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La ONU condena el aumento de combatientes extranjeros en Siria y el asedio a Al Qusair

  • "El conflicto no debe alentarse con armas", ha dicho la comisionada para los DD.HH.
  • EE.UU. insiste en que "no hay lugar para miembros de régimen"
  • Londres denuncia nuevos indicios de ataque con armas químicas

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La ONU condena el aumento de combatientes extranjeros en Siria

El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha condenado este miércoles y el uso de combatientes extranjeros y de armamento pesado contra la población civil en la ciudad de Al Qusair por parte del régimen sirio. Durante la reunión, convocada por EE.UU. Turquía y Catar, la alta comisionada para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha enfatizado que el desprecio en Siria por los principios más básicos del derecho internacional no se limita al gobierno, que "muchos grupos armados opositores han lanzado operaciones militares dentro de áreas pobladas por civiles" y ha advertido que habrá más masacres en el país por razones sectarias si la guerra civil se prolonga..

El foro de 47 miembros en Ginebra ha aprobado una resolución presentada por Qatar, Turquía y los Estados Unidos con 36 votos a favor frente a uno en contra (el de Venezuela) y ocho abstenciones. Dos delegaciones han estado ausentes en la votación. El Consejo de la ONU ha señalado que la intervención de combatientes llegados del exterior (una referencia a la guerrilla libanesa de Hizbulá) no sólo tiene graves consecuencias en Siria, sino un "impacto negativo" en toda la región.

La resolución enfatiza la necesidad de garantizar que los responsables de las masacres en Al Quseir rindan cuentas ante la justicia por sus actos o decisiones y, de otro lado, insta a las autoridades de Damasco a permitir el acceso de las agencias humanitarias de la ONU a las víctimas civiles de la guerra, especialmente en esa localidad del oeste del país. Asimismo, reitera el llamamiento de que autorice la entrada de ayuda humanitaria desde países vecinos, a lo que el régimen de Al Asad se ha negado categóricamente ante el temor de que por esa vía se filtren armas y otras provisiones destinadas a la oposición.

El contenido del documento ha sido objeto de varias revisiones con el fin de obtener el mayor respaldo posible entre los 47 países que integran el CDH, aunque contra él se pronunciaron claramente las delegaciones de Rusia, China e Irán, que no forman parte de este órgano -en el que los países participan de forma rotatoria por trienios- y que, por tanto, no tienen derecho a voto.

Críticas a la oposición

En su intervención durante el debate ante el Consejo, la alta comisionada Pillay ha denunciado que los abusos no se comenten exclusivamento por el lado del régimen y que "algunos de los grupos (rebeldes) ejecuten a prisioneros de las fuerzas progubernamentales y sus milicias", y que también son responsables de cada vez más "secuestros de civiles, asesinatos y amenazas de represalias contra la población que se percibe como partidaria del gobierno".

La alta comisionada ha pedido a todos transmitir un mensaje inequívoco de que "este conflicto no debe alentarse con armas, municiones, política o religión", unas declaraciones que chocan con la decisión de la Unión Europea de levantar el embargo de venta de armas a partir del 1 de agosto. También ha pedido a los países que influyen en alguna de las dos partes del conflicto que les hagan entender "claramente que están unidos y no tolerarán más matanzas".

La sesión del Consejo de Derechos Humanos tiene lugar por iniciativa de Catar, Turquía y EE.UU. ,  que han propuesto un proyecto de resolución que pida al Gobierno sirio poner fin al sitio sobre la ciudad de Al Quseir, durante el que cientos de personas han muerto y se cree que 40.000 civiles están atrapados sin agua, alimentos, electricidad ni suministros médicos.

“Habrá más masacres”

Pillay  ha recordado que "si la situación actual persiste, o se deteriora todavía más, habrá más masacres sectarias. La incitación a la violencia por motivos religiosos o étnicos, así como la participación de cada vez más combatientes extranjeros son señales premonitorias de más violencia", ha afirmado.

Por su parte, Estados Unidos ha afirmado que no hay lugar para el presidente Bachar Al Asad o miembros de su régimen en el futuro de Siria, por ser los responsables directos o indirectos de las atrocidades cometidas en los dos años que lleva el conflicto interno en este país.

"El régimen de Al Asad y sus partidarios que han cometido crímenes contra el pueblo sirio deben saber que el mundo está mirando y que deberán pagar por sus actos", ha manifestado la embajadora de EE.UU. ante la ONU en Ginebra, Eileen Donahoe.

Reino Unido denuncia nuevos ataques con armas químicas

Mientras, Reino Unido ha escrito al Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, manifestándole sus sospechas de nuevos ataques adicionales de armas químicas por las fuerzas del gobierno sirio en marzo y abril, ha indicado este miércoles el embajador británico ante la ONU, Mark Lyall Grant, según Reuters.

"Seguimos transmitiendo al Secretario General y el Sellstrom cualquier información cuando la tenemos", ha dicho. Según manifestó un alto funcionario francés el lunes, Francia estaba investigando muestras de presuntos elementos de armas químicas utilizados contra los combatientes rebeldes sirios y denunciadas por dos periodistas del diario Le Monde.

Gran Bretaña y Francia ya escribieron a Ban a principios de este año para instarlo a iniciar una investigación sobre tres presuntos ataques con armas químicas en los alrededores de Homs, Damasco y Alepo.

Un alto funcionario de la ONU dijo la semana pasada que el organismo mundial estaba recibiendo cada vez más informes sobre el uso de este armamento en la guerra civil del país árabe, que según la ONU, ya ha dejado más de 70.000 muertos en sus más de dos años de conflicto.

Mientras, la coalición de grupos opositores sirios, que participan en una conferencia en Turquía, ha acordado participar en la reunión de Ginebra si se garantiza que Bachar al Asad abandonará el poder.  Se trata de la reacción oficial de los grupos opositores a la conferencia propuesta por EE.UU. y Rusia. La coalición ha votado a favor de adoptar una declaración, a la que ha tenido acceso Reuters, y en la que se han comprometido con el objetivo de la salida de Asad y sus más altos funcionarios.