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Francia

El Gobierno francés aprueba la reforma de pensiones pese al gran rechazo social

  • La reforma empieza ahora su trámite parlamentario, mientras las protestas continúan
  • Está prevista una nueva movilización para el 31 de enero

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Manifestación contra la reforma de las pensiones en París
Manifestación contra la reforma de las pensiones en París

El Gobierno francés ha aprobado este lunes en Consejo de Ministros su polémica reforma de las pensiones, mostrando su determinación de seguir adelante con el que es el proyecto estrella del presidente Emmanuel Macron, sin ceder en las principales reivindicaciones de los sindicatos. La reforma empieza ahora su trámite parlamentario, mientras las protestas continúan con una nueva movilización prevista para el 31 de enero.

Al finalizar el Consejo, el Ministro de Trabajo, Olivier Dussopt, ha cerrado la puerta a retroceder en el aplazamiento de la edad legal de jubilación a los 64 años, una reivindicación que se sitúa en el centro de las protestas. "Dar marcha atrás en este punto significaría renunciar a la vuelta al equilibrio del sistema", ha dicho.

Sin embargo, la propuesta de demorar la edad legal de jubilación de 62 a 64 años es rechazado unánimemente por los sindicatos, así como por la mayoría de la oposición y, según los sondeos, por una amplia mayoría de los franceses.

Asimismo, en referencia a los mensajes lanzados por algunos representantes de la Confederación General del Trabajo (CGT), que han advertido de que podrían interrumpir el suministro eléctrico a responsables políticos que apoyan la reforma, Dussopt ha dicho que "no todo es aceptable" y que algunas acciones no se corresponden con "una acción militante reivindicativa, sino que podrían ser delito".

El Ejecutivo quiere desplazar la atención al debate parlamentario

La primera jornada de huelgas y manifestaciones reunió en las calles de distintas ciudades francesas a entre uno y dos millones de personas el pasado jueves. El gobierno trabaja ahora para relativizar las movilizaciones y centrarse en el debate parlamentario para que su proyecto entre en vigor en verano.

Macron defendió el domingo que su Ejecutivo ya se había mostrado "abierto" en la reforma, que inicialmente preveía la edad de jubilación en los 65 años, y dijo que esperaba que el debate con los parlamentarios aún pudiera "ajustar" el texto.

"Siempre que una enmienda permita mejorar el texto sin renunciar a la vuelta al equilibrio en 2030, o a los fundamentos de la reforma, evidentemente estaremos abiertos a ella", ha defendido Dussopt este lunes. El principal argumento para embarcarse en esta reforma es el déficit de entre 10.000 y 15.000 millones de euros anuales que se espera para 2030, equivalentes de alrededor del 3% del gasto total en pensiones.

Además, el ministro ha defendido que ya se han integrado "muchas demandas", y en particular se refirió a la revalorización de las pensiones más bajas al 85% del salario mínimo (unos 1.200 euros al mes, si se aprueba el proyecto) para los que hayan cubierto el periodo de cotización completo.

Inicialmente, esa revalorización era para los futuros pensionistas que cumplan la condición del periodo completo de cotización, es decir, unos 200.000 de las 750.000 a 800.000 que se van a jubilar cada año, según el ministro. Pero bajo la presión de Los Republicanos (LR), cuyos votos son necesarios para aprobar la reforma en la Asamblea Nacional, el Gobierno ha decidido ampliarlo a los jubilados actuales que también tengan el periodo de cotización completo, un 10% del total.