Alemania-Curazao: reinicio para la tetracampeona y debut para el equipo más pequeño de los Mundiales
- El peso de Kimmich, el polémico retorno de Neuer y la ilusión de un país de 158.000 habitantes
- Alemania - Curazao, en directo en La 1, Teledeporte Play, La 2 Cat, RNE y RTVE.es, a las 19:00 h.
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El Alemania-Curazao es un inicio mundialista muy diferente para las selecciones protagonistas. Un Goliat vengativo contra el hermano pequeño de David. El tetracampeón tan temido como herido en su orgullo frente a uno de los ilusionados noveles del Mundial de los 48. La locomotora de Europa y la isla del Caribe. Abran paso a Die Mannschaft. Bienvenida, Curazao.
Alemania participa en el que será su 21º Mundial de fútbol, contando las presencias de la antigua República Federal Alemana en los tiempos del Telón de Acero. Ninguna selección europea ha estado más veces en una Copa del Mundo; solo Brasil, presente en todas las ediciones, la supera. Y cuando no estuvo fue por razones extradeportivas: renunció en 1930 y fue excluida por la FIFA en 1950 tras la Segunda Guerra Mundial.
Pero la tetracampeona, la selección poderosa que llegó al menos hasta semifinales durante cuatro Mundiales consecutivos, ha sido una sonora decepción en los dos últimos, eliminada sin contemplaciones en la fase de grupos. Desde 1954, siempre había superado la primera ronda de cada edición hasta este doble batacazo en 2018 y 2002. El equipo germano quiere demostrar que estos tropiezos fueron una anomalía. Con un equipo estructurado, la Alemania de Julian Nagelsmann llega a este Mundial con nueve victorias consecutivas, la mejor racha de la selección alemana en 46 años.
Curazao es uno de los cuatro debutantes en este Mundial, junto a Cabo Verde, Jordania y Uzbekistán. Como todos los recién llegados, llega con una ambición sencilla y enorme al mismo tiempo: ganar por primera vez un partido mundialista, meta que comparte con Canadá, Haití, Qatar, Irak y Nueva Zelanda.
¿Qué es Curazao y cómo ha llegado a jugar un Mundial? Para quienes no son concursantes de Saber y Ganar: Curazao es un país insular —o territorio autónomo, en sentido estricto— de las Antillas Menores, formado por una isla principal y un islote deshabitado, al sur del mar Caribe, a unos 50 km al noroeste de Venezuela. Tiene 158.000 habitantes y 444 kilómetros cuadrados de superficie. Es como si Ibiza se hubiese clasificado para el Mundial, pero con más holandeses.
Y es que esta isla, cuyos idiomas oficiales son el neerlandés y el papiamento, la capital se llama Willemstad (literalmente, Ciudad de Guillermo) y su jefe de estado es el rey Guillermo de Holanda, sigue siendo uno de los landen (naciones constituyentes) del Reino de los Países Bajos, aunque se separó de las Antillas Neerlandesas en 2010. Desde 2011, juega como selección propia.
Futbolistas de la selección de Curazao, entrenando en Boca Ratón, Florida (EE.UU.). Rebecca Blackwell AP
Para ubicarla en la geografía del fútbol, Curazao ocupaba el puesto 82 en el ránking FIFA, entre Guinea y Haití, antes del inicio del torneo. Pero también cuenta con una estructura sorprendentemente amplia para su tamaño: tiene una federación centenaria, una liga activa (la Promé Divishon, con diez equipos), y su selección nacional está compuesta íntegramente por futbolistas que juegan fuera, en los Países Bajos y otras ligas, como Turquía, Inglaterra, Estados Unidos, Suiza, Bélgica, etc.
Pase lo que pase, Curazao ya ha hecho historia al llegar al escenario más importante del fútbol mundial. Vale que su clasificación es excepcional: las tres anfitrionas norteamericanas, Estados Unidos, México y Canadá, quedaron exentas de la fase de clasificación, y en un Mundial de 48 equipos, de los que seis salían de la CONCACAF, había espacio para sorpresas. Pero se lo han ganado: se clasificaron invictos, con siete victorias y tres empates, 28 goles a favor y solo cinco en contra, imponiéndose a rivales como Jamaica.
Si Alemania tiene un futbolista capaz de explicar por sí solo la idea de juego de Nagelsmann, ese es Joshua Kimmich (31 años). Centrocampista en el Bayern de Múnich, lateral derecho en la selección, es el capitán y seguirá siéndolo pese al regreso de Neuer.
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Palabra del míster, que confía en Kimmich para ser organizador del juego, dar salida al balón y marcar el ritmo partiendo de zonas donde, en teoría, no debería estar un lateral. La decisión dice mucho sobre la lectura que hace Nagelsmann de su importancia táctica, desoyendo a los que preferirían verle en la medular integrando el mismo eje con Neuer en la portería y Tah en el centro de la defensa con el que juega el Bayern.
