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Argentina extiende el plazo de negociación de la deuda hasta agosto y mejora su oferta para los acreedores

  • La nueva propuesta del Gobierno propone reducciones de capital, aumentos de cupones y vencimientos más cortos
  • El presidente Alberto Fernández considera que este último movimiento es "el máximo esfuerzo" que Argentina puede realizar

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Un hombre pasando frente a un cartel con un contra el Fondo Monetario Internacional. JUAN MABROMATA / AFP

Argentina ha anunciado este domingo una nueva oferta mejorada para reestructurar su deuda externa y ha extendido el plazo de negociación con los acreedores hasta el 4 de agosto. 

La nueva propuesta del Gobierno propone reducciones de capital, aumentos de cupones y vencimientos más cortos sobre los nuevos bonos que se ofrecen, según ha informado el Ministerio de Economía en un comunicado.

El presidente del país, Alberto Fernández, considera que este último movimiento es "el máximo esfuerzo" que Argentina puede permitirse y confía en que "las conversaciones, que están bien encaminadas, terminen bien".

La enmienda a la invitación al canje de bonos por 66.238 millones de dólares que había sido oficializada el 22 de abril pasado será presentada este lunes ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) y, según ha señalado el Ministerio de Economía argentino, propone "compromisos adicionales que dejan en evidencia la voluntad y buena fe de la República de permanecer comprometida con la comunidad financiera internacional, la cual puede tener un papel importante en la recuperación económica de Argentina".

Fernández: "Les estoy pidiendo que ganen como ganan en el mundo, no que ganen como Macri los dejó ganar"

El Gobierno argentino ofrece además un bono denominado en dólares estadounidenses con vencimiento en 2030 o un bono denominado en euros con igual vencimiento que se entregará como contraprestación por cualquier interés devengado e impago desde la última fecha en que se abonaron los intereses en virtud de los bonos elegibles hasta el 22 de abril pasado.

La recesión económica que golpea desde hace dos años a Argentina se profundizó a causa de las restricciones que adoptó el Gobierno a partir del 20 de marzo para contener la transmisión de la pandemia de coronavirus, con medidas que casi paralizaron al país suramericano.

Tensión con los fondos de inversión

Las negociaciones con los tenedores de bonos, principalmente grandes fondos de inversión, atravesaron momentos de tensión por la brecha entre la propuesta argentina y sus aspiraciones, como también por diferencias en torno a cuestiones legales.

La primera propuesta de reestructuración presentada en abril planteaba empezar a pagar la deuda en 2023, con una quita de 5,4 % sobre el capital adeudado y una reducción de intereses del 62 %. Esta oferta inicial estaba valorada en 40 dólares por cada 100 dólares de deuda a reestructurar, lejos de los 60 dólares que reclamaban los acreedores en un principio.

"Acá ni siquiera se le está pidiendo a alguien que pierda sino que deje de ganar lo que estaba ganando en exceso. El gobierno anterior dio condiciones insólitas a los títulos, condiciones que el mundo no daba. Y le permitió ganancias a esos acreedores que el resto del mundo no les reconocía. Yo les estoy pidiendo que ganen como ganan en el mundo, no que ganen como (el anterior presidente Mauricio) Macri los dejó ganar", afirmó este domingo Fernández.

Argentina ya ingresó en mayo en un cese de pagos selectivo por el incumplimiento del pago de varios vencimientos de intereses de su deuda y el Gobierno apura las negociaciones de reestructuración para evitar que los acreedores decidan acelerar el pago de la deuda e inicien acciones legales.

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