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Los salarios cayeron de media en España un 1,5% en 2013, según la OIT

  • Según su informe, los salarios subieron un 2% de media en el mundo en 2013
  • España fue el país donde más aumentó la desigualdad entre 2006 y 2010
  • Las mujeres deberían ganar en España más que los hombres por cualificación
  • Los salarios crecieron menos que la productividad en los países desarrollados

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OIT: "Hay margen real para subir los salarios en España"

Los salarios cayeron de media en España un 1,5% en 2013 respecto al año anterior, un comportamiento peor al del conjunto de los países desarrollados, donde crecieron un promedio del 0,2% en el mismo período. Así lo ha explicado este viernes la portavoz de la Organización Mundial del Trabajo (OIT) en España, Rosalía Vázquez-Álvarez.

Además, esta especialista en Econometría y Salarios del organismo ha asegurado que en este país "los salarios se han reducido drásticamente, pero la productividad ha seguido creciendo igual que en el resto de países, lo que significa que el poder adquisitivo de los trabajadores ha disminuido mucho más en España que en su entorno".

"Existe un margen real para subir los salarios"

En consecuencia, el director de la oficina de la OIT en España, Joaquín Nieto, ha asegurado que en España "existe un margen real" para subir los salarios. "¿Cuánto deberían subirse los salarios? Pues tanto como lo permita la productividad, que ha crecido considerablemente en los últimos años", ha precisado.

Subir los salarios "sería positivo para la economía", porque la desigualdad "ahora mismo es el principal obstáculo para que se reactive la actividad". Nieto también ha subrayado que "también hay margen real" para recuperar ayudas y prestaciones a los más desfavorecidos.

El Informe mundial sobre Salarios publicado este jueves por la OIT -basado en datos de 185 países- llama la atención sobre el aumento de la productividad laboral registrado en los países avanzados -es decir, el valor de bienes y servicios producidos por cada trabajador- está superando en los últimos años a la subida de los salarios.

En España, esa tendencia es aún más acusada, según Rosalía Vázquez-Álvarez, ya que la productividad ha subido un 4% desde 2009 mientras que los salarios han bajado un 5%.

Según la OIT, ese creciente desajuste entre salario y productividad se ha traducido en que una proporción cada vez menor del PIB se destina al trabajo, mientras que una parte cada vez mayor va al capital.

Esta tendencia significa que los trabajadores están obteniendo una parte más pequeña del crecimiento económico y los propietarios del capital reciben mayores beneficios.

En lo que se refiere a España, el informe refleja una caída de 10 puntos porcentuales en 20 años: en 1993, los salarios suponían el 63,3% del PIB, y en 2013 esa proporción había bajado al 53,3%.

Las mujeres deberían cobrar en España más que los hombres

El informe dedica un capítulo a analizar la brecha salarial entre hombres y mujeres en 38 países y concluye que, si se suprimiese la desventaja salarial que no está justificada por causas objetivas como antigüedad o nivel de educación, en casi la mitad de esos países las mujeres ganarían más que los hombres.

España es uno de esos países y,  según ha recalcado Joaquín Nieto, "las mujeres deberían ganar un poco más que los hombres si atendiéramos a criterios de cualificación".

Según los datos que figuran en el informe, en 2013 las mujeres cobraban de promedio un 16,6% menos que los hombres, pero si se las remunerase de acuerdo con sus capacitaciones deberían cobrar un 0,8% más.

Entre las conclusiones globales destaca que la disparidad salarial aumenta conforme asciende la jerarquía laboral de la mujer. Así, en Europa (no solo la UE) en 2010, el 10% de las trabajadoras de la franja salarial más baja ganaban 100 euros menos al mes que el 10% de hombres de la misma posición. Esa diferencia ascendía hasta 700 euros al analizar los salarios del 10% de mujeres con salarios más altos.

Otra circunstancia que influye en las diferencias salariales es la maternidad, ya que el estudio constata que en algunos países las mujeres sin hijos están mejor remuneradas que las que no los tienen.

Brecha salarial de la inmigración

También se han analizado las diferencias salariales entre inmigrantes y nacionales de varios países, y ahí se aprecia que, si se eliminase la parte de esa diferencia que no está justificada por el nivel de cuaificación o la antigüedad, en siete países desarrollados los inmigrantes deberían cobrar más que los nacionales de ese país en puestos análogos.

El caso más extremo es Dinamarca, donde la brecha salarial entre nacionales e inmigrantes era del 21% en 2013, y si se pagase a los extranjeros en función de sus capacitaciones deberían cobrar un 11% más que los daneses.

