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Los rostros (conocidos) del sida

  • El bailarín Nureyev o el fotógrafo Mapplethorpe, algunas de las víctimas del VIH
  • Magic Johnson, Rock Hudson o Freddie Mercury conmocionaron al mundo

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¿Te acuerdas? - Las caras que luchan contra el SIDA

VIH/sida

Qué es el VIH y el sida. La palabra sida proviene de las iniciales del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. El sida es el estado avanzado de la infección causada por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), que provoca la destrucción del sistema inmunitario. Un tratamiento adecuado puede frenar este deterioro, por eso es tan importante el pronóstico precoz.

Cómo se transmite. El VIH se transmite a través de tres vías: la sexual cuando hay relaciones sexuales con penetración (anal, vaginal u oral) sin preservativo; la sanguínea al compartir jeringas, agujas, otro material de inyección o cualquier instrumento cortante que haya estado en contacto con sangre infectada. Supone también un riesgo el intercambio de material no esterilizado para la realización de tatuajes y piercings, acupuntura, etc.; vía madre-hijo/a, cuando una mujer es seropositiva puede transmitir el virus durante el embarazo, el parto o la lactancia pero se puede evitar, por eso es importante que las mujeres se hagan la prueba.

Cómo no se transmite. No se transmite en los contactos cotidianos como besos, caricias, lavabos públicos, duchas, tos, estornudos, vasos, cubiertos, alimentos, lugares de trabajo, colegios, gimnasios o piscinas. Tampoco se transmite a través de la saliva, las lágrimas o el sudor, ni por picaduras de insectos ni por contacto con animales domésticos.

Fuente: Ministerio de sanidad

El VIH no entiende de clases o de orientación sexual. Nadie está a salvo: tampoco las caras más conocidas. Algunos de ellos sufrieron el estigma social que otros, aún hoy, padecen.

Ponerle rostro a una enfermedad como el sida fue fundamental para los enfermos y para toda la sociedad, sobre todo durante los '80 y '90. Pero ahora, en la segunda década del siglo XXI, cuando hay un nuevo repunte de casos, también.

Aseguran desde las asociaciones de enfermos que la visibilidad es la herramienta más útil para evitar contagios.

Mundo del cine

Cuando aún se consideraba que el sida era una enfermedad minoritaria, Estados Unidos entró en shock en 1985 al conocer que uno de sus actores más reconocidos, Rock Hudson, tenía el VIH. Fue un escándalo, pero también un toque de atención para todo el mundo porque Hudson era la primera figura pública que revelaba tener la enfermedad. Tres meses después de su anunció, fallecía. "Su gesto salvó la vida a millones de personas", aseguró Elizabeth Taylor.

El aturdimiento fue doble en el caso de Anthony Perkins que, literalmente, se enteró por la prensa de que tenía sida. Una mañana de 1990 obervó con estupor cómo National Enquirer revelaba algo que ni él mismo sabía. Tras confirmar que era portador del VIH, el mítico Norman Bates de Psicosis lo mantuvo en secreto ante la sociedad por temor a no volver a trabajar. Luego aseguró que no lo hizo público porque no lo vio importante. Antes de fallecer el 12 de septiembre de 1992, Perkins hizo esta reflexión: "He aprendido más sobre el amor, la autosuficiencia y la comprensión humana de la gente con la que me he encontrado en esta gran aventura en el mundo del sida de lo que nunca aprendí en el competitivo mundo del cine".

El caso del director de cine Derek Jarman, realizador de cintas como Sebastiane o Caravaggio, fue diferente. El 22 de diciembre de 1986 le diagnosticaron el VIH y un mes más tarde lo hizo público. Se convirtió en una de las pocas figuras públicas a hablar abiertamente sobre la vida con el sida, tan abiertamente como lo había hecho antes con su homosexualidad. Falleció en 1994, a los 52 años.

Escritores

Jaime Gil de Biedma falleció en 1990 a los 61 años. Uno de los poetas españoles más celebrados del siglo XX, uno de aquellos que componen la Generación del 50, uno de aquellos que también fue víctima del sida. La suya fue una de las primaras vidas que se llevó la enfermedad en España. Su historia fue llevada al cine de la mano de Jordi Mollá en El cónsul de sodoma.

Bioquímico de formación, y escritor de vocación, Isaac Asimov es una de las figuras claves de la literatura fantástica y de ciencia ficción del siglo XX. Muy prolífico, también elaboró numerosos libros de historia y divulgación científica. Adicto al trabajo, odiaba las vacaciones y las fiestas del calendario. Murió el 6 de abril de 1992 tras un fallo coronario y renal. En 2002, su viuda Janet reveló en su propia biografía que la muerte de Isaac Asimov fue debida al sida, enfermedad que contrajo durante una operación en 1982.

Reinaldo Arenas no falleció por el sida. El escritor cubano se suicidó en Nueva York en 1990 después de una vida de sufrimiento, persecución y grandes obras, como El mundo alucinante. Perseguido por el régimen de Fidel Castro durante años, y tras pasar por la cárcel, logró salir de Cuba en 1980. Su libro más conocido, Antes que anochezca, comparte título con la película que le dio a conocer a muchos y que le otorgó a Javier Bardem su primera nominación al Oscar.

