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Caso Neymar

La Fiscalía pide procesar a Neymar, a su padre y a Sandro Rosell por su fichaje

  • También acusa al Barça y al Santos de corrupción en los negocios y estafa
  • El juez De la Mata archivó en un primer momento el caso
  • La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional le obligó a reabrirlo

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El futbolista brasileño Neymar, en un entrenamiento del Barça
El futbolista brasileño Neymar, en un entrenamiento del Barça

La Fiscalía ha pedido al juez que procese al futbolista Neymar, al FC Barcelona y al Santos de los delitos de corrupción en los negocios y estafa por el supuesto engaño en el precio de su traspaso al fondo brasileño DIS, gestor del 40 % de los derechos del futbolista.

El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata archivó en un primer momento este caso al no detectar delito, pero la Sala de lo Penal le hizo revocar este archivo y le obligó a procesarlo.

En respuesta a esa orden, De la Mata dictó un escueto auto en el que, directamente, pedía a las acusaciones que presentaran sus escritos de acusación para abrir juicio oral, obviando el trámite del cierre del sumario y pase a procedimiento abreviado (equivalente al procesamiento), por lo que ahora la Fiscalía recurre este auto y le pide que les procese.

Considera que Neymar, su padre, Rosell y el expresidente del Santos Odilio Rodrigues, así como los dos clubes como personas jurídicas, incurrieron en los delitos de corrupción en los negocios y de estafa impropia en el proceso de fichaje del jugador por parte del Barça desde el club brasileño Santos.

Se dirige también contra la madre de Neymar, Nadine Gonçalves Da Silva, y la empresa familiar N&N Consultoria, como partícipes a título lucrativo en el delito de corrupción entre particulares.

Para el fiscal José Perals, el auto del juez De la Mata de tres párrafos "soslaya la orden directa de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional" y no les procesa debidamente, ya que no argumenta el por qué se le atribuye esos delitos de cara a juzgarles.

El fiscal explica en su recurso ante el juez y, subsidiariamente, ante la Sala, que el fondo DIS resultó perjudicado por las maquinaciones en los contratos que sirvieron para fichar a Neymar y que "debe ser indemnizado en la cantidad de 3.228.400 euros".

Como ya hizo en un auto anterior de junio reclamando el procesamiento, reitera ahora la petición de que se archive la causa contra el actual presidente del Barcelona, Josep Maria Bartomeu, al no quedar acreditada su participación en el traspaso de Neymar.

Fichaje en dos momentos

Perals explica que el fichaje de Neymar se llevó a cabo en dos momentos: primero en el año 2011, cuando el Barcelona se comprometió a abonar al jugador 40 millones de euros para que jugara en el Barça a partir de 2014, y luego en 2013, cuando se adelantó el compromiso anterior para que se incorporara ese mismo año.

La decisión de anticipar el fichaje no contó con la autorización de la Junta Directiva del club español e implicaba que el Barcelona tenía que pagar a DIS para adquirir los derechos federativos.

Para conseguir el adelanto del fichaje, Rosell decidió pagar más dinero del pactado en un principio tanto a Neymar y a su padre, por un lado, como al Santos, parte de ello disfrazado con contratos ficticios.

Como consecuencia de este engaño, DIS recibió sólo un 40% de los 17,1 millones establecidos como precio de la transferencia de los derechos federativos, cuando, según el fiscal, le hubiera correspondido ese mismo porcentaje pero de 25,1 millones. Por ello entiende que debe ser indemnizado por la diferencia con 3.228.400 euros.

El Barcelona primero dijo que el fichaje costó 40 millones para después aumentar esta cantidad a 57 millones, si bien el fiscal cree que a esa cantidad hay que sumarle lo pagado en los contratos fraudulentos, lo que superaría los 70 millones que el club tiene como tope en su política de fichajes, ya que ascendería a 83.

Este fichaje ya se investigó en la Audiencia Nacional en otro procedimiento, que pasó a un juzgado de Barcelona y en el que el club azulgrana y la Fiscalía llegaron a un pacto que exonera a Bartomeu y Rosell.

A cambio, el Barcelona reconoce haber cometido dos delitos fiscales en el fichaje del internacional en 2011 y 2013 y se compromete a pagar una multa de 5,5 millones de euros.