Enlaces accesibilidad

Bruselas retiene los fondos de cohesión a Hungría hasta que cumpla con la Carta de Derechos

  • Hungría podría no recibir los 22.000 millones previstos si no respeta ámbitos como la independencia judicial y derecho al asilo
  • Budapest tiene también bloqueados 6.300 millones de euros hasta que aplique medidas para el respeto al Estado de Derecho

Por
Banderas frente a la sede de la Comisión Europea
Banderas frente a la sede de la Comisión Europea

La Comisión Europea no entregará a Hungría los 22.000 millones de euros en fondos de cohesión que le corresponden hasta que haya garantizado que los programas para utilizarlos respetan la Carta europea de Derechos Fundamentales en materia de independencia judicial, leyes educativas, libertad académica y derecho al asilo.

Se trata, no obstante, de un proceso diferente al mecanismo de condicionalidad por el que Budapest verá bloqueados 6.300 millones de euros de estos fondos, relativos a tres programas de cohesión, hasta que aplique 17 medidas acordadas para garantizar el respeto al Estado de Derecho.

El Ejecutivo comunitario aprobó el jueves el acuerdo de asociación con Hungría para el desembolso de sus fondos de cohesión -trámite imprescindible para todos los Estados miembros- en el que Budapest incluye una "hoja de ruta" para mejorar la transparencia en las licitaciones públicas, la lucha contra la corrupción, el fraude y los conflictos de intereses; y mejorar la capacidad administrativa.

Esta senda está ligada a los compromisos que Bruselas exigió al Gobierno húngaro para aprobar su plan de recuperación -por el que tiene derecho a 5.800 millones de euros- y para poder desbloquear los 6.300 millones en fondos de cohesión, congelados de momento por el Consejo.

Bruselas señala la ley húgara contra el colectivo LGTBIQ

Bruselas dio luz verde al acuerdo de asociación tras evaluar que se cumplen los criterios para ello, como que los programas tengan en cuenta las recomendaciones anuales de la Comisión Europea, pero a la hora de implementar el gasto deben cumplirse también una serie de "condiciones favorables" como requisito previo para poder solicitar pagos a la Unión.

Entre estas condiciones figura que los programas garanticen el respeto a la Carta Europea de Derechos Fundamentales, algo que no se da en el caso húngaro, según Bruselas.

En concreto, la Comisión ha señalado que la ley de protección del menor -que entre otras cosas prohíbe contenidos sobre homosexualidad en las escuelas-, los "graves riesgos para la libertad académica y el derecho al asilo tienen un impacto concreto y directo en el cumplimiento de la Carta" en la implementación de algunos programas de cohesión y del Fondo para Asilo y Migración.

En cuanto a la independencia judicial, Bruselas ha considerado que esta condición se cumple puesto que Hungría se ha comprometido dentro de su plan de recuperación a adoptar reformas para solventar las deficiencias en el primer trimestre de 2023, lo que permitirá que se respete también la Carta de Derechos. Budapest deberá, sin embargo, explicar cómo prevé cumplir esta condición en las áreas de educación y asilo.

Polonia también tiene retenidos fondos por la misma causa

Pese a la retención de los fondos hasta que respete la Carta, la aprobación del acuerdo de asociación permitirá que Hungría empiece a implementar los programas de cohesión y que reciba el dinero correspondiente a apoyo técnico y la prefinanciación, equivalente a un 1,5 % de los fondos aproximadamente, según explicaron a Efe este viernes fuentes comunitarias.

A la hora de gastar los fondos de cohesión, son los Estados miembros quienes abonan primero el dinero a los beneficiarios y luego solicitan los pagos a la Comisión, por lo que pueden pasar seis meses o incluso un año entre que se inicia el programa y el país pide el reembolso, han añadido. Esto deja margen para que Hungría remedie los problemas antes de tener que solicitar un pago a Bruselas.

Polonia también tiene retenidos sus fondos de cohesión, unos 75.000 millones, hasta que garantice el respeto a la Carta europea de Derechos Fundamentales.