Jannik Sinner destrona a Carlos Alcaraz en el Masters 1000 de Montecarlo y le arrebata el número uno mundial
- El italiano se impone en la final del torneo monegasco por 7-6 y 6-3 en el primer duelo entre ambos en 2026
- Con este resultado, el tenista de San Cándido iguala en número de torneos de Masters 1000 con el español
El italiano Jannik Sinner es el nuevo campeón del Masters 1000 de Montecarlo, después de imponerse en la final de este domingo a Carlos Alcaraz por 7-6 y 6-3. Habrá cambio este lunes en la clasificación mundial, puesto que ahora el de San Cándido será el número uno.
Sinner enlaza su tercer Masters 1000 consecutivo tras Indian Wells y Miami, al mismo tiempo que iguala con ocho a su rival de este domingo; el primero para él en arcilla. Era la primera vez que se veían las caras en lo que va de año. Djokovic lo impidió en Australia, ganó Carlos; Medvedev y Korda lo evitaron en los torneos de EE.UU. citados.
El balance particular entre ambos queda ahora con 10 victorias a 7, todavía a favor de Alcaraz. Desempatan en número de torneos profesionales, ahora 27 a 26 para Sinner, quien además sumará la semana 67 al frente del ranking, dejando a Carlos con 66 y a la espera de ver lo que sucede en el Conde de Godó.
A Alcaraz no hace falta decirle que un partido contra Sinner nunca será fácil. Ni con 2-0 a su favor tras romperle el servicio se puede relajar el murciano y lo sabe. El italiano igualó la ventaja inicial con algo de ayuda en el tercer juego tras una doble falta de Carlos.
La batalla entre los dos mejores tenistas del mundo se decidía en cada punto. Muestras de ello fueron el séptimo y noveno juegos: once y doce minutos. Sinner no llegó a disponer de bolas de rotura, pero la dureza del intercambio hizo que Alcaraz los celebrara como un set a favor.
En las rondas anteriores resolvieron cada set en la mitad de tiempo en que ellos se jugaron el primero. Desde las Finales ATP de 2025 han sido más de cuatro meses sin verles en la misma pista y hay que amortizar la espera.
Estadísticamente la igualdad estaba compensada: si Alcaraz se mostraba más acertado con el saque, metiendo un 60% de primeros por un 39% de Sinner, el de San Cándido lo equilibraba siendo más efectivo en los puntos jugados con su segundo servicio (62% a 59%). Traducción: el ganador del primer set iba a decidirlo una moneda al aire. Y de aire estaban sobrados en la pista Rainiero III.
Así se llegó al 'tie break' después de una hora y cinco minutos de partido, más lo que quedaba por jugarse, y con un equilibrio total de puntos: 42 para cada uno en los doce juegos precedentes (6-6).
Con 2-2 y saque de Alcaraz, el murciano se jugó una dejada y Sinner corrió para llegar y matar el punto con un revés cruzado. Cada punto era una batalla y el italiano lo celebró como si le fuera el partido en ello. Desperdició una bola de set enviando un derechazo fuera, pero Carlos devolvió el regalo cortésmente con una doble falta después. Primer set para el transalpino.
Carlos, contra todos; Montecarlo no perdonó por Vacherot
Eso enrabietó a Carlos. El español quiso dar un golpe en la mesa desde el primer punto en el siguiente set y acosó a Sinner, que salvó dos bolas de 'break' en el primer juego, una más en el tercero, pero a la cuarta no pudo hacer nada ante un 'passing' de derecha: 2-1 y a secarse el sudor.
Porque tocaba seguir sudando. Alcaraz por fin pudo confirmar esa rotura, pero no sin antes salvar dos bolas de 'break' de que dispuso Sinner. Otras dos salvadas en el sexto juego y a la siguiente, de nuevo la igualdad en el marcador (3-3). Y eso que Carlos tenía toda la pista para él después de un gran saque abierto, pero se jugó la dejada con poca puntería.
Tocaba sufrir por el rival, el viento y la presión ambiental, porque una abarrotada pista central monegasca iba notablemente a favor del italiano. No perdonaron ver caer a Vacherot el día antes. Con dos horas de partido cumplido se había jugado sólo set y medio. Un encuentro de tres sets iba camino de durar lo mismo que uno de cinco.
Contra los elementos y contra sí mismo. Alcaraz se vio algo lastrado en su juego por las dobles faltas. Eso le hizo ceder su saque en el octavo juego, concediendo a Sinner la ocasión de servir para ganar el partido (3-5), que no dejó escapar tras dos horas y cuarto