Felipe VI reivindica en los Princesa de Asturias la educación en valores como "pilar" de la convivencia democrática
- El rey muestra su deseo de ceder el testigo a la princesa Leonor, que ha convocado la próxima edición
- Especial Premios Princesa de Asturias 2025 | Discurso íntegro de Felipe VI (.pdf)
El rey Felipe VI ha reivindicado este viernes la educación en valores como "gran pilar" de la convivencia democrática y ha destacado la "dimensión didáctica" de los Premios Princesa de Asturias, a cuyos galardonados ha calificado como "un grupo de personas excepcionales".
La intervención del monarca ha sido el colofón a estos Premios Princesa de Asturias 2025, una ceremonia presidida por los reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía y en la que han sido galardonados nombres como el escritor Eduardo Mendoza, la tenista Serena Williams o el economista italiano Mario Draghi, entre otros.
Como sucediera el pasado año, Felipe VI ha vuelto a mostrar su deseo de ceder mayor protagonismo en los Premios a su hija, la princesa Leonor, "como heredera de la corona y como presidenta de honor de la Fundación desde hace 11 años", una circunstancia que, ha dicho, lleva a cabo "con la emoción de padre y la emoción de rey". Sin embargo, don Felipe ha expresado su intención "firme de mantenerme vinculado a los Premios, a la Fundación y a Asturias; una tierra querida de la que no puedo concebir, y menos la reina, estar lejos". El jefe de Estado ha añadido, en ese sentido, que "presente o no, estaré siempre comprometido" con la Fundación Princesa de Asturias, "con sus objetivos, sus valores y su futuro".
Un relevo generacional que se ha refrendado al final del acto, cuando ha sido la princesa Leonor —y no don Felipe, como era habitual—, quien se ha encargado de convocar los Premios Princesa de Asturias 2026.
Mérito y excelencia
En su 44 intervención en la gala de entrega, celebrada como es tradicional en el Teatro Campoamor de Oviedo, Felipe VI ha asegurado que hablar de los galardonados en los Premios Princesa de Asturias es "un deber cívico", ya que "una sociedad madura debe saber identificar la excelencia y reconocer el mérito; no como un fin en sí mismo, sino por lo que tienen de ejemplo: de luz en el camino que cada uno debemos recorrer".
Para el rey, los encuentros que los galardonados han mantenido durante estos días con el público en Oviedo y otros lugares son "un gran acierto" por lo que supone de "enseñanza, aprendizaje y conversación". "Hay mucho de espíritu socrático en esos encuentros", ha añadido el monarca.
En ese punto, Felipe VI ha reflexionado sobre los dos extremos en los que se debate el mundo actual, que considera en ambos casos "inquietantes": por un lado, "el individualismo radical", que puede llevar "tanto a la indiferencia como a la soledad"; y por otro, "una pulsión globalizadora que todo lo homogeneiza, que oscurece la diferencias, las singularidades, que degrada la diversidad". Y ha advertido en ese punto del riesgo que pueden suponer "los dictados, sutiles pero persistentes, de una red, de un algoritmo, de una pantalla".
Entre lo colectivo y lo individual
Frente a ello, el rey ha destacado la necesidad de educar en valores, que "no consiste en negar la realidad que nos toca vivir, ni tampoco huir de los cambios tecnológicos que son parte de nuestra vida", sino en "encontrar ese camino medio entre la comunidad y la persona, entre el respeto por lo colectivo y el valor del individuo".
En esa línea, ha puesto en valor la educación como "gran pilar" de la convivencia democrática y ha afirmado que "mientras seamos capaces de inculcar en quienes vienen detrás de nosotros los principios y valores por los que hemos luchado, les estaremos dando las herramientas para construir su futuro".
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Para el monarca, esta dimensión didáctica "está muy presente en los Premios Princesa de Asturias", un homenaje "a un grupo de personas excepcionales cuyo camino —largo, fecundo y exitoso— merece ser reconocido. No para seguirlo, ni para imitarlo, sino para aprender cómo se hace, cómo se traza y cómo se recorre un buen camino".
Felipe VI ha finalizado su intervención instando a recibir el ejemplo de los premiados como "una palabra de ánimo que nos alumbra en nuestra propia andadura" y como inspiración "para ayudar a mejorar en lo posible la sociedad en la que vivimos".
"Hoy les felicitamos y honramos con gratitud su trabajo. Gracias a la Fundación Princesa de Asturias y a sus patronos por hacer esto posible, y gracias de corazón a los asturianos por su afecto, entusiasmo y calidez cada otoño; y por hacer de estos Premios una parte esencial de nuestra memoria colectiva", ha concluido el rey.