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Arranca la legislatura con todo en el aire y la incógnita de quién presidirá el Congreso con los bloques empatados

  • Los bloques progresista y conservador llegan igualados a las votaciones del Congreso, pendientes de Junts y CC
  • Armengol (PSOE) y Gamarra (PP) compiten por presidir un Congreso donde es clave hacia donde se decante la balanza
  • Mesa del Congreso de los Diputados, en directo

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Plazos del Congreso y Senado tras las Elecciones Generales 2023
El hemiciclo del Congreso de los Diputados, en una imagen de archivo

No es novedad decir que la política española se ha instalado en los últimos tiempos en la incertidumbre absoluta, en las decisiones tomadas in extremis en el tiempo de descuento y en las carambolas y giros de guion. Y no parece que vaya a cambiar esta dinámica en la XV Legislatura que arrancará este jueves. Más allá de eso, de que comienza una nueva legislatura, hay pocas certezas para la constitución de las Cortes en el marco de unas negociaciones más que complejas que seguían esta madrugada y siguen a esta hora y donde hay que poner de acuerdo a la vez a hasta siete partidos para articular unas mayorías alambicadas con diversos intereses en juego. Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo echan su primer pulso este jueves tras el 23J.

Quedarán constituidos el Congreso de los Diputados y el Senado y, de momento, todas las sumas y combinaciones posibles están en el aire y ninguna mayoría- ni la progresista ni la conservadora- está asegurada para la Mesa del Congreso. En el Senado la mayoría absoluta del PP deja el escenario claro y Pedro Rollán será su presidente.

Esta primera negociación para el Congreso, con Cuca Gamarra (PP) y Francina Armengol (PSOE) peleando por la Presidencia, es clave y definitiva en el devenir de toda la legislatura y en las aspiraciones de gobernar del PP y del PSOE. Si Sánchez no es capaz de articular una Mesa del Congreso de mayoría progresista es evidente que se le escapan muchas opciones de mantenerse en La Moncloa.

Las negociaciones para las Cortes y para la investidura son independientes y así lo han manifestado los partidos, pero la lógica política y parlamentaria dice que presidir un gobierno con el Congreso de los Diputados comandado por el PP, con mayoría absoluta además en el Senado, se convertiría en un auténtico campo de minas para el socialista. Pase lo que pase este jueves, Feijóo no lo tiene más fácil y el PP no obtiene más manos tendidas para formar gobierno que las de Vox, UPN y la posible de Coalición Canaria, sin cerrar.

Junts y Puigdemont, la clave para decantar la balanza

Los diputados votan este jueves la Presidencia, las cuatro Vicepresidencias y las cuatro Secretarías que componen la Mesa del Congreso, un instrumento clave para manejar la agenda parlamentaria, los tiempos políticos, coordinar las comisiones y la tramitación de leyes, entre otras funciones.

El resultado de las elecciones generales del 23 de julio dejó un escenario complicado y sumamente endiablado donde conseguir cada voto para articular una mayoría que se decante a un lado u otro es una proeza. Así las cosas, en este momento el bloque progresista podría articular en la Cámara Baja una mayoría de 171 diputados: PSOE (121), Sumar (31), ERC (7), EH Bildu (6), PNV (5) y el BNG (1). En frente, otra mayoría posible, en este caso la conservadora, que suma otros 171 escaños: PP (137), Vox (33) y UPN (1). Coalición Canaria puede dar el apoyo de su única diputada a un bloque o a otro y está abierto a negociar con ambos.

Todo está en manos de Junts per Catalunya que, con siete diputados, tiene en su poder primero dar una mayoría progresista a la Mesa del Congreso y después hacer que Pedro Sánchez pueda ser investido.

Desde ese 23 de julio en el que ganó el PP, pero con una mayoría exigua para gobernar, y el PSOE le dio la vuelta a las encuestas, las negociaciones se han ido desarrollando a fuego lento, con discreción por parte de los partidos, pero se ha llegado hasta el día D con todo por decidir.

Es más, el partido clave de la ecuación (Junts) no tomará una decisión oficial hasta este mismo jueves, cuando se sabrá el sentido del voto de sus diputados. Para añadir más emoción al resultado final, el partido de Carles Puigdemont ha convocado a su Ejecutiva a las 8:00 de esta mañana, a tan solo dos horas de que arranque la sesión parlamentaria en el Congreso, para tomar la decisión final. Junts ya ha dejado claro que poco le importa "la gobernabilidad en España" y que su único objetivo se centra en Cataluña y ha enfriado en más de una ocasión durante estas semanas las negociaciones para dar su visto bueno a una mayoría progresista en la Mesa del Congreso.

