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La Audiencia Nacional mantiene la prisión preventiva a Otegi

  • El ex portavoz de la ilegalizada Batasuna solicitó libertad provisional
  • Otegi aludía al deteriorado estado de salud de su padre, su madre y su hija

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La Audiencia Nacional ha decidido mantener en prisión preventiva al ex portavoz de la ilegalizada Batasuna Arnaldo Otegi,  quien reclamó quedar en libertad provisional alegando, entre otros argumentos, el estado de salud de su familia, en concreto de su padre, su mujer y su hija.

La sala de lo penal de la Audiencia entiende que la  situación familiar que alegó para intentar obtener la libertad  provisional es "generalizable a cualquier preso".

Los magistrados de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional han rechazado la solicitud de Otegi y han acordado que el dirigente de la formación ilegalizada permanezca en prisión para ser juzgado por la presunta financiación de ETA y de sus organizaciones satélites a través de las "herriko tabernas", una causa en la que se encuentra procesado.

El escrito presentado por Otegi aludía al deteriorado estado de salud de su padre, así como a su "demostrado" arraigo social. Todas estas circunstancias hacían desaparecer, según su defensa, el riesgo de que el ex portavoz de Batasuna se fugue si queda en libertad, un extremo rechazado por la Sección Segunda de la Sala de lo Penal.

Otegui también alude a la situación de su mujer, que según la defensa del dirigente de la izquierda abertzale, sufre un aneurisma en una arteria cerebral y que su padre se  encuentra en un estado de salud muy delicado por su avanzada edad

Riesgo de Fuga

El auto hecho público este jueves, del que ha sido ponente el  magistrado  Enrique López, destaca que la prisión provisional "conlleva  una serie  de inconvenientes personales y familiares que son inherentes a  tal  situación" y necesariamente provoca "una aflicción" que "afecta a  la  familia del preso".

El tribunal, que justifica la medida en el riesgo de fuga y de  reiteración delictiva en que podría incurrir el procesado, rechaza de  esta forma la petición formulada por la defensa de Otegi.

También constata el riesgo de que Otegi pudiera fugarse por "la   evidente presión que significa la amenaza de la pena a la que se   enfrenta el procesado", que debe "ser contrarrestada por el  contrapeso  que significa la ruptura de vínculos sociales, familiares  y  económicos". El dirigente 'abertzale' se enfrenta en esta causa a  penas  de entre 10 y 14 años de cárcel por un delito de integración en   organización terrorista en su condición de dirigente.

"Es un contrasentido alegar una consecuencia inherente a tal  situación como una razón para evitarla", señala la resolución y añade que las "situaciones personales" alegadas por Otegi "no  pueden alterar el régimen de prisión provisional".

Los magistrados, que adoptan esta decisión a instancias de la  Fiscalía y de la asociación Dignidad y Justicia (DyJ), mantienen que  la prisión provisional también es una medida "perfectamente adecuada  y proporcionada" a tenor del "riesgo de reiteración delictiva" en que  podría incurrir el ex portavoz de Batasuna. 

 A este respecto, recuerdan que Otegi "no se ha aquietado a las  medidas cautelares" que le impuso la Sala para asegurar su presencia  en el juicio, ya que, "muy al contrario, las ha contravenido con  fines que han dado lugar a la incoación de un nuevo procedimiento  penal", en referencia a la causa que instruye el juez Baltasar Garzón  por la constitución de 'Bateragune',  el proyecto con el que la  izquierda 'abertzale' pretendía estar presente en las próximas  elecciones municipales y forales de 2011.

"El mantenimiento en prisión del procesado no supone trato  discriminatorio alguno respecto de los procesados puestos en libertad  provisional", concluye el auto, que recuerda que el ex portavoz de  Batasuna quebrantó la prohibición de salir de España que se le había  impuesto al cruzar la frontera en dos ocasiones en abril y julio de  2009 para reunirse en Francia con miembros de la organización  terrorista ETA.

Tanto la Fiscalía como la asociación de víctimas Dignidad y  Justicia (DyJ), que ejerce la acusación popular en este  procedimiento, reclamaron que el ex portavoz de Batasuna continúe en  prisión al entender que, de lo contrario, podría salir de España y  volver a quebrantar las medidas cautelares que se le impusieron para  asegurar su presencia en el juicio

Condena por enaltecimiento del terrorismo

Otegi está en prisión desde el pasado 16 de octubre por otra causa  distinta a la de Batasuna, la que instruye el juez de la Audiencia  Nacional Baltasar Garzón para investigar la creación de 'Bateragune',  una estructura que pretendía sustituir a la formación ilegalizada y  estar presente en las próximas elecciones municipales y forales de  2011.

Además, el ex dirigente de Batasuna está pendiente de ser juzgado  por participar el 14 de noviembre de 2004, junto a Joseba Permach y  Joseba Alvarez, en un mitin en el velódromo de Anoeta (San Sebastián)  en el que se dio a conocer el programa político que ETA pretendía  desarrollar en los años siguientes.

Al contrario que con Otegi, la Fiscalía no se ha opuesto a que Permach y  Alvarez queden en libertad bajo fianza de 50.000 euros y con la prohibición de salir de España, mientras que para Dignidad y Justicia no pueden quedar libres al existir también en sus casos un "elevado riesgo de fuga" y "reiteración delictiva". 

A principios de marzo, la Audiencia Nacional condenó al ex portavoz de Batasuna Arnaldo  Otegi a dos años de prisión por un delito de enaltecimiento del  terrorismo por intervenir en 2005 en un homenaje al preso etarra  José María Sagarduy en Amorebieta (Vizcaya),  según informa  TVE.

Otegi también ha sido condenado a 16 años de inhabilitación  absoluta, que le impedirá desempeñar cargos públicos o  presentarse a las elecciones, pero ha sido absuelto de dos  delitos de asociación y reunión ilícita que le imputaban las  acusaciones populares ejercidas por el Foro Ermua y Dignidad y Justicia.

Las otras dos personas que se sentaron en el banquillo junto al ex  portavoz de Batasuna, la ex presa etarra Itziar Galardi y Josune  Irakulis, que solicitó el permiso para celebrar el acto de  homenaje, han resultado absueltas.