Enlaces accesibilidad

Los mayores institutos económicos alemanes rebajan con fuerza sus previsiones para el país

  • Estiman que Alemania crecerá un 1,3% este año, frente al 1,9% previsto
  • Para 2015, recortan desde el 2% hasta un 1,2%
  • Recomiendan a Berlín que aumente la inversión pública

Por
Fuerte recorte de las previsiones de crecimiento de Alemania

Los cuatro grandes institutos de análisis económico de Alemania han rebajado significativamente las previsiones que elaboran de forma conjunta para la primera potencia de la eurozona en 2014 y 2015, y han recomendado a Berlín que aumente las inversiones públicas.

Estos organismos han recortado el crecimiento alemán hasta el 1,3% en este año y hasta el 1,2% en 2015, frente al 1,9% y 2% que preveían el pasado mes de abril. Esto supone empeorar las estimaciones publicadas esta misma semana por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que calcula avances del PIB del 1,4% y 1,5%, respectivamente.

El cuadro macroeconómico planteado por los institutos estima que en el tercer trimestre de este año Alemania va a rozar la recesión, al registrar un crecimiento del 0,0% entre julio y septiembre, tras la contracción del 0,2% del segundo trimestre. Para los últimos tres meses del ejercicio prevén un repunte del 0,1%.

En una comparecencia posterior, la canciller aleman Angela Merkel ha reconocido que la rebaja de los pronósticos "no ha sorprendido" a su Ejecutivo, que está "preparado" para tomar medidas que favorezcan las inversiones y reduzcan la burocracia.

Más gasto público, pero priorizando infraestructuras e I+D

Precisamente, los institutos económicos aconsejan al Gobierno germano "aumentar el gasto público en campos con potencial para contribuir al crecimiento".

Oliver Holtenmöller, especialista del Instituto para la Investigación Económica de Halle (IWH), ha asegurado que no cree necesario un gran programa de impulso coyuntural para Alemania, sino que el Gobierno lleve a cabo una "priorización racional" de las necesidades del país y que eleve la inversión en infraestructuras e investigación y desarrollo.

Para Ferdinand Fichtner, experto del Instituto Alemán para la Investigación Económica (DIW), en el contexto actual de tipos de interés en mínimos, un pequeño déficit seguiría permitiendo una reducción sustancial de la deuda pública.

El economista del Instituto para la Investigación Económica de Renania-Westfalia (RIW) Roland Döhrn, por su parte, ha destacado que en Alemania coinciden actualmente una infrautilización de capacidades productivas con un superávit público, dos elementos que lastran el potencial de crecimiento.

Según el informe publicado este jueves, el clima económico "se ha enfriado significativamente" para Alemania, debido a la debilidad de las exportaciones -resultado de la ralentización de la zona euro y de las tensiones geopolíticas- y de la demanda interna, tanto de los consumidores como de las empresas.

Entre las cuestiones que lastran a la locomotora europa destaca, a juicio de estos expertos, la debilidad de la economía global -y, en especial, de la zona euro-, las incertidumbres geopolíticas -Ucrania, Irak, Oriente Medio- y la endeble demanda interna.

Críticas a las medidas sociales y la política de déficit cero

Además, subraya el informe, el Gobierno alemán -una gran coalición de conservadores y socialdemócratas- no está ayudando con su política económica ni a animar el PIB a corto plazo, ni a elevar el potencial de crecimiento a largo.

Por un lado, los expertos alertan de que las medidas de carácter social impuestas por el Partido Socialdemócrata (SPD) para entrar en el Ejecutivo -el salario mínimo, la jubilación anticipada o la mejora de las ayudas a las madres- están costando puestos de trabajo y desestabilizando a largo plazo la sostenibilidad del sistema.

Por otro, dudan de la eficacia económica del empeño de la canciller, Angela Merkel, y su hombre de confianza, el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, en mantener a toda costa el déficit cero en las cuentas del Gobierno federal.

Fichtner considera que el afán consolidador del Ejecutivo -una de las apuestas clave de Merkel en Bruselas para que la zona euro salga de su crisis- "no es apropiado en este momento". Así, los institutos defienden seguir avanzando hacia el equilibrio presupuestario, pero moderando el ritmo.

Además, los expertos han apuntado que el Gobierno puede hacer más en política fiscal, y han indicado que entre las medidas que se podrían implementar para favorecer la competitividad y el crecimiento se encuentran una bajada de impuestos para las empresas y acicates a la inversión.

La mayor caída mensual de las exportaciones desde 2009

Precisamente, el golpe a las ventas alemanas en el exterior ha quedado en evidencia con los datos de agosto -publicados este mismo jueves-, que reflejan la mayor caída mensual de los últimos cinco años.

En concreto, las exportaciones germanas sumaron 84.100 millones de euros en el octavo mes del año, un 5,8% menos que en julio pasado y un 1% por debajo de las de agosto de 2013.

Además, este dato se suma a los últimos publicados sobre producción y pedidos industriales, que también registraron fuertes caídas en agosto, las más pronunciadas desde 2009.

Es muy habitual que las conclusiones de estos institutos influyan en las del propio Gobierno, que publicará sus nuevas previsiones el próximo martes. En abril, Berlín situaba en el 1,8% el crecimiento para este año y del 2% para el próximo, lo que representaría una intensa aceleración respecto a los resultados de 2012 (0,4%) y 2013 (0,1%).

Respecto a las últimas medidas decididas por el Banco Central Europeo (BCE) para reactivar la economía de los países del euro (rebaja de tipos al 0,05% y inyecciones masivas de liquidez), los expertos alemanes consideran que solo ofrecen "un impulso limitado" a la actividad.

En cuanto a la tasa de desempleo, consideran que tocará mínimos históricos este año (6,7%) y se elevará hasta el 6,8% el próximo, al aumentar en 55.000 el número de personas sin trabajo.

El índice de precios al consumo (IPC) aumentará un 1% este ejercicio y 1,4% el siguiente, según los expertos, que no perciben un riesgo generalizado de deflación en la zona euro pese a las tendencias bajistas en algunas economías, y que consideran que las expectativas de inflación a largo plazo en el bloque permanecen por debajo, pero cerca, del 2%.