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El Debate sobre el estado de la Nación: ¿En qué acertaron y en qué fallaron Zapatero y Rajoy?

  • Expertos en comunicación política analizan para rtve.es las claves del debate
  • Zapatero estuvo "sobrio y apagado" en su intervención de la mañana
  • Para Luis Arroyo, el presidente del Gobierno "fulminó" al líder de la oposición
  • Mariano Rajoy "cumplió sus estrategias y objetivos", según Jorge Rábago

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Del Zapatero "apagado" de la mañana del Debate sobre el estado de la Nación, al "habilidoso" o "agresivo" de la tarde. Del Rajoy "cómodo" frente al presidente del Gobierno al "vapuleado" líder del Partido Popular, según otros.

¿En qué acertaron y en qué fallaron los líderes del PSOE y el PP en el bronco enfrentamiento de este miércoles? Expertos en comunicación política analizan para rtve.es las claves del enfrentamiento.

José Luis Rodríguez Zapatero acudió a su quinto Debate sobre el estado de la Nación con el viento en contra por la crisis económica que le ha obligado a dar un giro a su política económica con recortes sociales, algo que dijo que nunca sacrificaría.

El presidente del PP, Mariano Rajoy, por su parte, tenía todos los elementos a favor para ganar un encuentro que siempre se le había resistido.

Durante su primera intervención, en la que aseguró que iba a seguir su camino costara lo que le costara, el presidente del Gobierno estuvo "muy sobrio, bastante apagado, aunque no tranquilo", explica Juan Medina Contreras, coordinador académico del máster en asesoramiento de imagen y consultoría política (MAICOP) de la Universidad Pontificia de Salamanca.

Zapatero estuvo especialmente nervioso en dos momentos, según este experto: cuando habló del Estatut catalán, tras las sentencia del Tribunal Constitucional, y cuando entró en las cifras económicas y las reformas estructurales.

Se le notó "tenso" y llegó a "trastabillarse" en varias ocasiones al hablar de la ley catalana, explica Medina Contreras, que señala que cuando Zapatero está incómodo se toca el anillo de casado.

Cuando le tocó el turno a la reforma laboral, Zapatero tuvo otro gesto que delataba que era un tema incómodo para él. "Se frotaba las manos como abrazándose a sí mismo", apunta este responsable del máster MAICOP.

Sin mirar a la bancada 'popular' y sin sonreír

En su discurso de la mañana, Zapatero apenas miró hacia los escaños de la derecha del hemiciclo, donde se sienta el Grupo Parlamentario Popular. "Miró sobre todo al frente y a la izquierda, se dirigió a los suyos, lo que refuerza la idea de soledad" del líder socialista.

El presidente del Gobierno tampoco sonrió durante su intervención, sólo al final cuando recibió el aplauso de su grupo.

"Zapatero fulminó a Rajoy"

El presidente de Asesores de Comunicación Pública, Luis Arroyo, que ha trabajado para la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega y para de la ministra de Defensa, Carme Chacón, cree que el enfrentamiento de la tarde entre Zapatero y Rajoy lo ganó claramente el jefe del Gobierno.

Arroyo asegura que "los debates se ganan o pierden en función de las expectativas que la gente tiene" y que por eso hay quien dice que ganó Rajoy, en una especie de "procefía que se autocumple", pero él cree que Zapatero "vapuleó, laminó y objetivamente fulminó" al líder de la oposición.

Zapatero estuvo muy bien, tremendamente habilidoso a pesar de no haberlo preparado mucho

Este experto en comunicación política considera que el presidente del Gobierno estuvo "muy bien, tremendamente habilidoso" a pesar de "no haber preparado mucho", según le consta, el enfrentamiento.

Por la mañana, Zapatero fue un "presidente demográfico" aportando datos económicos. "Flojeó en la parte más económica y de gestión, pero mejoró más en la política, que es donde se juega".

"El que se examinaba era Rajoy"

Arroyo señala a rtve.es que el que verdaderamente se examinaba era Rajoy. "Se esperaba un "váyase señor González" como el de Aznar, pero Rajoy no es un Aznar jovencito frente a un Felipe González acorralado".

Este asesor político cree que el líder de la oposición no ganará nunca a Zapatero. "La mejor comunicación del mundo no puede solucionar ciertas cosas" y Rajoy está pagando aún la estrategia comunicativa del PP del se "rompe España" de hace cuatro años.

Arroyo afirma "con toda la ironía" que lo mejor sería que Rajoy se "pusiera enfermo" cada vez que tenga un Debate sobre el estado de la Nación con Zapatero.

Eso no quiere decir, apunta el presidente de Asesores de Comunicación Pública, que Zapatero resolviera en la Cámara baja el problema que tiene porque al final el presidente del Gobierno acabará cayendo solo, vaticina.

"Zapatero perdió y Rajoy cumplió su objetivo"

El consultor internacional en comunicación política e internacional y director de telegenia del PP, Jorge Rábago, cree que Rajoy se encontró "cómodo" en un debate que era el esperado. "Se sintió muy fuerte y demostró esa seguridad de quien va a un debate y le sale todo como tenía previsto".

En su opinión, "Zapatero, al no llevar nada nuevo" reeditó el debate del año pasado y "reforzó la falta de rumbo de no saber a dónde va".

Rajoy se sintió muy fuerte y demostró esa seguridad de a quien le sale todo como tenía previsto

El presidente del Gobierno estuvo, según Rábago, "especialmente agresivo, pero sólo con Rajoy" como parte de una estrategia que persigue hacer ver que sólo tiene desencuentros con el Partido Popular aunque en la realidad tenga problemas también con el resto de fuerzas políticas.

Rábago cree que la expresión "por la boca muere el pez" se cumplirá al final con Zapatero por sus "permanentes contradicciones, diciendo A y haciendo B".

Este experto en comunicación echa en falta que el presidente del Gobierno reconozca que se ha equivocado y vaticina que aunque ahora tuviera ese gesto de "humildad" "llegaría tarde".

"Zapatero pierde el debate porque no utiliza ningún elemento nuevo", apunta Rábago, que cree que ha reeditado el mismo debate de hace un año pero con desgaste.

El presidente del Gobierno "pierde el debate, no está nockeado del todo pero sí muy tocado", asegura este consultor, mientras que Rajoy "consigue cumplir sus estrategias y objetivos" que era dejar claro que detrás de Zapatero "no hay nada más" y que la única salida es la convocatoria de elecciones.