La muerte de Franco y las históricas medallas de María Jesús Alegre en el Mundial de gimnasia rítmica de 1975
- La española sumó cuatro medallas en Madrid, en una cita aplazada tres días por la muerte del dictador
- La madrileña logró la primera y única medalla de la historia para España en el concurso general individual
Todo estaba previsto para que los Mundiales de gimnasia rítmica comenzaran en Madrid el 20 de noviembre de 1975, pero el fallecimiento de Francisco Franco aplazó su inicio debido a los tres días de luto decretados en todo el país, para disputarse finalmente en una versión comprimida en dos días, donde María Jesús Alegre, más conocida como Chus Alegre, hizo historia al colgarse cuatro medallas, tres en conjunto y un bronce en mazas, la única individual de España hasta hoy.
[50 ANIVERSARIO DEL FINAL DEL FRANQUISMO]
Con 17 años, 165 centímetros de altura y 47 kilos, la joven madrileña irrumpió a nivel internacional con una actuación estelar que sorprendió a la misma gimnasta, tal como recordó ella misma en declaraciones posteriores al final del campeonato tras afirmar que tan solo llevaba practicando gimnasia rítmica "dos años".
Bajo la mirada atenta de su entrenadora, la búlgara Ivanka Tchakarova, Chus Alegre se colgó cuatro medallas individuales: plata en mazas, y bronces en la general, pelota y mazas, mientras Begoña Blasco ganó el bonce en cinta, mismo metal que España en el concurso completo.
Junto a Begoña Blasco y Africa Blesa, participó en el concurso individual, mientras el conjunto lo formaron Marilín Such, Maria José Rodríguez, Herminia Mata, Carmen Lorca, Maria Eugenia Rodríguez, Leticia Herrería y Carmen Algora.
Primera y única medalla española individual en el concurso general
El Palacio de Deportes de Madrid acogió la participación de 100 gimnastas de diez países: Brasil, R. F. A., España, Japón, Francia, Austria, Gran Bretaña, Suiza, Italia. Bélgica y Canadá, una versión reducida de los Mundiales que se disputan hoy en día y donde España aspiraba a mejorar su participación en la edición disputada en Rotterdam (Países Bajos) en 1973.
El éxito de la gimnasia rítmica española en la cita madrileña tuvo la correspondiente visibilidad gracias al respaldo mediático de TVE, la única cadena de televisión de la época, lo que ayudó a popularizar un deporte incipiente en aquellos años.
Tras aquella histórica actuación de las representantes de la recién creada Real Federación Española de Gimnasia Rítmica en 1974, con seis medallas, han llegado 37 más a lo largo de los últimos 50 años -7 oros, 10 platas y 26 bronces-, lo que suma un total de 43, que le sitúan en el séptimo puesto del medallero global histórico de la competición.