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Libros que curan, cuando leer es la mejor receta: "Es un refugio y medicina para el alma"

  • Varias iniciativas de enfermeras y bibliotecarias ponen los libros en el centro de los cuidados
  • En medio de la celebración del Día del Libro destacan el poder de la literatura para sanar y transformar
Receta del libro de Rosa Montero 'La ridícula idea de no volver a verte'
Receta del libro de Rosa Montero 'La ridícula idea de no volver a verte'

Recetar a Gabriel García Márquez, Rosa Montero, Albert Camus o Virginia Woolf. Leer por prescripción médica. Pasar páginas como forma de curación. Transformar la literatura en una experiencia sanadora y transformadora. Novela, poesía, teatro y ensayo incluidos en una especie de vademécum y recetario literario.

Diferentes iniciativas en España en las que participan principalmente enfermeras y bibliotecarias convierten los libros en una herramienta más para curar, para tratar de paliar con letras el dolor, el cansancio, la espera en un hospital o el vacío y soledad que a veces invade.

En Munera (Albacete) la bibliotecaria María Nieves Ruiz, la enfermera del centro de salud público, Remedios Plaza, y varias farmacias del pueblo se han unido en el proyecto 'Libros que curan' que pretende no solo fomentar la lectura entre sus algo más de 3.500 habitantes, sino transmitir la idea del poder curador y terapéutico de una literatura que facilita el bienestar, cuida la salud mental, fomenta la empatía, impulsa el espíritu crítico y ayuda a reconectar con el mundo y con uno mismo.

70 recetas en forma de libro

Desde la biblioteca municipal Cervantes han elaborado un recetario con más de 70 'recetas' en forma de libro. Novelas transformadoras, libros infantiles, libros de autoayuda, cuentos para pequeños y grandes. Hay de todo en este recetario con originales fichas que incluyen indicaciones, efectos secundarios y posología.

Como ejemplo, la novela de Rosa Montero La ridícula idea de no volver a verte está indicada para personas "en proceso de duelo o que han experimentado una pérdida significativa" con unos efectos secundarios que van desde los "llantos inesperados seguidos de sonrisas" a la "invitación a la retrospección" y todo ello con una posología muy concreta: "leer al menos una vez en la vida".

Para aquellos que en un momento complicado se preguntan "qué hacen aquí y qué sentido tiene la vida", este recetario recomienda "leer con calma y conscientemente" El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl. Y, por supuesto, avisa de los efectos secundarios posibles: "descubrir el sentido de la propia vida".

Receta del libro de Viktor Frankl 'El hombre en busca de sentido'

Receta del libro de Viktor Frankl 'El hombre en busca de sentido'

La cadena creada entre el centro de salud, la biblioteca municipal y las farmacias en la recomendación de libros funciona y los 'pacientes' a los que el médico les prescribe leer, encuentran su libro recetado en la biblioteca. La iniciativa está teniendo éxito en este pueblo y, según cuenta la bibliotecaria María Nieves Ruiz a RTVE Noticias, algunas localidades cercanas quieren imitar la iniciativa literaria.

"El poder de los libros es absoluto"

Cuenta la satisfacción que tiene cada vez que algún paciente/lector le transmite que le ha encantado el libro recetado, que le ha servido y califica, además, de "rompedora" una iniciativa que hace que un vecino se cruce con otro por el pueblo y le diga: "Me han recetado este libro".

"Hay gente mayor que no había pisado una biblioteca en su vida y que no había leído un libro nunca y ahora quiere repetir", afirma emocionada.

'Cuentos que curan', la iniciativa de la biblioteca pública Cervantes de Munera

'Cuentos que curan', la iniciativa de la biblioteca pública Cervantes de Munera

Remedios Plaza es la enfermera del centro de salud de Munera y durante más de 20 años trabajó en cuidados paliativos. Encontró una manera de enfrentar el tema de la pérdida, el duelo y el conflicto con la muerte de muchos familiares a través de una herramienta sencilla y eficaz: los cuentos. "A veces el dolor es tan grande que no hay forma de abordarlo y a través de los cuentos he podido hablar con muchas familias", explica a RTVE Noticias.

