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Debate | Elecciones catalanas

Los candidatos catalanes se reprochan usar el independentismo para favorecer sus intereses políticos

  • Los partidos que concurren en Cataluña el 27 de septiembre debaten en TVE
  • No hallan puntos en común para resolver el encaje de Cataluña en España
  • Se reprochan sus políticas pasadas y llevar a Cataluña a un "callejón sin salida"

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Debate electoral Cataluña 2015 - Intervenciones finales

Los candidatos de los principales partidos que se presentan en las elecciones catalanes del 27 de septiembre se han reprochado mutuamente usar el debate del independentismo para formar frentes con los que favorecer sus propios intereses políticos, en un momento en el que desde la Comisión Europea no se reconoce que el futuro de Cataluña pueda pasar por la independencia y a la vez la permanencia en la Unión Europea.

En el debate transmitido por TVE y moderado por María Casado, han participado Toni Comín (Junts pel Sí), Eva Granados (PSC), Andrea Levy (PP), Roger Montañola (Unió), Joan Coscubiela (Catalunya Sí que es Pot), Carlos Carrizosa (Ciudadanos) y Antonio Baños (CUP), que han tratado sobre el encaje de Cataluña dentro de España y el balance de legislatura y propuestas políticas.

El tono ha sido encendido en ocasiones, y salvo las interrupciones habituales en este formato de discusión, en general se ha mantenido la cordialidad. Lo que no ha sido posible conseguir es puntos de vista comunes en el tema principal del debate, que ha tenido lugar a diez días de las elecciones.

Los partidos pro independencia han defendido estas elecciones como el "referéndum que los catalanes no han podido organizar" (Junts pel Sí) o como la vía para crear "una república basada en la dignidad política y en el respeto a los derechos" (CUP), mientras que los demás han apostado por otras salidas mediante un "referéndum" o la negociación de una reforma constitucional, aspecto en el que coinciden Unió y el PSC, o por "dejar atrás la asfixia nacionalista e independentista" (PP).

La situación política, "un callejón sin salida"

Al no ponerse de acuerdo sobre la manera de encontrar el lugar de Cataluña en España, el debate derivó en reprochar a los adversarios las intenciones de sus pretensiones y en responsabilizarse unos a otros de la situación en la que se encuentra Cataluña, que han coincidido en definir como un "callejón sin salida" .

Así, la candidata del PSC, Eva Granados, ha acusado a Junts pel Sí, de utilizar "de forma partidista el sentimiento de la independencia por la supervivencia del número cuatro de la candidatura (Artur Mas), que utiliza el reclamo independentista para mantenerse en el poder".

A Junts pel Sí también se han dirigido las críticas del candidato de Ciudadanos, Carlos Carrizosa, que ha señalado que "la lista principal que pide la independencia no tiene ni líder claro ni más proyecto que pedir la independencia de España”.

Joan Coscubiela, representante de Catalunya sí que es Pot, se ha dirigido a la CUP diciendo que "no puede haber elecciones plebiscitarias si los que participan no se ponen de acuerdo en cómo hay que contar los votos", por lo que considera que un referéndum es "insustituible", y ha afeado a Junts pel Sí que "llora en Cataluña por las políticas que CiU ha votado en Madrid" y que diga que Cataluña "no tiene fuerza para un referéndum" pero la tiene "para una declaración unilateral de independencia".

Y mientras el PP pedía al PSC que se posicione claramente sobre si apoyaría a los independentistas a la luz de sus pactos con formaciones nacionalistas en Cataluña y la Comunidad Valenciana tras las elecciones municipales, la candidata socialista reprochaba a populares y convergentes por "alimentarse de este conflicto" y beneficiarse de que "cada vez haya más crispación".

Sentarse a la mesa después del 27 de septiembre

La número dos del PP, Andrea Levy, ha concedido que habrá que sentarse después del 27 de septiembre, "pero sin mentiras, sin prometer cosas que no se pueden hacer, y proponiendo proyectos que no generen un debate incendiario sobre los sentimientos".

"Tenemos un proyecto que es España, toda la sociedad española ha podido superar estos años difíciles y miramos el futuro con mucho más optimismo. ¿Por qué echarlo por la borda con un proceso que no sabemos a dónde va y que no obtiene reconocimiento?", ha argumentado.

Conciliador ha querido ser por encima de todos el candidato de Unió, Roger Montañola, que ha pedido encontrar una solución "juntos" y "alrededor de una mesa", y que ante el "callejón sin salida que se forma con el camino de la unilateralidad -que en ningún país del mundo ha tenido éxito- y seguir nutriendo la confrontación", la solución pasa por "ceder cada uno parte de su verdad" y hacer algo "no tan épico" como "sentarse a la mesa y ponerse de acuerdo, más allá de dar espectáculo ante las cámaras".

La adscripción recíproca en frentes y el cruce de reproches no permitieron encontrar una conclusión en común. Porque mientras para Toni Comín (Junts pel Sí), “nada se rompe con un proceso de independencia” y hay que seguir adelante con el proceso para evitar "un proceso de recentralización“ y porque no se logrará nada mientras el PP siga siendo un partido mayoritario en el Congreso, para el PSC “no se puede crear un país dividiendo otro”, y Ciudadanos pedía que se "acabe" con este debate y que se vea que los independentistas no son mayoría ni alcanzan una mayoría suficiente, pese a las advertencias del número uno de la lista de la CUP, Antonio Baños, de ser un partido "clave" para "la transformación radical y republicana" catalana.

Con todo, hubo un momento para la relajación cuando el candidato de Ciudadanos tuvo un lapsus y confundió la DUI (declaración unilateral de independencia) con el DIU (dispositivo intrauterino, método anticonceptivo femenino). Esa fue la anécdota de un debate que hizo sonreír a todos al unísono, parando por un momento la superposición de voces que fue la tónica general.