De pensar en ganar a retirarse en la vuelta 15: Australia confirma la debacle de Aston Martin y la pesadilla de Alonso
- La primera carrera de la temporada ha evidenciado los graves problemas de la escudería británica
- Las altas expectativas generadas se han diluido en los primeros compases de la campaña
25 de mayo de 2025. Gran Premio de Mónaco. Fernando Alonso es entrevistado por DAZN antes de la carrera. "¿Con qué posición te das por satisfecho hoy?". La respuesta del asturiano, inesperada y optimista, cae como una bomba en el mundo de la Fórmula 1: "Ganar en Australia 2026".
Aquellas declaraciones alimentaron la ilusión de sus aficionados, ya de por sí eufóricos tras la llegada de Adrian Newey a Aston Martin y el inicio de sus labores de diseño del coche de la temporada siguiente.
Todo parecía destinado a que 2026 fuese el año. La nueva reglamentación, el fichaje del ingeniero más laureado de la Fórmula 1, la incorporación del motor Honda... Diez meses después, el sueño se ha convertido en pesadilla. O, al menos, en el inicio de ella.
El Gran Premio de Australia, primero de la temporada, ha confirmado la debacle que comenzó a barruntarse en pretemporada, donde Fernando y Stroll apenas pudieron rodar. De pensar en ganar en Melbourne... a solo poder dar 15 vueltas en el circuito de Albert Park.
Una debacle inesperada para un proyecto ilusionante
Desde hace un tiempo, 2026 aparecía marcado en rojo en el calendario de Fernando Alonso y Aston Martin. Todas las piezas parecían encajar. Solo los más escépticos ponían en duda uno de los elementos clave del proyecto: el motor Honda.
La dolorosa experiencia del asturiano con el fabricante japonés en su etapa en McLaren despertaba dudas. Sin embargo, el reciente éxito de Honda con Red Bull despejaba en cierta medida los fantasmas. Las elucubraciones optimistas se sucedían: "Honda ha aprendido", "Es imposible que vuelva a pasar"...
Tras la primera carrera de 2026, los desconfiados sacan pecho. Tenían razón... o, al menos, de momento la tienen. La escudería de Lawrence Stroll está experimentando numerosos problemas con la marca japonesa que, según Newey, comenzaron a descubrir en noviembre del año pasado.
La realidad es que la plantilla de Honda es muy diferente a la que triunfó de la mano de Red Bull y la nueva reglamentación parece haberles pillado con el pie cambiado. Sea como fuere, el coche no es que no cumpla con las expectativas de luchar por podios y victorias, sino que ni siquiera es capaz de completar un puñado importante de vueltas.
El laureado ingeniero, team principal de Aston Martin, no esconde su frustración. "No, no estábamos al tanto de que faltaba gente con experiencia en F1. Empezamos a darnos cuenta de todo ello en noviembre del año pasado. Fue cuando Lawrence Stroll, Andy Cowell y yo fuimos a Tokio para discutir los rumores que sugerían que la unidad de potencia no estaría lista para la primera carrera. Y además de eso, expusieron que había menos gente y que gran parte del equipo no volvería al trabajo. No habríamos firmado con ellos", explicó Newey esta semana.
Algunos de los problemas del coche han rozado el surrealismo. El propio Newey reconoció que las vibraciones del motor dañaban las baterías y podrían afectar a otros elementos del coche, como los retrovisores. Además, podrían repercutir incluso en el estado físico de los pilotos.
Un drama. La situación es compleja y parece que tardará algunos meses en comenzar a revertirse.
La destreza de Alonso como fórmula mágica
Fernando Alonso no permanece ajeno al desastre en el que está sumido su equipo, pero él sigue haciendo lo que mejor se le da: magia. El español mostró una vez más su habilidad en las salidas. Partía 17º y se colocó 10º en los primeros metros. Hasta Pau Gasol alucinó. "Hay cosas que nunca cambian…", escribió en su cuenta de X.
Una maniobra fantástica que duró poco, ya que el paso de las vueltas volvió a poner las cosas en su sitio. Aston Martin decidió poner fin a su aventura en el giro 15 para, según la escudería, "preservar los componentes del coche".
Para completar el surrealismo, el bicampeón del mundo volvió a la pista a modo de test unas vueltas después, aunque terminó regresando al box de forma definitiva antes del final de la carrera, echando el cierre a un fin de semana desastroso.
Alonso tiene 44 años y esta parecía su última oportunidad para conseguir el ansiado tricampeonato. Sin embargo, el asturiano es un claro ejemplo de resiliencia y, sea la campaña de su retirada definitiva o no, seguro que dará guerra hasta la última carrera de un 2026 que ha empezado a años luz de las expectativas generadas.
"Llevo 24 años sintiéndome superior y en el 25 me siento superior a ellos otra vez", declaró tras la carrera al ser preguntado por su fantástica salida, dejando claro que nadie tiene más confianza en su figura que él mismo.