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Macron llega a EE.UU. con el objetivo de evitar una guerra comercial y la ruptura del acuerdo nuclear con Irán

  • La visita, que durará tres días, llega en un momento de amistad "indestructible"
  • Ambos líderes deben acordar una solución permanente antes de mayo

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Macron visita la Casa Blanca

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha aterrizado este lunes en la Base Aérea de Andrews, cercana a Washington, para reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que será la primera visita de Estado de la era Trump. Durante tres días, ambos líderes debatirán temas de gran repercusión internacional como la posible guerra comercial por la imposición de aranceles a las exportaciones de acero y aluminio o la ruptura del acuerdo nuclear con Irán.

Acompañado de su esposa Brigitte, Macron ha sido recibido por el embajador francés Gérard Araud y el jefe del protocolo estadounidense, antes de ir a la Casa Blanca donde la pareja Trump los espera.

Ambos líderes presumen de una amistad "indestructible", tal como afirmaba Macron este domingo en una entrevista en la cadena Fox. Una estrecha relación con la que el presidente francés espera doblegar a su anfitrión, a quien en enero describió como "impredecible" en varios asuntos de controversia.

En primer lugar, quiere convencerlo de que mantenga el acuerdo nuclear iraní, el cual Donald Trump planea romper y cuyo plazo de renovación finaliza el próximo 12 de mayo. También tratará de convencerlo de que deje sus tropas en Siria y de que exima a la Unión Europea (UE) de la imposición de aranceles sobre el acero y el aluminio.

"Esta visita de Estado nos dará la oportunidad de intercambiar ideas sobre cuestiones bilaterales, económicas y militares, pero también para debatir sobre asuntos internacionales de gran importancia. Tenemos, tanto en Estados Unidos como en Francia, una responsabilidad. Somos garantes del multilateralismo contemporáneo y tenemos, a través de esos intercambios, muchas decisiones que tomar y preparar", ha afirmado Macron tras pisar suelo americano.

El acuerdo nuclear con Irán, un asunto de vital importancia

Justo antes de su llegada a Estados Unidos, el líder francés se ha reunido con Vladimir Putin, con quien tendrá un nuevo encuentro el 24 de mayo, para discutir la necesidad de preservar el acuerdo nuclear con Irán.

Tanto Rusia como China han anunciado que bloquearán cualquier intento de "sabotaje" del acuerdo y considerarán "inaceptable" cualquier revisión de este texto como resultado de años de esfuerzos diplomáticos.

El acuerdo alcanzado por las grandes potencias con Irán para evitar que adquiera armas nucleares es "uno de los grandes logros de la diplomacia internacional en los últimos años" y "cualquier revisión de este documento es inaceptable", ha afirmado el canciller ruso, Sergei Lavrov, después de una entrevista en Pekín (China) con su homólogo chino, Wang Yi.

En este sentido, Teherán ha advertido este sábado que Irán reanudará "enérgicamente" el enriquecimiento de uranio en caso de una ruptura del acuerdo, el primer paso en la producción de armas nucleares.

Sin embargo, en el caso de que Washington se retire, en la Unión Europea ya buscan alternativas a cómo mantener el acuerdo en una "versión no estadounidense". Así lo ha afirmado Boris Johnson, Ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido. París, en cambio, se niega por el momento a evocar públicamente tal escenario.

Evitar una guerra comercial, otra de sus prioridades

Con este encuentro, el presidente francés busca, además de consolidarse como socio de Donald Trump en Europa, quedar excluida definitivamente de la imposición de los aranceles del 10% y el 25% a las importaciones de aluminio y acero.

El próximo 1 de mayo finaliza la exención que Donald Trump decretó a la UE respecto a esta medida proteccionista y, el futuro de la misma, está en el aire.

Quien sí se verá afectada es China, tras la decisión de Estados Unidos de imponer esos aranceles porque, según denuncia, las políticas de Pekín obligan a las empresas estadounidenses a transferir tecnología y propiedad intelectual a cambio de licencias para trabajar con ellas y acceder al mercado del gigante asiático.

La Unión Europea ya acudió la pasada semana a la Organización Mundial del Comercio (OMC) para denunciar a EE.UU. El pasado 10 de abril, y por la misma razón, Pekín también llevó a Washington ante el organismo.