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Coronavirus

El semáforo de la COVID en España: la alerta desciende en seis comunidades y en Ceuta

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El semáforo epidemiológico es una herramienta del Ministerio de Sanidad para conocer en qué nivel de riesgo está cada provincia.
El semáforo epidemiológico es una herramienta del Ministerio de Sanidad para conocer en qué nivel de riesgo está cada provincia. RTVE.es

Tras varias semanas de subida, desde finales de abril la incidencia de la COVID-19 en España ha descendido hasta situarse por debajo de los 170 casos por cada 100.000 habitantes. Este indicador se aproxima al nivel de riesgo medio, por debajo de 150 contagios que el conjunto del territorio nacional dejó atrás el 31 de marzo. 

La bajada de la última semana ha hecho que el riesgo baje en seis comunidades autónomas y en la ciudad de Ceuta. Madrid y el País Vasco continúan en el máximo riesgo, mientras que seis comunidades están en riesgo alto; cinco, en medio; y seis, en bajo.

Trasladado a una unidad territorial menor, la situación es preocupante en seis provincias, la mitad que hace una semana. Por otra parte, siguen siendo más los territorios que están en la parte baja del semáforo -hay 42 en riesgo medio o bajo-, que los que se encuentran en la parte alta -18 en riesgo extremo o alto-. No obstante, ninguno están nueva normalidad.

Con la última actualización, a nivel provincial se han producido 18 de movimientos: 15 de bajada y tres de subida

El Ministerio de Sanidad distribuyó un documento, consensuado entre la mayoría de las comunidades autónomas -con la abstención de la Comunidad de Madrid y el País Vasco- en el que se establecen cuatro niveles de alerta con umbrales numéricos concretos fijados a partir indicadores clave para el control de la pandemia de COVID-19 en España, lo que configura el conocido como "semáforo" de la COVID-19 en nuestro país.

A pesar de contar con estos indicadores de octubre, Sanidad no ha empezado a ofrecer la información de todas los indicadores que usa como referente hasta el 3 de diciembre, y a ofrecer una actualización semanal de esta información.

El semáforo por comunidades autónomas

Esta clasificación no está concebida en principio para las comunidades autónomas, sino que su empleo estaría más bien indicado para territorios más pequeños como las provincias o los municipios. Pese a ello, también Sanidad muestra información a nivel regional.

Cómo funciona la clasificación por niveles

Los criterios a partir de los que se determinan los niveles de riesgo se dividen en dos bloques principales, uno de indicadores de transmisión y otro de capacidad asistencia. Así, se evalúan la incidencia acumulada -tanto en 14 como en siete días, además de la vinculada a las personas con 65 años en adelante-, el porcentaje de la positividad de las pruebas PCR y el del número de casos con "trazabilidad", esto es, los positivos derivados de un paciente previo. En el otro bloque quedaría la proporción de camas hospitalarias ocupadas por pacientes con COVID-19 y el de los ingresados en las unidades de cuidados intensivos (UCI).

Para cada indicador se establecen umbrales para determinar si el riesgo es bajo, medio, alto o muy alto. A partir de esos datos, se establecen cuatro niveles de alerta:

  • Nivel de alerta 1: Cuando al menos dos indicadores del bloque I y uno del bloque II están en nivel bajo.
  • Nivel de alerta 2: Cuando al menos dos indicadores del bloque I y uno del bloque II están en nivel medio.
  • Nivel de alerta 3: Cuando al menos dos indicadores del bloque I y uno del bloque II están en nivel alto.
  • Nivel de alerta 4: Cuando al menos dos indicadores del bloque I y uno del bloque II están en nivel muy alto.

Para que se alcance un nivel de alerta determinado, al menos dos parámetros del primer bloque y uno del segundo deben estar en ese nivel, si bien Sanidad para ese cómputo solo tiene en cuenta uno de los indicadores generales de la incidencia acumulada.

Sin embargo, la clasificación para encasillar a una región en un nivel y otro no es automática a partir de estos indicadores, sino que también depende de otros valores como la tendencia, la positividad de los casos sospechosos, la capacidad para establecer planes de contingencia, además de otros factores como la demografía y la movilidad del territorio evaluado.

La ubicación en uno u otro nivel de riesgo comportaría la aplicación de una serie de restricciones que afectarían a la movilidad, los aforos y el cierre de actividades, entre otros aspectos, según el documento de Actuaciones de respuesta coordinada acordado por el Consejo Interterritorial.

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