Enlaces accesibilidad
Atlético de Madrid

Los cinco estadios de la historia en círculos del Atlético de Madrid

Por
Los cinco estadios del Atlético de Madrid
Los cinco estadios del Atlético de Madrid

Si trazamos una línea sobre el plano de Madrid para unir los puntos donde se han situado los estadios del Atlético, se dibuja casi una espiral. Una forma que da idea de crecimiento y que se refuerza si a las localizaciones se van añadiendo los datos de capacidad de los cinco recintos. Un recorrido histórico, que sin embargo, no es tan fácil.

Con su traslado al nuevo Metropolitano (Wanda Metropolitano según su denominación oficial), hay un recorrido de ida y vuelta, ya que el Metropolitano fue el primer estadio propiamente dicho de los colchoneros cerca de la Ciudad Universitaria, al noroeste de la ciudad.

Antes, jugó en dos campos muy cerca del Retiro, en el ensanche de la capital hacia el este, hoy el barrio de Salamanca; y que por esa época no era tan elitista como ahora, según la información que ofrece el Atlético en su web sobre el coloquialmente llamado Campo de la Rana que acogió en 1903 los primeros partidos de los socios del entonces Athletic Club de Madrid: “Era un campo que estaba sin vallar pero circundado por una zanja, para evitar que los carros de basura accediesen para arrojar desperdicios”.

El segundo campo, llamado de O'Donnell, y casi pegado al anterior, se valló para poder cobrar entrada. Mirando la cartografía, las manzanas rectangulares de esa calle son el mejor testigo de que ahí hubo un campo de fútbol, según algunos estudiosos; sobre el terreno ninguna placa lo recuerda.

Tampoco en el caso del Metropolitano… ni en tantos otros elementos del patrimonio perdido de la ciudad, incluidos recintos deportivos míticos, como el Gasómetro.

Del que sí hay abundantes archivos es del Calderón, entonces llamado simplemente estadio del Manzanares, por levantarse junto a ese río. Buceando en la hemeroteca (gracias a la recopilación de algunos hinchas) llaman la atención los titulares sobre la precipitación con la que el Atlético acometió el traslado a su casa más estable.

“Se espera de todos los atléticos la necesaria colaboración para las incomodidades del principio”, decía la revista del Atlético de Madrid que se vendía por cinco pesetas en 1966, y en la que la gerencia del club decía que “como solución de emergencia, al principio sólo se contará con las instalaciones imprescindibles para la práctica del fútbol”.

51 años después, la historia se repite.

Por cierto, que el Atlético jugó también temporalmente en Vallecas después de la guerra civil mientras rehabilitó el estadio Metropolitano, que quedó muy dañado en la batalla de Madrid.