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Merkel y Sarkozy tratarán este domingo cómo recapitalizar la banca privada

  • Aunque ambos coinciden en la necesidad de hacerlo, disienten en el cómo 
  • Las necesidades podrían alcanzar los 200.000 millones de euros

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La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, se reúnen este domingo en Berlín para sentar las bases de un nuevo programa de recapitalización de la banca europea, una vez que se ha asumido veladamente la quiebra controlada de Grecia.

Las bolsas europeas han registrado un descenso cercano al 2% este lunes, después de conocerse que Grecia no cumplirá el objetivo de déficit, que según el Gobierno heleno alcanzará el 172,7% del PIB el próximo año. El índice selectivo español ha bajado un 2,26% y se sitúa en los 8.353 puntos, con la prima de riesgo española en 325 puntos, después de haber rozado esta jornada los 340 puntos. En cuanto al resto de plazas europeas, han cerrado también en negativo, con descensos del 2,28% para Francfort, del 1,85% para París y del 1,03% para Londres. Lisboa retrocedía un 2,60%, Milán un 1,31% y Atenas sufría el mayor desplome con una caída del 3,67%.

El enésimo encuentro de urgencia de los dos líderes desde que se desató la crisis será para esbozar un mecanismo consensuado que permita aportar fondos públicos a la banca privada europea en el caso de que Atenas se vea abocada a un impago, una hipótesis cada vez más barajada en Europa.

El primer ministro griego, Yorgos Papandréu, se ha reunido en París con el presidente francés Nicolás Sarkozy. Sarkozy ha anunciado que viajará a Alemania en los próximos días para encontrarse con la canciller alemana Angela Merkel y dar un empujón al siguiente tramo del rescate, de 8.000 millones de euros, al país heleno. Papandréu ha mostrado su satisfacción con la visita de la misión del Fondo Monetario Ineternacional, el Banco Central Europeo y la Unión Europea al país heleno para ver "todos los sacrificios que estamos haciendo para cambiar nuestro país".

El proyecto se presentará posteriormente al resto de países que comparten la divisa común, probablemente en el próximo encuentro de líderes de la Unión Europea (UE) y la eurozona que se celebrará los 17 y 18 de octubre en Bruselas.

París y Berlín disienten sobre sobre cómo recapitalizar la banca

El principal escollo de la reunión en la Cancillería alemana es que, pese a la buena sintonía de que presume el eje franco-alemán, Berlín y París ya han abogado por diferentes modelos de recapitalización del sector financiero privado,  cada una con los intereses de su país en mente.

Así, Merkel ha reiterado en los últimos días que sólo como última opción debe recurrirse al recientemente reforzado fondo europeo de rescate FEEF como instrumento para recapitalizar a los bancos con problemas de finanzas.

La canciller ha recalcado que lo mejor sería que los propios bancos fuesen capaces de captar fondos "por su cuenta", esto es, en el mercado o, en su defecto, que los gobiernos nacionales se hiciesen cargo de sus necesidades de recapitalización, una postura compartida a grandes rasgos por Bruselas.

Sólo si fallan estos dos primeros resortes y si se trata de un banco de "carácter sistémico", los estados podrían recurrir al FEEF para apoyar a sus entidades con problemas,  una medida que precisaría de cierta "condicionalidad" recíproca en forma de "reformas estructurales".

Francia reniega de esta respuesta en tres pasos y aboga abiertamente por que se emplee en primer lugar el capital del FEEF.

El último informe del FMI insta a la zona euro a no asfixiar el crecimiento económico a través de ajustes y al Banco Central Europeo a adoptar un papel protagonista en la crisis de deuda para prevenir la recesión. Le sugiere una rebaja de los tipos de interés y le insta a hacer un compromiso por escrito de que va a seguir adquiriendo deuda soberana, sobre todo de España e Italia. El FMI considera necesario una recapitalización de entre 100.000 y 200.000 millones de euros en la banca europea, según el responsable del FMI en Europa.

Tanto Merkel como Sarkozy buscan así proteger sus propios intereses, ya que Berlín teme convertir el capital del fondo de rescate en un recurso de fácil acceso, mientras París pretende que la gran exposición de su banca a la deuda soberana griega no horade su calificación crediticia "AAA".

Buscan un acuerdo antes de la cumbre del G-20 de mediados de mes

No obstante, la canciller y el presidente se sienten presionados a lograr un acuerdo, aunque sea de mínimos,  para conseguir un golpe de efecto ante a la opinión pública y ante la inminente reunión de ministros de Finanzas del G20, prevista para el 14 de octubre en Cannes (Francia).

El propio Ministerio de Finanzas francés aseguró ayer que no hay "divergencias" entre París y Berlín y que ambas naciones están de acuerdo en que las instituciones bancarias europeas precisan más dinero.

Por su parte, el rotativo alemán "Frankfurter Allgemeine Zeitung" informó de que en círculos europeos se baraja la posibilidad de elevar el porcentaje de capital propio que se exige mantener disponible a las entidades financieras para reducir el impacto de un posible impago griego.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, que el jueves se entrevistó con Merkel, se reunió este sábado con Sarkozy en París.

Aunque no trascendieron detalles del encuentro, los medios franceses dan por sentado que la ex ministra de Economía, Finanzas e Industria gala abordó con el presidente la situación de la banca europea y le reiteró su creencia de que es "urgente" apoyarlos financieramente.

Según el FMI, la necesidad de recapitalización de la banca europea se sitúa entre los 100.000 y los 200.000 millones de euros, claramente por encima de lo apuntado en las pruebas de resistencia realizadas en julio por la Autoridad Bancaria Europea (EBA).

Los "stress tests" (pruebas de resistencia) realizados en julio -en los que suspendieron ocho entidades, cinco de ellas españolas, de las 90 a examen- indicaron que la tenencia de bonos soberanos entrañaba riesgo cero.