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La era Trump

Trump confirma la designación de Amy Coney Barrett como jueza para el Supremo

  • Cubrirá la vacante que dejó la magistrada progresista Ruth Bader Ginsburg, fallecida hace una semana
  • El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, ha pedido al Senado que no ratifique a la jueza conservadora

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Trump nomina a Amy Coney Barrett para el Supremo

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado este sábado la designación de la jueza conservadora Amy Coney Barrett para cubrir la vacante que dejó en el Tribunal Supremo la magistrada progresista Ruth Bader Ginsburg, fallecida hace una semana.

"Hoy es mi honor nominar para el Tribunal Supremo a una de las mentes legales más brillantes de nuestro país", ha dicho Trump en una declaración a la prensa desde la Rosaleda de la Casa Blanca.

El anuncio del mandatario ha sido recibido con aplausos por parte del centenar de personas que han acudido al acto, entre ellos la familia de Barrett, madre de siete hijos, dos de ellos adoptados en Haití y uno con síndrome de Down.

Trump junto a la familia de la jueza Coney Barrett.

Trump ha agradecido a los republicanos, que tienen mayoría en el Senado, su compromiso para garantizar que el proceso de confirmación de Barrett se desarrolle de manera "justa" y "oportuna".

Además, ha urgido a los demócratas a "brindar a la jueza Barrett las audiencias respetuosas y dignas que se merece" y ha pedido a los medios de comunicación que se abstengan de hacer "ataques personales".

Antítesis de Ginsburg sobre todo en lo que se refiere al aborto

De ser confirmada por el Senado, esta magistrada cubriría la vacante que dejó en el Tribunal Supremo la jueza progresista Ruth Bader Ginsburg, fallecida el pasado 18 de septiembre y convertida en un icono progresista, así como en un símbolo de la lucha por la igualdad de género.

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Barrett, católica y de 48 años, es la antítesis de Ginsburg sobre todo en lo que se refiere al aborto: la fallecida jueza protegió ese derecho a toda costa, mientras que la nueva magistrada se ha posicionado en varias ocasiones a favor de restringir el acceso a ese procedimiento.

Sin embargo, Barrett no ha llegado a decir si se pronunciaría a favor de anular el fallo judicial de 1973 con el que el Tribunal Supremo legalizó en la práctica el aborto en EE.UU.

En declaraciones al público en la Casa Blanca, Barrett ha prometido que tendrá presente el legado de Ginsburg, a la que alabó por haber roto los "techos de cristal" impuestos sobre las mujeres y de la que dijo "ha ganado la admiración de las mujeres de todo el país".

"Amo los EE.UU. y amo la Constitución de EE.UU.", ha subrayado Barrett.

Desde su llegada a la Casa Blanca en 2017, Trump ha conseguido colocar a otros dos conservadores en el Tribunal Supremo: Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh.

Biden pide esperar a conocer los resultados electorales

En Estados Unidos, el Tribunal Supremo está conformado por nueve jueces con puestos vitalicios y que tienen el poder de cambiar las leyes del país durante décadas.

En concreto, juegan un papel crucial en temas como el aborto, los derechos de los migrantes, la privacidad, la pena de muerte y la tenencia de armas.

La muerte de Ginsburg ha dejado a la corte con tres jueces progresistas y cinco conservadores.

Por tanto, si Barrett consigue llegar al Tribunal Supremo, Trump habría conseguido inclinar definitivamente la balanza a favor de los conservadores, que tienen mayoría en la corte desde 1972.

Poco después de conocer la noticia, el candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, ha pedido al Senado que no confirme a la jueza Amy Coney Barrett para el Tribunal Supremo, antes de que se conozca el resultado de las elecciones de noviembre.

"El Senado no debería actuar sobre esta vacante hasta después de que el pueblo estadounidense seleccione a su próximo presidente y al próximo Congreso", ha dicho Biden en un comunicado.

Biden ha insistido en que el presidente que salga elegido en las urnas el 3 de noviembre deber ser quien elija a un sustituto para la magistrada progresista del Tribunal Supremo Ruth Bader Ginsburg.

Actualmente, los republicanos tienen mayoría en el Senado y su líder, Mitch McConnell, se ha comprometido a someter a voto a la candidata de Trump para el Tribunal Supremo.

No obstante, en 2016, cuando otra muerte dejó una vacante en el Supremo, McConnell, ignoró al sustituto que había elegido el entonces presidente Barack Obama y ni siquiera programó una votación al respecto, con el argumento de que no tenía sentido aprobarlo en un año electoral.