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Núñez y De la Rosa, en el banquillo del macrojuicio por la trama de corrupción de Hacienda

  • La trama se destapó a final de los 90 y salpicó a figuras del empresariado catalán
  • Ex altos cargos de Hacienda hicieron la vista gorda en inspecciones a empresas
  • Entre los acusados están el ex presidente del Barça y el ex jefe de Inspección de Hacienda
  • Presuntamente salieron beneficidas empresas del Grupo Torras y de Núñez y Navarro
  • El casó forzó a Borrell a renunciar a la Presidencia del PSOE en 1999

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Tras una década de ardua investigación, la Audiencia de Barcelona abre este martes el macrojuicio por la trama de corrupción en Hacienda destapada a finales de los 90, el último gran caso de la época del "pelotazo" que salpicó a lo más granado del empresariado catalán, desde Javier De la Rosa a José Luis Núñez.

Durante cerca de medio año, la Fiscalía sentará en el banquillo a una quincena de presuntos implicados en la trama corrupta, integrada por empresarios y ex altos cargos de Hacienda que presuntamente habrían aceptado sobornos para hacer la vista gorda en las inspecciones de sus compañías.

En total, los 14 imputados por la Fiscalía afrontan penas que suman 126 años de cárcel por los delitos de cohecho, falsedad documental y prevaricación, omisión del deber de perseguir delitos e infidelidad en la custodia de documentos, en el juicio más largo y complejo que se haya celebrado nunca en la Audiencia de Barcelona.

Concretamente, el fiscal pide ocho años para el ex presidente del Fútbol Club Barcelona José Luis Núñez Clemente, para su hijo Josep Lluís Núñez Navarro y para Javier De la Rosa, calificado en su día como empresario modélico por el propio Jordi Pujol y que arrastra varias condenas por otros casos de corrupción.

También serán juzgados por esa trama de corrupción el ex jefe de Inspección de Hacienda en Cataluña Josep Maria Huguet, para quien el fiscal pide 16 años de cárcel, el ex inspector Manuel Abella (19 años), el abogado Juan José Folchi (12 años) y el que fue candidato de Alianza Popular a la Generalitat en 1984 Eduardo Bueno (4 años).

Irregularidades en la inspección de empresas

La presunta trama de corrupción en Hacienda en Cataluña se comenzó a investigar hace más de una década, como una pieza separada del "caso Torras", por el que De la Rosa fue condenado a siete años de prisión, al detectarse irregularidades en la inspección de algunas empresas del propio grupo Torras, así como de Núñez y Navarro, Ibusa y Kepro.

Según mantiene la Fiscalía, los inspectores, "excitados por las ventajas patrimoniales" que les ofrecían los empresarios imputados, "torcieron intencionadamente el ejercicio de sus funciones públicas" de inspección de Hacienda para obviar los artificios fiscales de las compañías investigadas.

De acuerdo con la acusación pública, De La Rosa, a través del abogado Juan José Folchi, entabló relación de amistad con el ex jefe de Hacienda en Cataluña y, a cambio de varios ingresos en una cuenta bancaria en Suiza, consiguieron un trato de favor en las inspecciones fiscales.

Para ocultar su "torticera" actuación, según la Fiscalía, Huguet contó con la colaboración del entonces jefe de la unidad regional de inspección, Manuel Abella, quien presuntamente decidió sumarse al plan delictivo, no para cobrar, sino para asegurarse de que su superior no se entrometiera en las actuaciones ilegales que él llevaba a cabo con el grupo Núñez y Navarro.

Mentiras y vista gorda en Hacienda

En opinión del ministerio público, Huguet y Abella, a instancias de De la Rosa y Folchi paralizaron y denegaron inspecciones fiscales, mintieron en diligencias de comprobación y extendieron actas de conformidad que no reflejaban la realidad tributaria de empresas y filiales del Grupo Torras.

A su vez, Abella y el inspector regional adjunto, Roger Bergua, hicieron la vista gorda respecto a los presuntos fraudes y artificios fiscales del grupo Núñez y Navarro, a cambio de sumas en efectivo y ventajas económicas en la compra de inmuebles.

De esta manera, el grupo dirigido por el ex presidente del Barça logró ahorrar presuntamente 13,2 millones de euros en impuestos, mientras que Abella disfrutó de facilidades económicas para la compra de un dúplex en Barcelona y Bergua consiguió un piso y una plaza de aparcamiento a un precio muy inferior al del mercado.

Este caso de corrupción en Hacienda forzó que en 1999 Josep Borrell, citado a declarar como testigo en el juicio, renunciara como candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno por su relación de amistad con el ex delegado de Hacienda en Cataluña Ernesto Aguiar -en su día imputado en la causa- y Huguet, quienes fueron cargos de su confianza durante su paso por el Ministerio de Hacienda.