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Coronavirus

El positivo de Trump, un actor inesperado que irrumpe en la campaña de las presidenciales norteamericanas

  • La enfermedad pone su campaña en cuarentena y deja en el aire el segundo debate con Biden del 15 de octubre
  • Una recuperación rápida, por el contrario, podría favorecer su imagen de líder fuerte, capaz de derrotar al que llama "virus chino" 

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El contagio del presidente de EE.UU. impacta de lleno en la campaña electoral

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado su positivo por COVID-19, al igual que su esposa Melania, en plena campaña de las presidenciales, un actor inesperado que deja al mandatario en cuarentena en la Casa Blanca a un mes de las elecciones. "Esta noche, la Primera Dama y yo dimos positivo por Covid-19", tuiteó el presidente republicano, de 74 años.

Según el médico de la Casa Blanca, el Dr. Sean Conley, el presidente Trump seguirá ejerciendo sus funciones con normalidad y permanecerá en la Casa Blanca durante su "convalecencia". En un mensaje de ánimo Trump añadía: "Comenzaremos nuestra cuarentena y el proceso de recuperación de inmediato. ¡Lo superaremos JUNTOS!".

El contagio del presidente de EE.UU. impacta de lleno en la campaña electoral



Pero el positivo, más allá de las implicaciones políticas para su salud, es una pésima noticia política para Trump, como reconoce en entrevista al Canal 24h  Daniel Ureña, presidente del Hispanic Council, porque pone al COVID-19 y a su gestión en el centro de la agendalo que siempre quiso evitar. De hecho, unas horas antes de su tuit, en un discurso grabado, afirmaba: "El fin de la pandemia está a la vista". 

¿Cómo afecta el positivo de Trump a la campaña electoral?

Trump, una candidatura en cuarentena

El anuncio del positivo de Trump ha sonado como un verdadero trueno a solo un mes de las presidenciales en las que aspira a un segundo mandato contra el demócrata Joe Biden. Se abren también numerosas incógnitas sobre lo que queda de campaña que, hasta ahora, transcurre en un clima extremadamente tenso.

Como consecuencia inmediata, su campaña se frena. La cuarentena interrumpe toda su actividad pública y los actos previstos fuera de la Casa Blanca. Poco después del anuncio, Washington cancelaba su viaje a Florida programado para un mitin.

Es de prever también que su rival demócrata, Joe Biden, aproveche la baja médica de Trump para ganar protagonismo y volver a plantear las  presidenciales como un referéndum sobre Trump y, en particular, sobre su gestión de la crisis de salud pública que ha supuesto la pandemia del coronavirus. 

Desviar el foco de la gestión del coronavirus

Con mejor o peor resultado, Trump ha intentado que el coronavirus interfiriese lo menos posible en su campaña. La reciente muerte de la jueza Ruth Bader Ginsburg ha sido vista por algunos analistas como un pretexto para distraer la atención sobre su gestión del coronavirus, que  ha costado la vida a más de 207.000 norteamericanos.

Para Joel Payne, estratega demócrata que trabajó para la candidatura de Hillary Clinton a las elecciones presidenciales de 2016, "cada semana que Donald Trump no tiene que hablar del coronavirus es un punto que se anota ". Ahora, alcanzado él mismo por el virus, tendrá más difícil combatir a su rival con acusaciones de debilidad física y senilidad. 

Existen dudas también de si podrá celebrarse o terminará cancelado el segundo debate presidencial, previsto para el 15 de octubre. Analistas como la politóloga y profesora de relaciones internacionales en la Universidad Europea, Alana Moceri  da por casi segura su anulación como piden los demócratas y para beneficio de Biden, que lleva meses por delante de Trump en las encuestas de opinión.

El positivo de Trump "obligará casi seguro" a cancelar el segundo debate contra Biden, según los politólogos

Entre la recuperación y la sustitución

Donald Trump, 45º presidente de la historia norteamericana, es ampliamente criticado por su manejo de la epidemia, tanto por sus oponentes como por algunos científicos e incluso funcionarios de sus propias filas. Se le atribuye tanto falta de compasión ante la devastación que provoca el virus como de haber enviado señales contradictorias.

Entre la larga lista de errores está el fármaco antipalúdico cuya eficacia contra el nuevo coronavirus no ha sido demostrada, su obstinada negativa durante meses a llevar mascarilla o sus peligrosas teorías sobre el uso de inyecciones de lejía en el cuerpo humano para combatir la pandemia. 

Ahora todos los escenarios son posibles. Tanto la recuperación de Trump, como otros infectados que apenas presentan síntomas durante los 14 días de la cuarentena, o que surjan complicaciones que lo dejen fuera de juego por un período más largo. En este caso, como ocurriera en el pasado, Donald Trump podría ceder temporalmente el mando a su vicepresidente Mike Pence se convertiría en presidente interino.

El positivo de Trump o la "October surprise"

"La sorpresa de octubre", etiqueta con la que en EE.UU. se describen los imprevistos decisivos que ocurren en víspera de las elecciones presidenciales, ha tenido en esta ocasión el positivo por coronavirus de Trump. No se descartan otros pero, de momento,la sorpresa corresponde al binomio coronavirus-Trump que, como ha dicho el portavoz del gobierno francés, "demuestra que el virus no perdona a nadie, incluidos los que han mostrado escepticismo".

Entre la larga lista de deseos de recuperación, está la del propio Biden. "Enviamos nuestros pensamientos al presidente Trump y la primera dama Melania Trump para una pronta recuperación", tuiteó el ex vicepresidente de Estados Unidos, de 77 años, quien añadió que rezará "por la salud y seguridad del presidente y su familia".

También Vladimir Putin, el presidente ruso, ha expresado su seguridad "en que su natural vitalidad , buen humor y optimismo le ayudarán a hacer frente a este peligroso virus ". También le desean un pronto restablecimientos sus colaboradores más próximos como el  vicepresidente Mike Pence y el jefe de la diplomacia norteamericana, Mike Pompeo, ambos negativos en los análisis.

Daniel Ureña, presidente del Hispanic Council, apunta también que, si Trump vence la enfermedad rápido y sin complicaciones, la situación puede volverse de nuevo en su favor. Su recuperación -dice- podría reforzar su imagen de líder fuerte, capaz de derrotar a todos sus enemigos, incluido el "virus chino". "Entonces, como en situaciones de crisis, también puede presentarse una oportunidad para Donald Trump".

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