George Russell se impone con autoridad en Austria mientras Verstappen devuelve el espectáculo a la Fórmula 1
- Mercedes sigue dominando pero las mejoras de Red Bull devuelven al neerlandés a la pelea
- Los Ferraris naufragan en Austria lastrados por la degradación de sus neumáticos
Max Verstappen está de vuelta… si es que en algún momento se fue. El de Red Bull, segundo en el Gran Premio de Austria, fue el único que apretó de forma constante a George Russell, que hizo valer la superioridad de Mercedes para lograr su segunda victoria de la temporada tras la lograda en Australia.
A simple vista se dirá que el triunfo del británico fue plácido. Partía desde la pole, con buena distancia sobre Kimi Antonelli, su compañero de equipo y líder del Mundial, que partía desde la cuarta posición ante la irrupción de los Ferraris en los puestos de honor de la parrilla.
Además la salida fue limpia, sin grandes problemas. Sin mayor noticia en lo que refiere a accidentes, choques, incidentes. Porque quién empezó a dar la nota fue el monegasco Charles Leclerc. Se fue largo en una de las primeras curvas y aún así logró mantener la segunda posición de la carrera. Pero no tenía ritmo de carrera, circunstancia que aprovechó rápidamente su compañero Lewis Hamilton para adelantarle.
Ahí no acabó la vía de agua del monegasco. Max Verstappen detectó veloz la debilidad del Ferrari, cuyos neumáticos se degradaban con la rapidez con la que estos días se deshace un helado, y le adelantó para irse en persecución de los dos de cabeza. Para cuando llegó a su altura, Russell ya había puesto tierra de por medio respecto a Hamilton, que hacía lo imposible por sostener su Ferrari mientras Leclerc perdía y perdía posiciones.
Duelo entre Hamilton y Verstappen
Mercedes tiene el Mundial en su mano, así que el espectáculo lo ponen los que se pelean por las migajas. Hamilton consiguió en Barcelona la única victoria que se le ha escapado a la firma alemana. Pero las mejoras aerodinámicas implementadas por Red Bull en Austria vuelven a meter a Verstappen en la pelea. Veremos si definitivamente les dan alas y llegan a tiempo de pelear por el Mundial. El año pasado empezó a reaccionar cuando la Fórmula 1 recaló en Países Bajos, así que las expectativas van en aumento.
A falta de un duelo con los Mercedes, en Austria el espectáculo lo ofreció frente a Ferrari. Leclec apenas le duró un asalto a Verstappen, pero la lucha con Hamilton brindó los mejores adelantamientos. 11 títulos mundiales ostentan entre los dos pilotos. El británico vendió cara su plaza y estuvo ahí hasta que se lo permitió su Ferrari.
A partir de ahí la carrera fue menos vibrante y la emoción se trasladó al cronómetro. Verstappen recortaba décimas a Russell; y Antonelli a ambos hasta que el británico entró en boxes. De vuelta a la carrera, la situación se estabilizó hasta las últimas vueltas.
Entonces volvió a repetirse el mismo escenario, con Russell aguantando con solidez y Antonelli haciendo soñar a Mercedes con el que hubiera sido su tercer doblete. Hubiera sido injusto para los méritos de Verstappen, que logró mantener el segundo puesto en Austria y reforzar así el trabajo de Red Bull.
Los que siguen sin premio son Fernando Alonso y Carlos Sainz. El de Aston Martin acabó en última posición, a 3 vueltas de Russell y con el único consuelo de haber superado a su compañero Lance Stroll. Por su parte, Sainz sufrió una avería en el motor de su Williams en la vuelta 25.