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Coronavirus

Salud mental: datos desde el lado oculto de la crisis sanitaria

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La incertidumbre y el temor durante la pandemia han tenido consecuencias en la salud mental.
La incertidumbre y el temor durante la pandemia han tenido consecuencias en la salud mental. GETTY

Durante el último año, hemos conocido historias acerca del perjuicio en la salud mental que ha traído la COVID-19, uno de los daños colaterales menos reconocidos de esta crisis sanitaria, y cuyos efectos perdurarán tiempo después de que termine [Ver aquí una recopilación cronológica].

A punto de cumplirse el primer aniversario del confinamiento decretado por el Gobierno con el estado de alarma, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha difundido una encuesta sobre cómo está la salud mental de los españoles.

1. Miedo a morir y lágrimas

Los principales titulares son que más del 40 % ha tenido problemas de sueño y casi uno de cada cuatro (23,4 %) ha tenido "mucho o bastante" miedo a morir por COVID. Y el cuestionario del CIS ha hecho aflorar una emoción de lo más humano y compartida íntimamente por muchos. Uno de cada tres españoles "ha llorado debido a la situación en la que estamos", una proporción aún mayor en los adultos menores de 25 años (casi un 43 %).

Hablando de naturaleza humana, más que el miedo a morirnos nos ha atemorizado la salud de los nuestros. Casi siete de cada diez españoles (68,6 %) padecieron "mucho o bastante miedo" ante la posibilidad de muerte de un familiar o ser querido y han sentido el mismo miedo a contagiarles (72,3 %).

2. Peor salud mental entre la población más humilde

La encuesta va más allá y analiza el impacto de la pandemia en la salud mental atendiendo a criterios demográficos (la edad, el género…), la ideología política o incluso las creencias religiosas.

Al margen de algunas correlaciones cuya relevancia es cuestionable (¿importa si lo han pasado peor los de izquierdas o derechas o quienes se dicen votantes de uno u otro partido?), el meollo de la cuestión se encuentra en que, como en otros aspectos de la pandemia, las personas más humildes han padecido más trastornos. 

"La clase media-baja y los que se consideran clase trabajadora y clase obrera padecen más trastornos mentales que los que se identifican como clase alta", destaca uno de los directores científicos de la investigación, el catedrático de la UNED Bonifacio Sandín.

Así es. Las personas más humildes han tenido más miedo a morir y a contagiarse, a perder el trabajo o a perder ingresos -tanto ellos como alguien de su familia-, han llorado más por la pandemia y también han somatizado en mayor medida todo su desasosiego, porque se han visto más aquejados por problemas físicos. Y además también afrontan el futuro con más pesimismo: más que otros grupos, temen que “las pandemias se conviertan en parte de nuestra vida”.

El psiquiatra y codirector de la investigación José Luis Pedreira interpreta que las personas de mayor nivel económico han sido capaces de racionalizar la situación, posiblemente por contar con el respaldo de mejores condiciones materiales: mayor seguridad laboral, estabilidad económica, viviendas más grandes, etcétera, mientras que al carecer de estas las personas de las clases sociales inferiores han vivido con más incertidumbre y angustia la crisis derivada del coronavirus, experimentando más ansiedad y, en las mujeres, más síntomas depresivos.

3. Los jóvenes han gestionado peor sus emociones

Por edad, quienes más miedo han sentido a morir de COVID-19 no han sido los mayores de 65 -precisamente el grupo en el que más fallecimientos ha habido-, sino las personas de 45 a 54 años: un 33 % de estos adultos de mediana edad ha tenido ese miedo durante la pandemia.

También destaca que los jóvenes de 18 a 24 años han sido el colectivo que manifiesta haber tenido más miedo a contagiarse. No solo han sido el grupo de adultos que más confiesan haber llorado con frecuencia, sino los que más a menudo se han sentido sin interés por hacer cosas, deprimidos, ansiosos e incapaces de controlar sus preocupaciones.

Una tensión emocional interna que Pedreira atribuye a una menor madurez y capacidad de gestionar el torrente de emociones que se viven. Y que proyecta una imagen que contrasta con la de la juventud despreocupada e irresponsable que se ha saltado las normas en fiestas ilegales.

4. La medida de la fatiga pandémica

La investigación del CIS da la medida numérica de lo que conocemos como fatiga pandémica, un estado psicológico en el que se mezclan la ansiedad, la tristeza, el desánimo, la apatía, el hartazgo, la frustración y la desesperanza ante el futuro.

El 42% de los españoles sufre problemas de sueño debido a la pandemia

Así, un 21,5 % de los españoles dice que la pandemia les ha hecho sentirse con frecuencia "decaído, deprimido o sin esperanza" y otro porcentaje igual "nervioso, ansioso o alterado". Uno de cada cuatro (26,9 %) asegura que tiene "pensamientos o recuerdos desagradables no deseados por el coronavirus", situación que ha alterado para una de cada tres personas su vida social y las relaciones con familiares y amigos.

Además, se enumeran los principales problemas físicos derivados de la pandemia, el confinamiento, el teletrabajo, etcétera. Así, uno de cada dos españoles (51,9 %) dice sentirse "cansado o con pocas energías", un 41,9 % ha tenido problemas de sueño, y un 38,7 % sufrió dolores de cabeza, entre otros problemas como taquicardia, mareos o desmayos.

