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La Palma

Ciencia y divulgación para aprender a convivir con la naturaleza volcánica de Canarias

  • La erupción de La Palma ha supuesto el espaldarazo para la misión divulgativa de la asociación 'Volcanes de Canarias'
  • "Canarias está tan poblada que lo difícil es que un volcán se manifieste y no haga daño", aseguran
  • Sigue la erupción del volcán de La Palma en directo

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Dos personas observan la erupción volcánica de Cumbre Vieja, en la isla de La Palma.
Dos personas observan la erupción volcánica de Cumbre Vieja, en la isla de La Palma. EFE / MIGUEL CALERO

Canarias es tierra de volcanes y sin ellos no se podría comprender a este archipiélago, que emergió de las aguas del Atlántico sobre erupciones sucesivas a lo largo de millones de años. Los canarios conviven con los volcanes desde que nacen hasta que mueren; los contemplan a diario, explotan su fertilidad, los caminan, los respiran, los sienten... Normalmente, estos gigantes de fuego permanecen sumidos en un profundo letargo, gran parte de ellos ya para siempre, pero de vez en cuando despiertan y se convierten en una amenaza, como está sucediendo en La Palma.

Una de las expresiones que más se ha escuchado durante estos días entre la población palmera, especialmente en los más jóvenes, ha sido "nunca pensé que algo así pudiera suceder". Estos fenómenos geológicos son tan espaciados, que es muy fácil "perder la perspectiva", en palabras de Víctor Melo, presidente de la asociación Volcanes de Canarias. "Nuestras islas son activas desde el punto de vista volcánico y hay que asumirlo. Lo que pasa es que aquí las erupciones no son frecuentes, como ocurre en Hawai o en Sicilia con el Etna", asegura este profesor y periodista científico.

Volcanes de Canarias nació en 2004 como respuesta ciudadana a la última crisis del Teide, que registró un incremento de su actividad sísmica en abril de ese año, y mantuvo en vilo a la isla de Tenerife durante meses. El complejo volcánico del Teide ha experimentado 13 erupciones en los últimos dos milenios, aunque las seis más recientes se han producido en periodo histórico (1492, 1704, 1706, 1798 y 1909). Este inmenso volcán, a cuya sombra vive casi un millón de personas, representa fielmente el principal objetivo de esta asociación.

"Cuando se produjo la reactivación del Teide en 2004, un grupo de ciudadanos empezamos a buscar información y no encontrábamos nada, solamente un listado de sismos del Instituto Geográfico Nacional (IGN). A partir de ese episodio, se formó el Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca), porque se dieron cuenta de solo había buenas intenciones, pero no se había desarrollado nada en la práctica. El Teide sirvió de toque de atención y un grupo de ciudadanos vimos que había una gran carencia en este sentido", explica Víctor Melo.

Sobrepoblación y volcanes, un binomio complicado

La sobrepoblación de Canarias es un fenómeno creciente que encaja con dificultad en la naturaleza volcánica de estas islas, sobre todo en las más habitadas, como Tenerife o Gran Canaria, aunque el vulcanismo de esta última sea menos activo. "Canarias está tan poblada que lo difícil es que un volcán se manifieste y no haga daño", opina Melo, quien cree que "el riesgo es mayor porque hay muy pocas zonas de las islas que no están urbanizadas".



El germen de la asociación Volcanes de Canarias nació alrededor de un foro de internet, todogeología.com, que se convirtió en el lugar extraoficial donde los ciudadanos canarios comenzaron a entrar para buscar información sobre la reactivación del Teide. "Éramos todos canarios, principalmente de Tenerife, aunque también de otras islas. Gente de todo tipo, desde amas de casa hasta profesores, pero a todos nos unía una cosa: nos gustaba aprender sobre volcanes", rememora. 

Al cabo de los meses, el grupo se consolidó y comenzó a establecer contacto con científicos, fundamentalmente con el IGN y con un grupo de investigación del CSIC especializado en vulcanología, a quienes les pidieron asesoramiento y formación divulgativa para poder llegar a la población canaria. "Ese fue el principio, y después decidimos registrarnos como asociación nacional. Somos la primera asociación española que se dedica a los riesgos volcánicos y otros riesgos naturales, impulsada por ciudadanos", sostiene Melo.

Un miembro de la asociación, durante un viaje al Monte Rainier (EE.UU.), considerado uno de los volcanes más peligrosos del mundo.

Un miembro de la asociación, durante un viaje al Monte Rainier (EE.UU.), considerado uno de los volcanes más peligrosos del mundo. VOLCANESDECANARIAS.ORG

El espaldarazo de La Palma

El nacimiento del volcán submarino Tagoro, que se produjo en la isla de El Hierro en 2011, no representó ningún peligro para la población herreña, pero la actual erupción de La Palma se ha rebelado como especialmente destructiva en términos de infraestructura urbana y agrícola, en línea con esa mayor sobrepoblación que afecta de una manera general a la mayor parte de las islas del archipiélago. La Palma no está especialmente poblada, pero no hay que olvidar que en el Valle de Aridane se concentra casi la mitad de sus habitantes. Muy a su pesar, la actual erupción ha supuesto el espaldarazo para la misión divulgativa de Volcanes de Canarias.