De momento, la posición de máxima exigencia en la formación independentista se mantiene y pone como moneda de negociación dos objetivos: el referéndum de autodeterminación y la "amnistía", implanteable para el PSOE. Se determinará este mismo jueves si dentro de la formación del expresident, fugado de la justicia española en Waterloo (Bélgica), finalmente se impone una posición más posibilista, pragmática y moderada que permita esa mayoría progresista. El propio Puigdemont pidió hace días "paciencia, perseverancia y perspectiva" en las negociaciones y este mismo miércoles exigió al PSOE "hechos comprobables, antes de comprometer ningún voto".

Junts exprime al máximo un protagonismo que había quedado muy apagado y un Puigdemont, al que Sánchez definió en la campaña electoral como "anécdota", se gusta en su papel de catalizador. Ahora debe marcar su nueva hoja de ruta: la de mantener la confrontación abierta con el Estado o la de influir y marcarle el paso al Gobierno con acuerdos parlamentarios.

La posición de máximos de Junts ha obligado a ERC a poner un poco más difícil su apoyo al PSOE y, aunque las negociaciones han seguido la vía de la discreción y los republicanos llegaron a manifestar que "el independentismo catalán o vasco, o el PNV tendrían un puesto en la Mesa", posteriormente han dicho que no todo está cerrado y que el PSOE no podía dar sus votos "por descontado". Los republicanos fijan condiciones como poder hablar catalán en los plenos, una comisión de investigación sobre Pegasus o la tramitación de una ley de amnistía. ERC insiste en que debe haber una posición común y coordinada en el Congreso. Y la noche de este miércoles no daba su apoyo al PSOE por cerrado y le acusaba de "movimientos lentos".

Por su parte, el PNV ha marcado un silencio sepulcral en las negociaciones para la Mesa y solo ha hablado este verano para decir, por dos veces, 'no' a cualquier negociación con el PP. El portazo tan claro y manifiesto de los nacionalistas vascos a los 'populares' hace pensar que su posición pasa por favorecer una mayoría progresista, pero nada ha dicho oficialmente al respecto. Ni siquiera ha valorado la propuesta de CC de que la Cámara Baja esté presidida por un diputado del PNV, opción que EH Bildu se apresuró a decir que no existe "ni como posibilidad".

El PSOE no ha abogado, por lo menos en público, por una vía que no sea la de un socialista presidiendo la Cámara, y tanto el PSOE como el que sería su socio de conseguir formar gobierno, Sumar, se muestran "confiados, aunque prudentes" y creen que finalmente la balanza se irá a la mayoría progresista. La propia Díaz ha dicho que negocia "al máximo nivel" con Junts su apoyo a la mayoría progresista.

Sánchez, que reunió este miércoles a sus parlamentarios, no hizo referencia concreta a las negociaciones para la Mesa, pero sí lanzó un claro guiño a los nacionalistas e independentistas anunciando un impulso de las lenguas oficiales en la UE.

¿Tiene opciones el PP de presidir el Congreso de los Diputados?

El PP no ceja en su empeño y sigue reividicando que Alberto Núñez Feijóo es el ganador de las elecciones. Los 'populares' insisten casi cada día en que el líder 'popular' debe ser propuesto por el rey para una investidura y cree, además, que esta debe celebrarse en este mismo mes de agosto. Si la estrategia del PSOE es la calma, la del PP es la prisa absoluta por que haya un pleno de investidura cuanto antes.

Pero para llegar a la siguiente pantalla, la de las rondas de consultas del rey a las formaciones con representación, la de las negociaciones para el gobierno y la posible celebración de una investidura, hay que constituir primero las Cortes y que la legislatura eche a andar.

Junts podría decantar la balanza hacia el PP en la Mesa del Congreso si finalmente decide no sumarse al bloque progresista y opta por votar a su propio candidato. En ese caso si Coalición Canaria da su voto a favor de Cuca Gamarra, se llevaría la Presidencia de la Cámara.

La presidencia será para quien obtenga mayoría absoluta (176 votos en el Congreso y 133 en el Senado). Si no se alcanza, habrá una segunda votación entre los dos con más votos y será elegido el que reúna más 'síes' que 'noes'.

El PP ha llamado a la puerta del PNV con fracaso absoluto y ha mantenido una posición un tanto cambiante con respecto a una posible negociación con Junts. Ha dicho que estaba dispuesto a hablar "con todos", para luego decir que "una cosa es hablar con todos y otra tragar con todo" y decantarse finalmente por señalar que "no está encima de la mesa" ninguna negociación con los de Puigdemont.

En horas el misterio quedará resuelto y las Cortes estarán constituidas. El escenario que se dibuje en el Congreso de los Diputados aclarará dudas sobre las posibilidades que tienen Sánchez y Feijóo para conseguir una nueva mayoría que haga a uno u otro presidente o acercará más la posibilidad de repetición electoral en España.

Tras la batalla de las elecciones y la batalla del Congreso, vendrá la madre de las batallas: la de la gobernabilidad.