Aunque el rival no sea de entidad, el debut de Alemania pondrá a prueba la fe incondicional de Nagelsmann en Manuel Neuer. El guardameta del Bayern protagoniza la gran sorpresa de la lista. Había anunciado su retirada tras la Euro de 2024, las lesiones parecían haberle cerrado las puertas y él mismo descartó públicamente cualquier regreso. Y aquí está de vuelta, como portero número uno a sus 40 años, para jugar su quinto Mundial.
Su vuelta es la gran apuesta personal de Nagelsmann, porque durante su ausencia Oliver Baumann (Hoffenheim, 35 años) se había consolidado como titular. Pocas decisiones serán observadas con tanta atención como esta.
Para no quedarse solo en el equipo europeo, por Curazao proponemos seguir a Gervane Kastaneer (Terengganu, Malasia, 29 años), máximo goleador en la fase de clasificación, y al centrocampista Juninho Bacuna (Volendam, Países Bajos, 28 años), autor de tres goles en las eliminatorias.
La propia FIFA dice de Curazao que "protagoniza uno de los cuentos de hadas más improbables del fútbol". Su bautismo de fuego será ante la tetracampeona y 10ª en el ránking FIFA, antes de enfrentarse en el grupo E a Costa de Marfil (33ª) y Ecuador (23ª).
Los pronósticos están con Alemania y no con Curazao, para quien las predicciones de Opta auguran apenas 1,4 puntos de los nueve posibles y es la selección con menos probabilidades de pasar a la siguiente fase (15,2%). Pero seguro que ya han oído muchas veces que su país es demasiado pequeño, su entrenador es demasiado viejo y que no tienen ninguna posibilidad. Y aquí están.
Como dice Paco Caro, narrador del partido en La 1 de TVE, la enorme diferencia sobre el papel entre ambas selecciones "invita a creer" que la probable victoria de Alemania "puede venir acompañada de una goleada". ¿De qué magnitud? Caro recuerda el 8-0 que endosó Alemania a Arabia Saudí en el Mundial de 2002, así como las mayores goleadas de la historia de los Mundiales, protagonizadas por Hungría.
El contraste de ambas selecciones en el terreno de juego tiene su correlato en los banquillos, donde tendrá lugar otro duelo de opuestos entre el seleccionador más joven y el más viejo del torneo y dos filosofías antagónicas: un entrenador moderno, atento a los datos y la tecnología, frente a un veterano pragmático, curtido, obligado a ordenar al máximo sus inferiores recursos.
Por un lado, Julian Nagelsmann, 38 años y 319 días, futbolista de carrera truncada por el estado de sus rodillas y que se convirtió en el entrenador más joven de la historia de la Bundesliga, al dirigir al Hoffenheim con tan solo 28 años. Tras su paso por el Bayern, se hizo con el cargo de seleccionador en septiembre de 2023, después de que Hansi Flick fuese el primer entrenador despedido en la historia de la Mannschaft, y su formación preferida es el 4-2-3-1.
Por otro, Dick Advocaat, 40 años en los banquillos y desde 2024 en el de Curazao, será el entrenador más viejo en la historia de los Mundiales: tendrá 78 años y 260 días en el estreno del equipo caribeño. Como es natural, sus expectativas son mucho más modestas que cuando entrenó a Estados Unidos en 1994 (los anfitriones cayeron frente a Brasil en cuartos) y que cuando fue seleccionador de Corea del Sur en 2006, eliminada en la primera fase, en su última presencia mundialista. Como buen holandés, recurrió al 4-3-3 para ganar el billete al Mundial en los partidos clave de la fase de clasificación, aunque para este partido, ante la desigualdad manifiesta de nivel, podría armarse con un 4-5-1.
Hay muchos nombres de alemanes entre las leyendas del fútbol: el "káiser" Beckenbauer, el "bombardero" Müller, Rummenigge, Matthäus, Klinsmann, Lahm, Kroos… Y hay un número que atesora un delantero alemán y que todos los demás aspiran a alcanzar: los 16 tantos de Miroslav Klose, el máximo goleador histórico de las Copas del Mundo. Solo Leo Messi (13) y Kylian Mbappé (12) tienen ese récord al alcance de las botas en este 2026.
Pero Klose también es el poseedor de otra marca: es el jugador que más victorias mundialistas ha conseguido en la historia, 17, seguido por el brasileño Cafú (16) y, de nuevo, Messi (16). Un récord que el argentino, al frente de la vigente campeona del mundo, es más que probable que arrebate al mítico ariete germano.