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Mariona logra el título que le faltaba ganando la nueva Copa de Campeones de la FIFA con el Arsenal

  • El Arsenal se impuso por 3-2 en la prórroga al Corinthians
El Arsenal celebra la victoria
El Arsenal celebra el título de la Copa de Campeones de la FIFA AFP
EFE

Un contragolpe en el minuto 105, culminado por Caitlin Foord, derribó la resistencia del Corinthians, al que frustró su hazaña en el estadio Emirates de Londres, capaz de nivelar dos marcadores adversos antes, y proclamó campeón de campeones al Arsenal con las españolas Mariona Caldentey y Laia Codina.

El conjunto brasileño aceptó el desafío, miró a la cara al Arsenal, sin complejos y compitió con todas las dificultades que eso supone contra un equipo de tanta dimensión, además en su territorio, pero no le alcanzó para superarlo.

El Corinthians, un más que serio rival para el Arsenal

Necesitó tramos de pura resistencia, sostenido por las paradas de su portera, pero también de atrevimiento y ambición para superar una prueba de carácter contra el 1-0, empatar a uno e incluso igualar después el 2-2 en el minuto 96 cuando parecía derrotado para ceder finalmente en la prórroga, cuando menos sufría dentro del encuentro.

En un minuto, ya había conectado dos remates el Arsenal. Una advertencia de todo lo que iba a venir. El cuatro, una nueva ocasión, solventada por Leticia con la primera de sus intervenciones magníficas y salvadoras, sin opción de impedir el 1-0 al cuarto de hora, cuando primero repelió el remate de Russo, pero fue imposible alcanzar el siguiente de Olivia Smith, que remachó el gol en el rechace con una volea que nadie pudo interceptar.

Después, la guardameta brasileña salvó el 2-0, que ya habría sido un golpe demasiado duro para su equipo. Su parada, frente a la capitana rival, Kim Little, fue crucial para el Corinthians, cuya respuesta en el otro área comunicó de forma nítida al mundo y a su oponente que había venido hasta Londres para ser campeona. Al menos, para buscarlo.

El disparo lejano de Duda Sampaio fue su primera ocasión. La portera Borbe voló para tocar lo justo el derechazo para desviarlo al larguero y al saque de esquina. El córner posterior, con un buen golpeo de Andressa, originó el 1-1, con el cabezazo de Gabi Zanotti -la capitana marcó el tanto del triunfo en las semifinales ante el Gotham- que repelió la guardameta del Arsenal, pero ya claramente dentro de su marco. Gol. Minuto 21.

Nada habría sido posible hasta entonces, ni el empate parcial ni una final aún igualada o no perdida, de no ser por Lele, que volvió a rechazar otra oportunidad del Arsenal, en un cabezazo de Russo a gol que despejó de nuevo, entre la frustración del conjunto inglés, arropado por su público, insistente, dominador, pero sin desnivelar aún el choque.

Ya no pudo soportar después la ofensiva del Arsenal en el segundo tiempo, cada vez más intensa, cada vez más inaguantable para el Corinthians, que recibió el 2-1 en un centro desde la banda derecha que remató de cabeza, cruzado, fuera del alcance de Lele, de la central Wubben-Moy. Un testarazo definitivo, que volvió a ponerlo a prueba.

El Corinthians perdió por lesión a Ana Vitoria, que no podía pisar con la pierna derecha. Se marchó del terreno de juego cojeando, ayudada por los servicios médicos de su club, en el minuto 65, con el 2-1 en contra, con el empate pendiente, a punto de lograrlo Johnson, precisamente su reemplazo. Lo evitó entonces Borbe, que negó el 2-2 en su salida, con una fantástica mano derecha, cuando aún quedaban más de veinte minutos para el 90.

Emoción y un penalti en el 90 para mandar el choque a la prórroga

La final de Londres admitía aún incertidumbre para el Arsenal, que estrelló un remate en el larguero de la portería del Corinthians, pero que no logró irse más allá de un gol en el marcador, siempre con la inquietud latente de cualquier contraataque del club brasileño, a la velocidad de Johnson, pero más aparente que real, exhausto el Corinthians y controlador el Arsenal, hasta un penalti en el tiempo añadido de McCabe sobre Robledo.

La árbitra mexicana Katia García acudió al monitor de campo, vio la acción, detectó el impacto de la defensa sobre la atacante y señaló la pena máxima, que supuso el 2-2 de Vic Alburquerque, con toda la presión del mundo y con un golpeo sutil y certero. Era el minuto 95 y 25 segundos, destino la prórroga, quizá una hazaña del Corinthians, a punto del 2-3 con un cabezazo de Vic Alburquere, que despejó Borbe de nuevo a córner.

Pero, después, concedió un contragolpe en el momento más inoportuno, cuando mejor se sentía sobre el terreno, cuando peor se percibía el Arsenal, que resurgió con un ataque conducido por Maanum y solucionado con el 3-2 decisivo de Foord ante Leles.