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Sánchez busca el apoyo de las bases para su pacto con Junts y ERC, que avisa: "No vamos bien"

  • El Comité Federal del PSOE convocará este sábado una consulta a la militancia sobre los acuerdos de investidura
  • El calendario aprieta y Sánchez no logra el apoyo de los independentistas, aunque cierra el pacto de gobierno con Sumar

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Investidura Pedro Sánchez: el socialista será investido por mayoría absoluta
Pedro Sánchez, durante una comparecencia de prensa.

Queda justo un mes para que se cumpla el plazo y solo hay dos caminos: uno lleva a un acuerdo del PSOE con los independentistas sobre la amnistía a los encausados del 'procés' y el otro lleva a la repetición de las elecciones generales. Los movimientos políticos son constantes y pocos los que cuentan la realidad de unas negociaciones que entran en una fase muy crucial ya en puertas del mes definitivo de noviembre.

Esta semana que acaba ha dejado un paso previsible, pero definitivo y necesario para avanzar en los planes de Pedro Sánchez: PSOE y Sumar han alcanzado un acuerdo para gobernar en coalición que incluye, entre otras medidas, la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales, la subida del SMI y la ampliación de los permisos por nacimiento

Pero ese acuerdo por sí solo se queda en papel mojado si Sánchez no consigue reunir el apoyo del resto de grupos necesarios del Congreso de los Diputados: ERC, Junts, EH Bildu y PNV. Todos ellos con intereses comunes, pero también dispares, y que reclaman su protagonismo en esta fase final.

Y precisamente Sánchez quiere las manos libres para cerrar acuerdos con esos partidos y por eso, como novedad, en la consulta obligada que se hará a la militancia para que apoye el pacto de gobierno con Sumar, se incluirá también si aceptan que el PSOE negocie con esos partidos para lograr la investidura.

En una semana con varios focos políticos, ERC ha lanzado varias advertencias al PSOE con mensajes claros: "Las cosas no van bien" y "los plazos se agotan". Mientras, el PP aprieta con la exigencia de que la presidenta del Congreso, Francina Armengol, ponga fecha ya a la investidura y su líder, Alberto Núñez Feijóo, lanza guiños al independentismo catalán con halagos, incluso, al expresident Carlos Puigdemont.

Y todo ello con los empresarios fijando posición: la CEOE insiste en su rechazo a un ley de amnistía y el Cercle d'Economia se muestra a favor, pero con la condición de que el PSOE la acuerde con el PP, opción más que imposible, y ponga fin a las posiciones unilaterales en Cataluña.

La militancia del PSOE tiene la palabra

El PSOE convocará este sábado la consulta a la militancia sobre el acuerdo de Gobierno con Sumar y lo hará en su Comité Federal (máximo órgano entre partidos).

Sus estatutuos federales obligan a consultar a los militantes sobre una coalición de Gobierno y el resultado es vinculante. Podrán también decir si ven bien o no que Sánchez negocie y pacte con ERC, Junts EH Bildu, PNV, BNG y CC, pero sin saber el contenido concreto de esos acuerdos puntuales con cada uno porque no daría tiempo, según explicó este viernes el propio Pedro Sánchez, ya que en este momento se están fraguando dichos pactos.

Esto significa que las bases socialistas se podrán manifestar sobre la conveniencia de pactar con partidos como ERC o Junts, pero no sobre la amnistía.

Esta es la tercera consulta a la militancia que hacen los socialistas sobre pactos de gobierno conjuntos: en 2016, preguntaron por el pacto firmado entre PSOE y Ciudadanos, que no llegó a nada; y en 2019, la militancia se pronunció sobre el acuerdo PSOE-Podemos, que dio paso al primer gobierno de coalición de la actual democracia.

Sintonía entre Sánchez y Díaz: "Gobernaremos mejor"

La negociación avanza y en un acto que evidenció la sintonía que muestran Sánchez y la líder de Sumar y vicepresidenta segunda del Gobierno en funciones, Yolanda Díaz, ambos mostraron complicidad y el convencimiento de que van a seguir "gobernando juntos cuatro años más". "Querido Pedro" y "querida Yolanda" fueron constantes en el acto de rúbrica del pacto en el que Sánchez llamó a Díaz su "vice" y en el que incluso los colores mostraban cierto simbolismo: ella de rojo PSOE, él con corbata rosa magenta, color de Sumar.

