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Otegi sigue en la cárcel de Martutene tres semanas después de un permiso de fin de semana

  • La Audiencia Nacional le concedió un permiso de fin de semana
  • Instituciones Penitenciarias debe decidir si se queda o vuelve a Madrid

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El ex portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi permanece en el centro penitenciario donostiarra de Martutene después de que a mediados del pasado mes de abril la Audiencia Nacional le concediera un permiso de fin de semana para visitar a su padre enfermo, han confirmado fuentes penitenciarias a Efe. También según fuentes penitenciarias consultadas por Europa Press, no hay fecha prevista para su regreso.

Otegi lleva 19 días en la cárcel donostiarra, desde el 16 de abril, aunque el permiso sólo tenía una duración de tres días.

Cuando el tribunal le concedió ese permiso, Otegi -preso desde octubre de 2009 acusado de intentar reconstruir la formación ilegalizada- se encontraba en la cárcel madrileña de Navalcarnero, desde la que fue trasladado a Martutene para facilitar las visitas a su progenitor, lo que hizo custodiado por las Fuerzas de Seguridad.

Fuentes jurídicas consultadas en la Audiencia Nacional han explicado que una vez disfrutado ese permiso -que se refería sólo a la posibilidad de abandonar la prisión en determinadas fechas para ver a su padre- la decisión de si Otegi es llevado de nuevo al centro penitenciario de Madrid del que salió, es trasladado a otro o permanece en Martutene corresponde a Instituciones Penitenciarias.

El citado permiso fue concedido por los magistrados de la sección segunda de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional Ángel Hurtado, Julio de Diego y Enrique López, que el 25 de marzo anterior habían rechazado una petición del ex portavoz de Batasuna para ser puesto en libertad por el estado de salud de su padre y de otros miembros de su familia.

En prisión desde octubre pasado

Otegi ingresó en prisión el 16 de octubre del año pasado por orden del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que le acusó de intentar reconstruir la dirección de Batasuna desde una nueva estructura política denominada "Bateragune".

Hasta esa fecha, el ex portavoz del brazo político de ETA se encontraba pendiente de ser juzgado por el sumario 35/02, en el que se investiga la subordinación de Batasuna a ETA y la financiación de la banda a través de las "herriko tabernas" y por el que estaba en libertad bajo fianza de 50.000 euros, con la obligación de comparecer quincenalmente y la prohibición de salir del país.

Sin embargo, tras conocer el contenido del auto de Garzón que lo enviaba a la cárcel y en el que sostenía que en 2009 había viajado a Francia "al menos en dos ocasiones" para mantener contactos con miembros de ETA, la Fiscalía pidió que Otegi ingresara en prisión por la causa de las "herriko tabernas", al haber quebrantado la medida cautelar que le prohibía abandonar el territorio nacional.

El tribunal accedió a la petición del fiscal y ordenó su ingreso en prisión, aunque, a efectos prácticos, la situación de Otegi, que ya estaba preso por orden de Garzón, no varió en nada.

En el juicio que se celebrará por el citado sumario 35/02, la Fiscalía pedirá 12 años de prisión para Otegi y los ex dirigentes abertzales Joseba Permach y Rufino Etxeberria, mientras que para los otros 37 acusados reclamará penas de entre ocho y diez años de cárcel.