Políticos y sindicatos piden "esclarecer" todos los hechos de la masacre del 3 de marzo en su 50 aniversario
- Las instituciones, los sindicatos y la mayoría de los partidos participan en actos en recuerdo a las víctimas
- El lehendakari pide que "se juzgue a los responsables", porque si no se hace se estará "ahondando en la revictimización"
Las instituciones, los sindicatos y todos los partidos políticos —menos Vox— participan este martes en los homenajes a las víctimas de la masacre del 3 de marzo de 1976 cuando se cumplen 50 años de la irrupción y el asesinato a tiros de cinco obreros por agentes de la Policía Armada en la Iglesia de San Francisco de Asís de Vitoria Gasteiz. Las formaciones políticas vascas y los sindicatos mayoritarios UGT y CC.OO. han pedido "esclarecer" todos los sucesos de la masacre del 3 de marzo y que se desclasifiquen todos los hechos de la Transición.
"Mientras no se esclarezca lo ocurrido y se juzgue a los responsables estaremos ahondando desgraciadamente en la revictimización, creando victimas de primera y de segunda", ha advertido el lehendakari, que ha exigido la desclasificación de todos los documentos.
Vitoria recuerda año tras año a los cinco trabajadores que fueron asesinados el 3 de marzo de 1976: Pedro María Martínez Ocio, Francisco Aznar, Romualdo Barroso, José Castillo y Bienvenido Pereda. A diferencia de otras ocasiones, el monolito que recuerda esa masacre por la que ninguna persona ha sido condenada hasta el momento, en las inmediaciones de la iglesia, no va a ser en este aniversario el único punto de reunión de los actos de memoria.
Los principales partidos políticos de Euskadi han realizado ofrendas o actos de homenaje a los damnificados del 3 de marzo, a los que también han dedicado una ceremonia el instituto de la memoria Gogora, en el que ha participado el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Álava y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.
El lehendakari Imanol Pradales y la consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, han depositado su ofrenda floral junto al monolito a primera hora.
El Lehendakari, Imanol Pradales, junto a la consejera de Justicia y Derechos Humanos, Maria Jesús San José, en la ofrenda floral por el 50 aniversario de los sucesos del 3 de marzo de 1976. Iñaki Berasaluce Iñaki Berasaluce / Europa Press
Por parte del PNV, su presidente, Aitor Esteban, ha reclamado al Gobierno que reconozca "el papel del Estado" en la matanza, y que condene la "actuación desproporcionada" que se llevó a cabo bajo el mandato del Gobierno de 1976, presidido por Carlos Arias Navarro.
El líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ha exigido que se reconozca "la responsabilidad del Estado" en estos crímenes, y ha denunciado que la intervención policial del 3 de marzo fue "una operación de Estado de represión estructural" y de castigo al movimiento obrero vasco, "que había levantado las banderas de la libertad nacional y del socialismo en nuestro país".
Por parte del PSE, su secretario general en Álava, Javier Hurtado, ha respondido a las críticas del PNV a la posición del Ejecutivo español actual en esta materia subrayando que "si hay un gobierno que ha luchado por la memoria democrática, ha sido el Gobierno socialista".
El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, Iñaki García Calvo, ha reivindicado el "derecho a la memoria" para las víctimas del 3 de marzo y ha rechazado que esta fecha "sea copada por ninguna ideología y mucho menos por la izquierda a abertzale".
La secretaria política de Podemos, Irene Montero, ha pedido no olvidar que a las víctimas del 3 de marzo de 1976 les dispararon "a tiro limpio con total conciencia y que fue un crimen de Estado, y que cincuenta años después todavía esos crímenes siguen en la impunidad". La también eurodiputada ha señalado en concreto a Manuel Fraga que era ministro de Gobernación y que "sigue teniendo centenares de cuadros en nuestro país homenajeado como un padre de la democracia cuando es un criminal que firmó sentencias de muerte" y a Rodolfo Martín Villa, que era ministro de Relaciones Sindicales.
UGT y CC.OO. exigen la "desclasificación" y "esclarecer todos los hechos" de la Transición
Los líderes de los dos sindicatos mayoritarios en España, UGT y CC.OO., Pepe Álvarez y Unai Sordo, también han participado en el homenaje a las víctimas de la masacre del 3 de marzo en el lugar donde se produjeron los hechos. Álvarez ha denunciado que los hechos del 3 de marzo fueron "un atentado de Estado" contra los trabajadores y que así lo relevan las grabaciones que todavía hoy se pueden escuchar.
Es "de justicia" 50 años después rendir homenaje a las personas asesinadas, pero también a "todas las que han trabajado intensamente" por los derechos de los trabajadores, ha dicho a los medios. Por eso, ha exigido "claridad" y que se desclasifiquen "todos los papeles", algo que es "absolutamente imprescindible" para saber "qué tipo de órdenes se dieron a la policía par que tuviera ese comportamiento tan deshonesto con el pueblo de Vitoria, quienes fueron los responsables".
"Esto no es fruto de la causalidad de unos policías que se les ha ido al cabeza, esto estaba planificado por el Estado pero también por los propios empresarios que querían un escarmiento acabar con las reivindicaciones de los trabajadores y no permitir que el proceso de libertad y democracia en nuestro país avanzara", asegurado Álvarez. "Sin justicia, sin reparación, no habrá memoria", ha advertido.
Por su parte Sordo ha pedido que "se esclarezcan todos los hechos acontecidos en la Transición, que se conozca la verdad" porque es "una forma de justicia con las personas que lo dieron todo, incluso la vida en aquellas circunstancias". Y considera que el testimonio que da la muerte cobarde a tiros de estos compañeros en Gasteiz tiene que servir para poner en valor lo que hicieron aquellas personas en las circunstancias mas difíciles".
Las movilizaciones con motivo del 50 aniversario de esta matanza continuarán por la tarde, con un homenaje y una concentración a cargo de la asociación de víctimas Martxoak 3 y de los sindicatos ELA, LAB, ESK y Steilas. A su vez, el obispo de la capital alavesa oficiará una misa en memoria de las víctimas de aquella matanza.