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El Rayo Vallecano despierta de su sueño copero al Atlético de Madrid con una bofetada en Butarque

  • En el llamado "partido del destierro" faltaron más de la mitad de los 13.000 abonados del equipo vallecano
  • El Rayo sale de la zona de descenso ante un Atleti donde Simeone rotó a 9 de 11 titulares respecto al jueves
Rayo - Atlético: resumen del partido de la 24ª jornada de Liga | Primera
RTVE.es / EFE

En sólo cuatro días, del pasado jueves a este domingo, el Atlético de Madrid ha pasado del 4-0 apabullante al Barcelona en la Copa del Rey a la derrota por 3-0 contra el Rayo Vallecano en LaLiga EA Sports, la quinta del curso ya en esta competición, la segunda seguida por primera vez en la temporada y el enésimo despropósito visitante.

No perdía el Atlético con el Rayo desde hace 19 partidos, desde el 10 de febrero de 2013, por 2-1 en Vallecas.

En Leganés, a 15 kilómetros de Vallecas se celebró el 'partido del destierro', como lo denominó la afición del Rayo, que hace tres días recibió la noticia de que el derbi no podría disputarse en su estadio por el estado del césped, recién cambiado, y que para LaLiga no estaba en óptimas condiciones.

El hartazgo por esta situación provocó que Butarque luciera con un ambiente desangelado en sus gradas, puesto que más de la mitad de los 13.000 abonados del equipo vallecano no se desplazaron hasta Leganés. 'Presa vete ya' fue el recibimiento que tuvoel máximo dirigente del Rayo, apenas dos minutos antes del inicio del partido.

Otra vez un Atlético horrible fuera de casa

Como la semana pasada (del incontestable 0-5 al Betis en los cuartos de final de la Copa del Rey al 0-1 en casa en LaLiga contra el mismo rival), el conjunto colchonero remarcó su irregularidad, dentro de una montaña rusa por la que circula toda esta temporada, pero, sobre todo, lejos del Metropolitano, donde la pérdida de puntos ya es insostenible.

Son ya 28 puntos cedidos fuera de casa en 14 salidas en este campeonato, en las que ha sumado tan solo 14 de 42 puntos. Ha marcado menos goles, doce, de los que ha recibido fuera de su territorio, trece, este domingo sobrepasado en el estadio de Butarque.

Son tres triunfos en esa secuencia de desplazamientos (el 0-2 al Betis, el 0-1 al Getafe y el 0-3 al Girona), con cinco empates y cuatro derrotas, cuando además asoma el Brujas en la Liga de Campeones en el estadio Jan Breydel.

Las rotaciones de Simeone no funcionaron

Aparte de la vuelta de Jan Oblak, que sí pertenece al once tipo, también entraron en el once José María Giménez y Clement Lenglet como centrales, junto a Nahuel Molina y Matteo Ruggeri (los únicos dos que repetían del 4-0 al Barcelona); Thiago Almada, Johnny Cardoso, Rodrigo Mendoza y Nico González, en el medio campo; y Álex Baena, por el centro, y Alexander Sorloth, como referencia ofensiva, en el encuentro dominical.

Ni Marcos Llorente, ni Marc Pubill, ni David Hancko, ni Koke Resurrección, ni Antoine Griezmann, ni Giuliano Simeone, ni Ademola Lookman, ni Julián Alvarez partieron desde la alineación del entrenador argentino, al que no le funcionó el plan de rotaciones y descansos, aparente y dominador al principio, pero decaído después, más aún con el 2-0.

Hasta entonces, las apariciones de Thiago Almada por la banda derecha, constantes, pero intrascendentes sus centros; la nueva oportunidad de Rodrigo Mendoza, al que Simeone le reclama más riesgo en su juego; la presencia de Johnny Cardoso, todavía lejos del nivel que se espera en el medio centro; la actividad de Álex Baena o la presión efectiva presuponían otro tipo de encuentro, pero fue más de lo mismo que otras muchas salidas, como si fuera un espejo donde mirarse. Después, se diluyó, empeoró y perdió. Otra vez.

El Rayo castiga los errores atléticos antes del descanso

El Rayo lo doblegó de repente: le marcó dos goles en el tramo final de la primera parte, de Fran Pérez y Oscar Valentín, entre errores defensivos. Luego llegó el 3-0, de Nobel Mendy.

Ninguno de los tantos de su oponente es inseparable de una concesión o desajuste atrás en el bloque de Diego Simeone, transformado casi al completo del 4-0 al Barcelona a la visita de este domingo al Rayo Vallecano por el desgaste del encuentro anterior, por todo lo que llevan encima desde enero (13 partidos con éste).

De nuevo dañado por sus propias desatenciones atrás, por el pase que nunca debió jugarse quizá Clement Lenglet, pero al que debió ir con mucha más determinación Almada, en el origen del 2-0, o por el balón que cruzó todo el área por raso y no despejó nadie, hasta que ya fue irremediable el remate del 1-0 de Fran Pérez. Del 41 al 45.

Sin reacción atlética en la segunda parte

De los tres primeros recursos del banquillo a los que acudió Simeone en el inicio de la segunda parte dos no fueron ninguno de los titulares habituales, sino el central Robin Le Normand y el centrocampista Obed Vargas, precisamente los dos únicos jugadores que se habían quedado fuera de la rotación este domingo sin ser titulares ante el Barça.

El otro fue Julián Alvarez, su figura en ataque, reencontrado con el gol el pasado jueves después de once encuentros sin batir la portería contraria y descargado de minutos en los últimos tiempos por la indisposición que lo impidió jugar en cuartos de final de la Copa del Rey contra el Betis y porque sólo jugó la primera parte en la anterior jornada de Liga. Fueron sustituidos Matteo Ruggeri, Álex Baena y Rodrigo Mendoza, aún en acoplamiento.

Hechos los primeros cambios en el minuto 54, Simeone agotó las sustituciones en el 62, después de un zurdazo de Nico González que repelió Batalla. El técnico dio entrada a Marcos Llorente para jugar de nuevo en el medio, por Cardoso, y a Ademola Lookman por Clement Lenglet, con la reestructuración de nuevo del sistema, a media hora del final.

No cambió nada. El cabezazo de Mendy agrandó incluso la derrota, con el 3-0 en el minuto 75. Cuando la sentencia ya era inequívoca con ese tanto, el Atlético apenas había rematado dos veces entre los tres palos en una hora y cuarto de juego. Después, hizo otro, en un saque de esquina con un taconazo de Giménez, repelido por Augusto Batalla.

Por primera vez en esta Liga, el Atlético encadenó dos derrotas. No había ocurrido antes, por su firmeza en el estadio Metropolitano, cuando se sostuvo en una competencia por la Liga que ya es más que ajena. No hay posibilidades de título desde la pasada semana, aunque entonces ya eran remotas. Está a 15 puntos del liderato. A 16 si gana el Barcelona en Girona. Queda la Copa del Rey y la Liga de Campeones.