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La ONU tiene "serias dudas" sobre la creación de "zonas de colchón" en Siria

  • Francia y Reino Unido no descartan "ninguna opción" para frenar el conflicto sirio
  • El Consejo de Seguridad se reúne para constatar su división sobre el conflicto en Siria
  • Los ministros de EE.UU., Rusia y China no asisten

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El Consejo de Seguridad de la ONU bloquea cualquier propuesta que suponga mayor presión al régimen de Bachar al Assad

La ONU ha planteado este jueves "serias dudas" sobre la idea planteada por Turquía y otras naciones, como Francia o Reino Unido, de establecer "zonas colchón" o corredores humanitarios para proteger a los civiles sirios ante el conflicto que atraviesa el país desde hace cerca de 16 meses.

"Esas propuestas plantean serias dudas y requieren una consideración cuidadosa y delicada", ha dicho ante el Consejo de Seguridad el subsecretario general de la ONU, Jan Eliasson, que ha abierto la cumbre ministerial que el máximo órgano internacional de seguridad dedica a la situación humanitaria en Siria.

Ante los 15 miembros del Consejo y representantes de países vecinos, Eliasson ha señalado que "el pueblo sirio necesita seguridad humanitaria", pero ha indicado que "al final la crisis actual solo podrá resolverse mediante un proceso político creíble, respaldado por una comunidad internacional unida".

Reino Unido y Francia no descartan "ninguna opción"

Los ministros de Exteriores de Francia, Laurent Fabius, y de Reino Unido, William Hague, han asegurado este jueves que sus gobiernos no descartan "ninguna opción" para frenar el conflicto en Siria, y se han mostrado partidarios de la creación de "zonas colchón", aunque ahora su establecimiento sea complicado.

"No descartamos ninguna opción para el futuro", ha afirmado Hague en una conferencia de prensa en la sede de Naciones Unidas junto a Fabius, quien ha asegurado que "Francia comparte completamente la opinión del Reino Unido en ese frente", aunque la aprobación de esas zonas no sea factible ante la parálisis que vive el Consejo de Seguridad.

Ambos ministros han anunciado nuevas partidas de fondos para ayuda humanitaria en Siria, han pedido que "los crímenes del clan de Bachar al Asad" sean remitidos a la Corte Penal Internacional (CPI), y han animado a oficiales del Ejército a que deserten "cuanto antes" antes de la que esperan sea "próxima" caída del régimen sirio.

Ausencia de EE.UU., Rusia y China

Sin embargo, la ausencia de los ministros de EE.UU., Rusia y China probablemente haga aún más manifiesta la parálisis de este organismo en lo referente a la guerra civil que atenaza el país árabe.

Rusia y China han paralizado hasta ahora cualquier intento de resolución de condena en el Consejo, que consta de 15 miembros. Francia, que ejerce la presidencia durante agosto, convocó la reunión con la esperanza de promover la unidad en la ayuda a los afectados.

La ausencia de la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, demuestra la convicción estadounidense de que mientras Rusia apoye a Asad las conversaciones tienen poco valor.

Francia decidía, no obstante, mantener la reunión como "una llamada a la conciencia internacional y una petición para movilizar los aspectos humanitarios sin olvidar los políticos".

Los críticos del presidente francés, François Hollande, en contraste con su predecesor, Nicolás Sarkozy, que encabezó la ofensiva de la OTAN para intervenir en Libia.

Zonas de seguridad

Por su parte, Turquía sigue insistiendo en hablar de "zonas de seguridad" o "zonas tapón" para poder atender a los ciudadanos sirios en su propio país, un punto que estará en la agenda de la reunión.

Bachar al Asad, sin embargo, advirtió el miércoles que esta idea era "irreal".

EE.UU., Francia y otros países afirman que la posibilidad de establecer una zona de exclusión aérea está siendo estudiada, pero no facilitarán el apoyo militar y aéreo necesario para implementarla.

El ex enviado especial de la ONU y la Líga Árabe para Siria, Kofi Annan, culpó al Consejo de Seguridad del fracaso de sus intentos por lograr un alto el fuego. Su sustituto, el diplomático argelino Lajdar Brahimi, tuvo el miércoles una reunión informal con el organismo, pero se limitó a escuchar.

El embajador de Francia ante la ONU, Gerard Araud, expresaba así su desánimo por la situación en el Consejo: "Algunos países dicen que Asad debe irse; otros no están en la misma línea y la división es muy profunda".