mejor no es la mejor fuente de información, pero es así", nos cuenta Cristian, 18 años, estudiante de informática. "Me salen memes, fragmentos de debates...", explica. ¿Sabrías verificar lo que es verdad de lo que es mentira?, le preguntamos. "No, la verdad es que no," responde. No tiene decidido su voto. Solo tiene claro que por Jara, no.

"Antes de las redes sociales también existía el engaño, el rumor y muchas cosas se definían en base a ellos. La gran diferencia está en la interactividad que produce, en la inmediatez, en la amplificación de esos mensajes de manera incontrolada. Esas son las condiciones en las que se está haciendo la política contemporánea", apunta Avendaño. "Tiene aspectos negativos, pero también la parte positiva de llegar a más público", sentencia.

Sin duda, a un público joven que va a ser determinante en estos comicios. Los postmillenials y los centenials (menores de 30 años) suponen un tercio del electorado. De ellos, el 30 % decidirá su voto hoy mismo, durante la jornada electoral, lo que abre un amplio margen a la incertidumbre.