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Los dos favoritos para ganar la presidencia chilena, Jara y Kast, cierran sus campañas con actos masivos

  • Las encuestas dan como ganadora a Jara, pero sin los votos suficientes para ganar en primera vuelta
  • Son las primeras presidenciales con voto obligatorio
Jeannette Jara en el cierre de campaña
Jeannette Jara en el cierre de campaña REUTERS/Pablo Sanhueza
RTVE.es / AGENCIAS

Los dos favoritos para ganar las elecciones presidenciales del domingo en Chile, la izquierdista Jeannette Jara y el ultraderechista José Antonio Kast, han celebrado este martes sus cierres de campaña con dos actos masivos. Ambos han congregado a miles de personas y se han presentado como la mejor opción para suceder al progresista y actual mandatario, Gabriel Boric.

La mayoría de las encuestas dan como ganadora a Jara pero sin los votos suficientes como para hacerse con la presidencia en primera vuelta. La también exministra de Trabajo de Boric ha elegido para cerrar su campaña la plaza de Maipú, localidad de la periferia de la capital y actual bastión progresista, para darse un baño de masas y asegurar que en las presidenciales del 16 de noviembre "no solamente hay en juego una candidatura, sino una mirada de país hacia el futuro".

"Vamos a hacer que cada familia chilena pueda llegar tranquila a fin de mes, ese es mi compromiso, ese es mi sello: dignidad, trabajo decente y buenos salarios", ha indicado Jara, que entre sus promesas estrella se encuentra un "salario vital" de 750.000 pesos (cera de 700 euros).

"En mi gobierno no solo habrá mayor seguridad pública en los barrios, sino que además vamos a tirar el hilo donde les duele, en la ruta del dinero sucio", ha prometido Jara, que hizo historia el junio pasado al ganar unas primarias abiertas y convertirse en la primera militante comunista en representar a toda la izquierda y la centro-izquierda en unas presidenciales.

Kast: "Los mejores para derrotar a la izquierda"

La mayoría de los sondeos colocan a Kast como segundo, pero las últimas encuestas muestran como ha ido perdiendo apoyos y cada vez está más cerca del otro ultraderechista de la contienda, el libertario Johannes Kaiser, y la candidata de la derecha tradicional, Evelyn Matthei.

"Somos nosotros y no otros lo que tenemos la mejor opción para derrotar a esa izquierda y llegar al poder al 11 de marzo", ha asegurado Kast, que ha elegido para su cierre de campaña el recinto de espectáculos Movistar Arena, en la capital.

José Antonio Kast en el cierre de campaña

José Antonio Kast en el cierre de campaña REUTERS/Rodrigo Garrido

El abogado ultracatólico y líder del Partido Republicano, que en 2021 perdió las elecciones contra Boric y en 2017 logró cerca de un 8% de los votos, ha explicado que no se presenta por tercera vez a la presidencia "por ambición ni revancha, sino por responsabilidad".

"Chile no está condenado al caos ni a la mediocridad, está destinado a la grandeza", ha asegurado Kast, que promete mano dura contra la delincuencia y la migración y un ambicioso recorte fiscal de 6.000 millones de dólares en 18 meses.

Tanto Jara como Kast celebrarán actos pequeños hasta el jueves, cuando oficialmente acaba la campaña. Kaiser hará su gran cierre el miércoles en el centro de Santiago, mientras que Matthei se esperará al jueves y también escogerá la capital.

Hay otros cuatro candidatos que aspiran a suceder a Boric, pero que apenas tienen posibilidades y que ya han cerrado o irán cerrando sus campañas en los próximos días: Franco Parisis (populista de derechas), Harold Mayne-Nicholls (centro), Marco Enríquez-Ominami (izquierda independiente) y Eduardo Artés (izquierda radical).

Voto obligatorio y fatiga electoral

Se trata de las primeras presidenciales con voto obligatorio, lo que arroja más incertidumbre sobre el resultado, ya que hay una gran cantidad de votantes, principalmente jóvenes y clases populares, que nunca han concurrido a las urnas para elegir presidente y cuya tendencia política se desconoce.

A esto se suma la fatiga electoral que existe en la sociedad, ya que el país ha concurrido a las urnas más de una docena de veces desde el estallido social de 2019, entre procesos constituyentes, parlamentarias, municipales y presidenciales.