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Coronavirus

El semáforo de la COVID en España: la alerta sube en un territorio, con casi todo el país en riesgo medio

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El semáforo epidemiológico es una herramienta del Ministerio de Sanidad para conocer en qué nivel de riesgo está cada provincia.
El semáforo epidemiológico es una herramienta del Ministerio de Sanidad para conocer en qué nivel de riesgo está cada provincia. RTVE.es

La incidencia de la COVID-19 en España se coloca por debajo de los 100 casos por cada 100.000 habitantes a 14 días. Ese dato retrocede a valores de agosto del año pasado y sitúa al país en riesgo medio con un mayor control de la situación epidemiológica. Sin embargo, en los últimos días el indicador ha subido levemente en las últimas jornadas, revirtiendo la tendencia de hace dos meses.

Los datos de la última semana demuestran la mejoría de los indicadores en las comunidades: ninguna de ellas está en riesgo alto. La mayor parte del país se mueve en el riesgo bajo y hay cuatro regiones en el escalafón intermedio. Por el momento, ninguna comunidad o ciudad autónoma ha llegado a la 'nueva normalidad'.

Trasladado a una unidad territorial menor, la situación se repite, aunque con matices. De los seis movimientos que se han producido en la última semana, cinco de ellos han sido de descenso -Araba, Ávila, Guadalajara, La Rioja y Valladolid se sitúan en nivel bajo-, y uno solo de subida. Este último se ha producido en Córdoba, que pasa a riesgo alto, la única provincia con los datos tan elevados. Mientras, el resto de territorios se mueven entre el nivel bajo -45- y el medio -13-, con solo uno -la isla de Menorca- en 'nueva normalidad'.

El Ministerio de Sanidad distribuyó un documento, consensuado entre la mayoría de las comunidades autónomas -con la abstención de la Comunidad de Madrid y el País Vasco- en el que se establecen cuatro niveles de alerta con umbrales numéricos concretos fijados a partir indicadores clave para el control de la pandemia de COVID-19 en España, lo que configura el conocido como "semáforo" de la COVID-19 en nuestro país.

A pesar de contar con estos indicadores de octubre, Sanidad no ha empezado a ofrecer la información de todas los indicadores que usa como referente hasta el 3 de diciembre, y a ofrecer una actualización semanal de esta información.

El semáforo por comunidades autónomas

Esta clasificación no estaba concebida para las comunidades autónomas, sino que su empleo estaba más bien indicado para territorios más pequeños.

Cómo funciona la clasificación por niveles

Los criterios a partir de los que se determinan los niveles de riesgo se dividen en dos bloques principales, uno de indicadores de transmisión y otro de capacidad asistencia. Así, se evalúan la incidencia acumulada -tanto en 14 como en siete días, además de la vinculada a las personas con 65 años en adelante-, el porcentaje de la positividad de las pruebas PCR y el del número de casos con "trazabilidad", esto es, los positivos derivados de un paciente previo. En el otro bloque quedaría la proporción de camas hospitalarias ocupadas por pacientes con COVID-19 y el de los ingresados en las unidades de cuidados intensivos (UCI).

Para cada indicador se establecen umbrales para determinar si el riesgo es bajo, medio, alto o muy alto. A partir de esos datos, se establecen cuatro niveles de alerta:

  • Nivel de alerta 1: Cuando al menos dos indicadores del bloque I y uno del bloque II están en nivel bajo.
  • Nivel de alerta 2: Cuando al menos dos indicadores del bloque I y uno del bloque II están en nivel medio.
  • Nivel de alerta 3: Cuando al menos dos indicadores del bloque I y uno del bloque II están en nivel alto.
  • Nivel de alerta 4: Cuando al menos dos indicadores del bloque I y uno del bloque II están en nivel muy alto.

Para que se alcance un nivel de alerta determinado, al menos dos parámetros del primer bloque y uno del segundo deben estar en ese nivel, si bien Sanidad para ese cómputo solo tiene en cuenta uno de los indicadores generales de la incidencia acumulada.

Sin embargo, la clasificación para encasillar a una región en un nivel y otro no es automática a partir de estos indicadores, sino que también depende de otros valores como la tendencia, la positividad de los casos sospechosos, la capacidad para establecer planes de contingencia, además de otros factores como la demografía y la movilidad del territorio evaluado.

La ubicación en uno u otro nivel de riesgo comportaría la aplicación de una serie de restricciones que afectarían a la movilidad, los aforos y el cierre de actividades, entre otros aspectos, según el documento de Actuaciones de respuesta coordinada acordado por el Consejo Interterritorial.

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