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Socialistas y liberales piden que Juncker explique en la Eurocámara los acuerdos fiscales secretos

  • También le pide explicaciones la Izquierda Unitaria; los populares le respaldan
  • Juncker era primer ministro luxemburgués cuando se realizaron esos acuerdos
  • La nueva comisaria de Competencia, Margarethe Vestager, estará "vigilante"
  • París ve "inaceptable" lo ocurrido y Berlín critica los acuerdos secretos fiscales

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Los grupos socialista y liberal en la Eurocámara, que apoyaron la elección de Jean-Claude Juncker como presidente de la Comisión Europea, y el de Izquierda Unitaria (que votó en contra) le han pedido explicaciones por los acuerdos fiscales ventajosos que Luxemburgo concluyó cuando él era primer ministro con multinacionales como Pepsi, Ikea o Amazon.

Hay que recordar que el actual presidente de la Comisión es, precisamente, Jean-Claude Juncker, el que era ministro de Finanzas y primer ministro del Gran Ducado en el período analizado (2002-2010).

Los socialistas y los liberales han reclamado que el Ejecutivo comunitario comparezca ante el Parlamento para explicar si estos acuerdos son legales y dar cuenta de las medidas que piensa adoptar para combatir la evasión fiscal.

Mientras, el Grupo Popular -mayoritario en la Eurocámara y al que pertenece el propio Juncker- ha respaldado al luxemburgués al sostener que no se trata de una "cuestión personal" sino de una "cuestión que debe ser abordada por las autoridades europeas y nacionales competentes".

El portavoz jefe del Ejecutivo comunitario, Margaritis Schinas, se ha mostrado dispuesto a que comparezca la nueva comisaria de Competencia, Margarethe Vestager, quien ha prometido estar "vigilante" tras la filtración de los documentos. Schinas no ha descartado que lo haga el propio Juncker, que está "sereno" y "cool" tras las revelaciones.

El presidente del Parlamento Europeo,  Martin Schulz, ha asegurado que toma nota de los documentos revelados y se ha mostrado confiado en que la Comisión Europea actuará de ser necesario y si se entorpece la libre competencia.

Francia, Alemania y España critican los acuerdos secretos

Mientras, las críticas por el caso no se han hecho esperar en los Gobiernos europeos. El más duro ha sido el vicecanciller alemán y ministro de Economía, Sigmar Gabriel, ha instado a Luxemburgo a poner fin a los beneficios fiscales con que se beneficia a algunas multinacionales y argumentó que esas prácticas causan enormes caídas de recaudación a Alemania.

No puede ser que unos pocos se enriquezcan a costa de muchos

Este pronunciamiento se suma a las críticas expresadas por el titular de Finanzas, Wolfgang Schäuble: "No puede ser que unos pocos se enriquezcan a costa de muchos". El titular de Finanzas ha agregado que esto vale "tanto para Estados como para empresas", "para grandes y pequeños".

Mientras, el ministro francés de Economía, Michel Sapin, ha asegurado que esos acuerdos constituyen un "reflejo del pasado" y que ahora ya no resulta aceptable que ningún país facilite la optimización fiscal para que las grandes empresas no paguen impuestos.

Sapin ha asegurado que la comunidad internacional ha recorrido desde 2012 -año en el que habrían acabado estos pactos- un "camino gigantesco" en la lucha contra el fraude fiscal con el intercambio automático de información y el fin del secreto bancario. "Espero que en unos años ya no podamos hablar de situaciones como esta", ha dicho el ministro galo.

Por su parte, el ministro de Economía, Luis de Guindos, ha eludido valorar las informaciones sobre esos acuerdos fiscales, pero ha mostrado su rechazo a las prácticas que conlleven ventajas indebidas para las empresas o pactos secretos. "Yo no voy a prejuzgar absolutamente nada y esperaremos el informe de la Comisión Europea", ha dicho.

En todo caso, el ministro de Economía ha defendido el "intercambio automático de información" en materia tributaria y ha resaltado que "en el tema fiscal no puede haber ventajas, no puede haber prácticas que impliquen la erosión de bases fiscales".