"Nosotros nacimos porque precisamente no había ningún tipo de información a la ciudadanía, y la erupción de La Palma ha sido la confirmación de la necesidad de ese enlace", afirma Víctor Melo, quien asegura que "en el actual proceso de emergencia volcánica estamos haciendo de enlace entre las autoridades, los científicos y la población, porque se genera tanta información que la gente es incapaz de digerirla".

Tal y como expone, su objetivo es que "a los ciudadanos les llegue un mensaje sencillo, claro y al mismo tiempo riguroso; y que sea un mensaje útil, porque a veces los medios de comunicación y los propios científicos se explayan demasiado a la hora de explicar el fenómeno, pero el ciudadano se va a la cama preguntándose que qué es lo que puede esperar. Esa información práctica es la que intentamos ofrecer nosotros, para que la ciudadanía tenga un referente cercano, pero al mismo tiempo cuidado y avalado científicamente".

Programas educativos en colegios

El mayor esfuerzo de Volcanes de Canarias se ha centrado en formar a niños, profesores y medios de comunicación para que pudiesen "encajar mejor todo lo que es un proceso volcánico, y saber qué pueden esperar de un volcán, y qué es lo que realmente les puede hacer". Por ello, en el terreno educativo, han abogado desde el primer momento por llevar a cabo "programas educativos estables y constantes en los colegios", ya que consideran que "aprender a convivir con los fenómenos volcánicos es algo que se tiene que integrar desde edades tempranas en los colegios". "Hemos luchado en gobiernos anteriores con el paternalismo de que los niños se asustan, pero no lo hacen en absoluto", puntualiza su presidente.

Víctor Melo cree que el escenario actual “sin duda ninguna” hubiese sido diferente para la población palmera si se hubiesen llevado a cabo estas actividades preventivas de formación. Por ejemplo, "a la hora de encajar las informaciones, la gente tendría una preparación previa; mientras que ahora está en un proceso donde conviven con los rumores, con conceptos erróneos que se han instalado entre los ciudadanos".

Una situación de confusión que se origina en los propios medios de comunicación que, a su juicio, "tampoco entienden el funcionamiento de una emergencia volcánica". "A la hora de trabajar, sabrían la importancia de no estar continuamente buscando un titular, porque se pierde la perspectiva, y el ciudadano se ve dentro de un bucle de información constante, pero no sabe realmente como ciudadano lo que tiene que hacer", asegura. "De cara a la ciudadanía, al final se convierte en una vorágine de información, de datos, de expertos… Y se vuelven locos. Por eso nuestra misión es que la gente aprenda a dosificar toda la información que le llega, y sepa poner cada cosa en su lugar, y que puedan ir digiriéndolo todo, con un poco más de tranquilidad", agrega.

Otra demanda muy importante que Volcanes de Canarias ha tenido que hacer frente durante la actual crisis ha tenido que ver con los propios medios de comunicación, en un nivel interpretativo. "Los medios muchas veces nos han pedido que les expliquemos lo que está pasando, y que por ejemplo tradujésemos a palabras sencillas lo que aparecía en el boletín del Pevolca. ¿Qué significa que pueda haber flujos piroclásticos? ¿O que la sismicidad sea somera? Los textos del Pevolca a veces pecan de exceso de tecnicismos. Es normal, porque ellos son científicos que no están especializados en divulgación, y por miedo a reinterpretar de manera errónea, los periodistas lo transcriben literalmente, y así llega a la ciudadanía".

Entrevista de los responsables de seguridad de Yellowstone (EE.UU.) con miembros de Volcanes de Canarias.

Entrevista de los responsables de seguridad de Yellowstone (EE.UU.) con miembros de Volcanes de Canarias. VOLCANESDECANARIAS.ORG

"Sin cobrar un duro"

Con un objetivo similar, la asociación también ha llevado a cabo un asesoramiento a nivel de comunicación a las autoridades de La Palma en la comunicación de la emergencia. En muchas ocasiones, han supervisado los mensajes que han transmitido a la población, asegurándose de que fuesen lo más claros posibles.

Labores que han llevado a cabo "sin cobrar un duro", de manera "absolutamente voluntaria", como enfatiza Víctor Melo. "No recibimos ninguna ayuda de gobiernos o de grupos científicos, y queremos que siga siendo así, porque a la larga las subvenciones nos pueden restar autonomía", aclara el presidente de la asociación, quien explica que "funcionamos con las cuotas de los socios, y nos costeamos de nuestro bolsillo los viajes. Tenemos nuestras profesiones, y esto lo hacemos fuera de nuestro horario laboral".

"Cada piedra que pisamos aquí en Canarias es de origen volcánico, pero no entraba en algunas cabezas que ocurriera algo como lo que está pasando, aunque era inevitable, porque las islas están demasiado pobladas y es relativamente habitual que se abra un volcán", asegura Melo, cuya asociación se ha visto desbordada durante la actual crisis de La Palma. "La gente busca en nosotros un mensaje distinto al que encuentran en los medios de comunicación, y eso es lo que intentamos cuidar mucho, porque es nuestra principal fortaleza", señala este periodista científico y profesor especializado en riesgos naturales.

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