También ocurre lo mismo, aunque con menos intensidad, en Polonia (con 12,2% de brecha, deberían cobrar un 6,4% más), Suecia (con 8,4% de brecha, deberían cobrar un 3,9% más), Alemania (con 7,4% de brecha, deberían cobrar un 3,7% más), Noruega (con 12,2% de brecha, deberían cobrar un 2,4% más), Luxemburgo (con 14,9% de brecha, deberían cobrar un 0,9% más) y Holanda (con 16,5% de brecha, deberían cobrar un 0,5% más).

El país con mayor aumento de la desigualdad entre 2006 y 2010

En el informe de la OIT también se especifica que España fue, seguido por EE.UU., el país en el que más se incrementó la desigualdad entre 2006 y 2010, un alza provocada por la caída de los salarios y, sobre todo, por el aumento del paro, según . Así, señala que el 90% del crecimiento de la desigualdad fue consecuencia "de las variaciones de la distribución salarial y las pérdidas de empleos", según el estudio.

Vázquez ha destacado que "se ha producido una pérdida enorme en los hogares con menos ingresos al perder empleos; en los de ingresos medios han caído por la bajada de salarios, y los hogares con mayores ingresos no han perdido poder adquisitivo, como sí ha ocurrido en países como Portugal o Irlanda".

Si se analiza solo la desigualdad dentro de la clase media, en ese mismo período, España fue el segundo país con mayor aumento de las disparidades de ingresos, solo superado por Irlanda.

Además, el informe destaca que el nivel del salario medio real en España en 2013 fue inferior al de 2007, al igual que lo sucedido en otros países desarrollados como Grecia, Irlanda, Italia, Japón y Reino Unido.

"En España y EE.UU., los países donde más aumentó la desigualdad si ésta se mide comparando el 10% de hogares con mayores ingresos con el 10% de hogares de la franja inferior, las variaciones de la distribución salarial y las pérdidas de empleos determinaron el 90% del incremento de la desigualdad en España, y el 140% en Estados Unidos", señala la OIT.

En el extremo opuesto están países como Brasil, Argentina o Rusia, donde se han reducido las disparidades de ingresos gracias a los mayores salarios y oportunidades de empleo.

Aumento salarial medio del 2% en todo el mundo

En cuanto al nivel mundial, el informe indica que los salarios no han recuperado todavía la evolución que tenían antes de la crisis, ya que crecieron de media un 2%, un punto porcentual por debajo de los incrementos que registraban en los años previos a 2008. En 2012, el promedio de aumento mundial fue del 2,2%.

Así, tras el avance de 2013, se estima que el salario medio mensual era de unos 3.000 dólares en las economías desarrolladas y de unos 1.000 dólares en los países en desarrollo.

"El menor crecimiento en 2013 respecto a 2012 se debe a multiplicidad de factores, entre los que destacan el decepcionante resultado de la recuperación europea y de la economía japonesa", ha explicado la directora general adjunta de la OIT, Sandra Polanski, en una rueda de prensa.

Fuerte alza salarial en China y frenazo en Latinoamérica

China determinó gran parte del crecimiento salarial mundial debido a su tamaño y al crecimiento del salario real en el país. Si se excluyera al gigante asiático, el aumento salarial mundial se reduciría casi a la mitad, pasado del 2% al 1,1%, destaca el estudio.

De hecho, el modesto crecimiento de los salarios en 2013 a nivel mundial fue impulsado por las economías emergentes, donde los salarios registraron un aumento del 6,7% en 2012 y del 5,9% en 2013. En cambio, el crecimiento promedio de los salarios en las economías desarrolladas fluctuó en alrededor de 1% anual en los años anteriores a la crisis y, desde entonces, se ha desacelerado aún más hasta llegar a solo un 0,1% en 2012, y un 0,2% en 2013.

El estudio constata grandes diferencias entre una región y otra, ya que los salarios crecieron un 6% en Asia y un 5,8% en Europa Oriental y Asia Central, mientras que el avance se limitó al 0,8% en América Latina y el Caribe, donde el alza había sido del 2,3% en 2012.

"La tendencia general en América Latina refleja lo que ocurre en Brasil, el gigante de la región, donde los salarios crecieron con dígitos altos en los últimos años y cayeron un 1,8% en 2013", ha explicado Patrick Belser, principal autor del informe.

El informe señala que los salarios son la fuente principal de ingreso de los hogares en los países desarrollados, emergentes y en desarrollo, sobre todo, en aquellos hogares con ingresos medios. Sin embargo, el 10% de las personas con ingresos más altos y el 10% que tiene  ingresos más bajos dependen más de otras fuentes de renta.

En las economías en desarrollo, donde el trabajo por cuenta propia es más frecuente, la contribución de los salarios a los ingresos familiares es generalmente más baja, oscilando entre, por ejemplo, un 50% y 60% en México, Rusia, Argentina, Brasil y Chile, un 40% en Perú, y un 30% en Vietnam.

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