La historia de 'Libros que curan' surge del "flechazo" que tuvieron enfermera y bibliotecaria y ambas decidieron poner los libros al servicio de la salud de los vecinos de Munera. Ellas lo tienen claro: "El poder de los libros es absoluto".

Remedios Plaza expide desde el centro de salud estas recetas/libros y destaca la utilidad de los libros en casos de ansiedad y estrés, de personas con otros problemas de salud mental y también para combatir las adicciones.

Pacientes "salvados" gracias a la lectura

"Igual es exagerado decir esto, pero creo que agarrarme a los libros fue tan útil como la terapia y la medicación para salir del pozo en el que estaba”. Marta, de 28 años, sufrió una depresión durante años y encontró en los libros, en las historias de otros, en esos mundos paralelos que solo ofrecen los libros , una forma de salir de esa oscuridad. Ahora no concibe una vida sin libros y dice convencida: "Si tengo un libro, nunca estoy sola".

Jonan Basterra cuenta una experiencia reveladora con la literatura. Tuvo una neumonía bilateral que le hizo estar ingresado en el hospital instalado en IFEMA (Madrid) en la primera ola de la pandemia de coronavirus en marzo de 2020. En su ingreso conoció a Ana María Ruiz López, enfermera del SUMMA 112, que decidió montar una biblioteca en este hospital de campaña e incluir la biblioterapia en su protocolo de cuidados.

Ambos recuerdan ahora, en conversación con RTVE Noticias, lo que fue aquella experiencia dura en lo peor de la pandemia, pero con momentos de paz y liberación gracias a los libros y a esta iniciativa bautizada con el nombre 'Resistiré'.

Las novelas ayudaron a resistir, efectivamente, y entre batas, mascarillas, vías e inyecciones pululaban Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez; Frankenstein, de Mary Shelley; Harry Potter, de J.K Rowling; o El mapa y el territorio, de Michel Houellebecq, entre otros muchos títulos.

Ana María Ruiz López, enfermera de emergencias, impulsora de 'Resistiré'

Ana María Ruiz López, enfermera de emergencias, impulsora de 'Resistiré' SUMMA 112

"Que Ana llevara libros al pabellón fue como poner ventanas a un lugar cerrado. Nuestra mente se liberaba y distraía en un momento más que complicado. Podíamos salir de allí gracias a la imaginación", cuenta Jonan, que gracias a esa experiencia volvió a una literatura que había abandonado. Recuerda el momento en el que leía El Principito y la sensación de levantar la vista y ver a muchos pacientes con un libro en las manos.

La enfermera del SUMMA 112, que ha recopilado esta historia precisamente en el libro Libros que salvan vidas recuerda cómo surgió la idea. "Cuando llegue allí vi a muchos pacientes solos, tristes, con la mirada perdida. Entendí que tan importante era el suero como darles compañía, conversación y pensé en los libros como otra manera de cuidar", cuenta y se emociona al recordar que hubo un momento en el que había más libros que pacientes gracias a una ingente labor de recopilar "por todas partes" libros y más libros. Humanizar el entorno hospitalario y combatir la soledad de los pacientes era su objetivo.

"Sin duda es medicina para el alma, un espacio de refugio", afirma, para contar que a partir de ahí decidió poner en marcha otra iniciativa literaria: en este caso un club de lectura para sanitarios en el que una vez al mes se reúnen: "Es importante cuidar al cuidador profesional que a veces está herido, cansado, desgastado". Por allí ya han pasado los escritores Irene Vallejo, Luis Landero, Maruja Torres, David Uclés o Pedro Simón, entre otros.

Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago, fue la primera de las muchas lecturas que ya llevan y de todas las que vendrán.

David Uclés visita una ambulancia del SUMMA 112 antes del club de lectura

David Uclés visita una ambulancia del SUMMA 112 antes del club de lectura SUMMA 112