*Un apunte. Esta investigación del CIS no deja de ser una encuesta, es decir, un autorretrato de la sociedad a partir de las respuestas subjetivas de los ciudadanos. Así, un 9 % ha respondido que ha tenido o tiene en estos momentos COVID-19 confirmada mediante prueba diagnóstica. Ese porcentaje se queda por detrás del resultado del último estudio nacional de seroprevalencia, según el cual antes de la tercera ola el 10 % de la población se había contagiado.

Si la muestra -3.083 entrevistas efectuadas del 19 al 25 de febrero- fuera perfectamente representativa del total de la población adulta, universo habitual de las encuestas del CIS, significaría que en España habría más de 3,5 millones de contagios. A día de hoy, según los datos oficiales de Sanidad, basados también en positivos confirmados, el total no llega a los 3,2 millones de personas.

5. Las CCAA que más y menos gastan en Atención Primaria

En relación directa con los problemas de la salud durante la pandemia está la situación de la Atención Primaria en España. El jueves supimos qué comunidades gastan más por habitante en los centros a los que mayoritariamente acudimos cuando enfermamos.

Los números son elocuentes. Madrid (148 euros por habitantes) y Baleares (178) son las que dedican menos dinero en este servicio asistencial, según el informe La Atención Primaria en las Comunidades Autónomas de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), con datos de 2018. La media española es de unos 207 euros, y otras cinco comunidades están por debajo. Extremadura es la región que más dinero dedica a la atención primaria, con 262 euros por habitante y año. Además, la Comunidad de Madrid y Baleares también son las que destinan un porcentaje menor a Primaria con un 11,48 % y un 11,9 %, respectivamente, cuando la media nacional es del 13,93 %.

Aunque es cierto que el gasto sanitario depende en parte de la dispersión y la baja densidad de la población -hay que gastar más para atender a gente en muchos municipios pequeños que a la misma cantidad en núcleos más grandes-, la FADSP sostiene que las diferencias de financiación dificultan que se preste la misma asistencia.

Otro indicador importante de la calidad de la atención primaria es el número de pacientes que corresponden a cada médico. En España, un médico de familia atiende de media a 1.342 personas (medido en tarjetas sanitarias individuales, con datos de 2019). Para la FADSP, una ratio de más de 1.500 tarjetas por doctor es "inaceptable".

Pues bien, en esa situación se encuentran el 38% de los médicos de familia. A su juicio es "realmente escandalosa" en Baleares, donde esa proporción es del 88%, y en Madrid y Canarias, donde supera el 50%. Y la situación es aún peor en la enfermería: la ratio de tarjetas por profesional (1.485 de promedio) es mayor que la de medicina, cuando lo habitual en otros países es que sea inferior. La receta que pide Defensa de la Salud Pública es obvia: más presupuesto para Atención Primaria y un incremento de plantillas para reducir la presión asistencial.

6. Las UCI, a punto de salir del nivel de riesgo extremo

Rebajar la presión en hospitales y UCI es uno de los principales objetivos de la lucha contra la pandemia. Si todo va bien, el lunes podrá lograrse un hito: que la ocupación de enfermos con COVID-19 en las unidades de críticos baje del 25%, el umbral del riesgo extremo, según los indicadores de Sanidad. La ocupación de las UCI no ha bajado del 20 % a nivel nacional desde mediados de octubre.

La que sí ha bajado al nivel de riesgo medio es la incidencia acumulada en los últimos 14 días, que ya está oficialmente en nivel de riesgo medio (por debajo de 150 casos por 100.000 habitantes), la cifra en la que estábamos en agosto del año pasado.

Posdata para redondear

Al comienzo de este artículo, hablábamos de datos que dan contexto a las historias personales. Para cerrar el círculo, queremos mostrar las historias detrás de los datos, o más bien de su ausencia.

A diario informamos en RTVE.es de cómo las vacunas llegan poco a poco a los grupos prioritarios definidos en la estrategia de vacunación del Gobierno. Se reconoce como prioritarios a trasplantados y enfermos crónicos, pero después de cuatro actualizaciones del documento, aún no se conoce quiénes recibirán la vacuna y en qué orden. Son decenas de miles de personas vulnerables con un alto riesgo si se contagian de coronavirus. El Telediario nos acercó esta semana a los casos de Lucía, Beatriz y otros.

Varios enfermos crónicos denuncian estar fuera de la lista de vacunación

Posdata 2. Todo sobre los Goya

Esta noche RTVE emite la 35ª edición de los Goya, que premian los mejores trabajos en el cine y el audiovisual español. Se celebra en Málaga, pero será una fiesta del cine en casa, obligados por la pandemia.

Para aprender sobre el cine español, sus estrellas y sus premios y poner a prueba lo que sabes, sus estrellas y sus premios, el equipo de DatosRTVE ha preparado distintas piezas y análisis con todos los datos de los premios y un par de retos para poner a prueba el conocimiento de los cinéfilos y colocar a los premios Goya frente al espejo de la igualdad en la edición con las nominaciones más paritarias de la historia.

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