También los dos coincidieron en que, si finalmente pueden gobernar, lo harán "mejor" en la que sería su segunda legislatura con gobierno bicolor. A nadie se le escapa que la armonía es muy diferente entre PSOE y Sumar que la existente entre PSOE y Podemos, partido que ha mostrado su enfado esta semana ya que su versión es que desconocía los puntos del acuerdo firmado, mientras que la propia Díaz ha querido dejar claro que sí estaban al tanto del contenido concreto del pacto.

Podemos se desmarca de ese acuerdo e intenta marcar línea propia en la negociación exigiendo ministros 'morados' si hay gobierno de coalición. Tanto Sumar como La Moncloa coinciden en que Podemos finalmente no supondrá un problema a la hora de la votación definitiva en el Congreso en la investidura de Sánchez.

ERC avisa: "No vamos bien"

ERC tensa la cuerda de la negociación y avisa de que se "agota el tiempo" y de que "no van bien". Los republicanos dividen en tres "carpetas" sus condiciones para dar el sí a Sánchez (amnistía, abrir un tiempo de diálogo para avanzar hacia un referéndum y cuestiones de carácter social y económico) y no todas esas carpetas se están cerrando igual.

Hay "bloqueo", según los republicanos, en el traspaso y la mejora del servicio de Rodalies en Cataluña y en lo referente a la financiación de la Generalitat y el déficil fiscal. "En estos dos ámbitos no vamos bien, muy a mi pesar", ha dicho esta semana el presidente del Govern, Pere Aragonès.

ERC también muestra reticencias- al igual que el PNV- con el pacto alcanzado entre PSOE y Sumar porque consideran que algunas materias invaden competencias autonómicas.

Y tanto ERC como Junts siguen aún sin cerrar el acuerdo con el PSOE en lo referente a los términos de la ley de amnistía, que los independentistas dan por descontada. Los republicanos exigen que el referéndum del 1-O no quede definido como hecho delictivo en el preámbulo político de esa futura ley.

Todo ello, con el expresident de Cataluña Carles Puigdemont, que no solo no se aleja de la unilateralidad sino que este mismo viernes reivindicó la DUI (Declaración Unilateral de Independencia) de 2017 y llamó al soberanismo a no hacer "renuncias".

Guiños de Feijóo al nacionalismo y halagos a Puigdemont

Y en estos momentos tensos y criticos en la negociación, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, que este fin de semana vuelve a salir a la calle a denunciar la ley de amnistía en un acto en Málaga, ha lanzado un claro guiño al nacionalismo catalán, con el que ha abogado por normalizar relaciones, desde la "discrepancia", eso sí. En una conferencia en Barcelona, fue más allá para lanzar halagos al expresident catalán Carles Puigdemont, huido de la Justicia española, al que dijo "respetar" por ser "más sincero" que el presidente del Gobierno en funciones.

Feijóo se lanza a generar dudas en los sectores más conservadores de Junts- y también del PNV- a los que dice: "No sé si a los militantes de Junts le irá bien la política económica, social, de servicios públicos, fiscal y la política industrial de Sumar y del PSOE".

Pero estas declaraciones han aumentado más la grieta abierta con el PP catalán de Alejandro Fernández, contrario a hablar con Junts y de una política de mayor entendimiento con los independentistas.

¿Cuál será la fecha de la investidura?

Así las cosas, se llega a noviembre con todo por decidir y con la fecha de la investidura de Sánchez como principal incógnita. Además del resultado de la consulta del PSOE, también ERC y Junts preguntarán a sus militantes en caso de cerrar un pacto con los socialistas. Eso lleva unos días.

El martes 31 el Congreso celebra el acto de la jura de la Constitución de la princesa Leonor y a partir de ahí la Cámara Baja podría celebrar en cualquier momento ese pleno de investidura.

El fin de semana del 11 y 12 de noviembre se celebra en Málaga el Congreso de los socialistas europeos al que acudirá Sánchez y fuentes del PSOE señalan que le gustaría ir investido ya a esa cita. Eso obligaría a celebrar la sesión de investidura la semana del 6 de noviembre.

De no ser esa semana quedaría tiempo de sobra: la semana del 13 o la del 20, pero en el PSOE son conscientes de que cuanto más se alargue más posibilidades hay de que todo estalle por los aires.