Deportistas

El mundo del deporte se tambaleó cuando en 1991 Earvin Magic Johnson anunció que era portador del virus del sida. La NBA no podía creer que una de sus grandes figuras, que el jugador de Los Angeles Lakers, se fuera a morir. No es una exageración, el mismo Magic reconoce que mucha gente pensaba que iba a fallecer enseguida. Pero, hasta el momento, no ha sido así. Miembro del mítico Dream Team de Estados Unidos en los JJ.OO. de Barcelona 1992, logró ser el primer jugador de baloncesto profesional abiertamente seropositivo. Retirado desde 1996, Earvin Magic Johnson se dedica ahora a concienciar a los jóvenes sobre el VIH y a buscar financiación para luchar contra el virus.

No es tan conocido para algunas generaciones, pero Arthur Ashe fue un pionero. El tenista de EE.UU. consiguió ganar en tres de los Grand Slam: US Open, Abierto de Australia y Wimbledon. Fue el primer afroamericano en lograrlo. En 1980, tras alcanzar el 'número 2' cuatro años antes, se retiraba. Defensor de los derechos humanos, y foribundo adversario del apartheid sudafricano, no paró de trabajar por la igualdad hasta su muerte en 1993.

Entre otros títulos, cuatro veces campeón olímpico y cinco veces campeón del mundo de salto de trampolín y palanca. Es el impresionante palmarés de Greg Louganis, seropositivo. Fue el protagonista de uno de los escándalos de los JJ.OO. de Seúl... siete años después de que se celebraran. Entonces, en 1995, el saltador estadounidense hizo público que tenía conocimiento de que era portador del virus del sida antes de su participación en esas Olimpiadas. Entonces, en uno de sus saltos, se golpeó la cabeza y sangró abundantemente en una piscina que luego usaron otros atletas.

Músicos y cantantes

Si la irrupción de Freddie Mercury conmocionó al mundo por su portentosa voz y su genial show al frente de Queen, con la que vendió más de 300 millones de discos en todo el mundo, en 1991 lo hizo por otro motivo. El 23 de noviembre confirmaba los rumores: tenía sida. Al día siguiente, moría el gran genio del rock, del pop, del heavy y de la ópera. El cantante supo que era seropositivo siete años antes. Junto a Rock Hudson y Magic Johnson, Mercury ha sido la cara más reconocida de la enfermedad de la historia.

Ricky Wilson, el guitarrista original y miembro fundador de la banda de rock B-52s, fue una de las primeras víctimas del sida. Fallecido en octubre de 1985, a los 32 años, mantuvo en secreto su enfermedad hasta el final.

El mito de la salsa en Estados Unidos, Héctor Lavoe, también tuvo sida. Fallecido en 1993, el genio que igual aparecía en uno de sus conciertos como que no, era politoxicómano. Nacido en Ponce, Puerto Rico, emigró a Estados Unidos, donde logró la fama y el reconocimiento. Hasta su caída a los infiernos. El cantante, película de igual nombre que su canción más conocida, llevó su vida a la gran pantalla de la mano de Marc Anthony y Jennifer López.

El del rapero Eazy-E es uno de los casos que merece la pena conocer para darse cuenta de lo importante que es un diagnóstico precoz. Ingresó en un hospital el 24 de febrero de 1995, a los pocos días se le diagnosticaba el sida y fallecía un mes después en la UCI. Once días antes de morir, Eric Wright reconocía en un comunicado no saber cómo había contraído la enfermedad, pero sí definió su vida como "rápida" y "llena de dispendio repleta de mujeres y buen vivir".

Otras artes

El bailarín Rudolf Nureyev, uno de los mejores bailarines de la historia del ballet clásico, falleció en 1993 por una complicación cardíaca derivada del sida, una enfermedad que nunca reconoció tener. En solo tres años se convirtió en solista del ballet Kirov, uno de los más prestigiosos de la URSS. Nureyev huyó del comunismo, que le persiguió por ser homosexual, en una gira que le llevó a Francia en 1961. Juzgado en rebeldía y condenado a siete años de cárcel por alta traición, no pudo regresar a la URSS hasta 1987 para visitar a su madre. No fue rehabilitado en su país hasta 1998.

Robert Mapplethorpe fue el fotógrafo estadounidense más famoso de la década de los '80. Adicto a las drogas, y promiscuo en sus relaciones sexuales, no fue hasta 1986 cuando se le diagnosticó de forma oficial el VIH. Para entonces algunos de sus amigos y de los modelos masculinos que había retratado una y otra vez estaban en una fase terminal del sida. Desde entonces, y hasta 1989, año en el que falleció, su fama se multiplicó.

Keith Haring: pintor, grafitero, artista. En los años '80 comenzó a hacer grafitis, dibujos casi infantiles de perros y bebés que le catapultaron a la fama y que se convirtieron en iconos del final del siglo XX. A los 31 años murió víctima del sida. Ese 1990 acabó el artista y comenzó el mito.

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