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El Barça tira de fondo de armario para doblegar al Joventut

  • Victoria azulgrana, remachada en el cuarto final (86-66)
  • Discreto papel de Ricky Rubio ante su ex equipo
  • Datos y estadísticas del Regal Barcelona - DKV Joventut

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El Barça no tiene piedad de un mermado Joventut

Ficha técnica:

86 - Regal Barcelona (24+19+15+28): Ricky Rubio (6), Navarro (9), Perovic (2), Lorbek (4) y Anderson (5) -equipo inicial-, Grimau (10), Sada (2), Lakovic (8), Ingles (15), N'Dong (18), Vázquez (2) y Morris (5).

66 - DKV Joventut (18+15+19+14): Trias (8), Robinson (11), Franch (11), Hosley (13) y McDonald (13) -equipo inicial-, Homs, Tomas (8), Flis y Jelinek (2).

Árbitros: Juan L. Redondo, Vicente Bultó y Óscar Perea. Morris fue eliminado por cinco personales en el min. 40.

Incidencias: Último partido de cuartos de final de la 75 edición de la Copa del Rey disputado en el Palacio de Deportes de Madrid ante 12.950 espectadores.

El Regal Barcelona se medirá en la segunda semifinal de la Copa del Rey ACB contra el Caja Laboral. Los azulgranas vencieron en el segundo de los derbis de la jornada, el catalán, a sus vecinos del DKV Joventut de Badalona.

Los aficionados verdinegros se llevaron el dudoso consuelo de ver eclipsada a su ex estrella, Ricky Rubio, que se cargó de personales al inicio de cada mitad y cedió el testigo de la dirección a Sada primero y Lakovic después. Volvió a salir para jugar unos intrascendentes minutos finales.

Consciente de que defendiendo a gusto el Barça es imparable, Pepu Hernández dispuso que los suyos trataran de cargar de faltas a los azulgrana ante cualquier ocasión, y Rubio fue la primera víctima. Pero no fue suficiente.

Con más banquillo para hacer frente, el Barça se limitó a esperar que las fuerzas del Joventut flaquearan y el encuentro sólo duró 30 minutos en cuanto a emoción y alternativas en el marcador.

Tampoco se vio demasiado a Juan Carlos Navarro,  con unos discretos 9 puntos nada más, pero esta vez por 'méritos' propios. Ni a Fran Vázquez. Pero Xavi Pascual tiene fondo de armario.

Si no está Ricky, buenos son Sada y Lakovic -éste mejor-. Si no está Navarro, tira de casta el capitán Grimau durante algunos minutos cuando se ponen las cosas feas. Si no está el mejor Vázquez, pues se sale Boniface Ndong, el mejor del partido con 18 puntos y 23 de valoración.

La decisión de Pascual de dejar fuera a Pete Mickeal casi ni se echó en falta, porque este Barça tiene argumentos de sobra para que nadie, ni siquiera Ricky Rubio, sea imprescindible.

Aprendió la lección el DKV Joventut, porque con sólo siete hombres en todo el partido -Albert Homs y Joan Tomàs casi ni jugaron- no se puede hacer frente a un equipo donde todos trabajan para todos. Demasiadas bajas.

Por eso el sueño de los penyistas, y de todo el Palacio de los Deportes que se les unió, duró media hora, lo que aguantó la gasolina.

El Joventut, a remolque

El Barça, salvo unos pocos minutos del primer cuarto, fue siempre por delante en el marcador, jugando a hacer la goma con la ventaja. Grimau espabiló a los suyos en ese primer parcial cuando el Joventut disfrutó de sus cortas ventajas.

Will McDonald se convirtió en un dolor de cabeza para Vázquez y Ndong, aunque tenía que aguantar las iras de la afición del Gran Canaria, que hacía sangre con cada fallo del americano y abucheaba sus canastas.

Bajo la batuta de Jordi Trías, ex barcelonista y MVP de 2007, los de Pepu aguantaban en zona las rápidas transiciones de los azulgranas, pero no terminaban de dar el golpe sobre la mesa que les diera la ventaja.

El "sí se puede" que el día antes gritaba la mayoría del pabellón contra el Madrid, se volvió en contra del Barça. Los aficionados culés veían pasmados cómo las antipatías hacia los blancos del jueves no eran precisamente flores para ellos el viernes.

Los triples de Josep Franch y la paciencia de Pere Tomàs en la zona seguían dando aire al Joventut, pero a partir del segundo cuarto se desató Ndong y el pívot del Barça empezó a maltratar el aro rival.

Un parcial de 8-0 del Barcelona en el segundo cuarto volvió a estirar la ventaja, pero ahí estaban McDonald y Quinton Hosley para acudir en la ayuda. Volvieron a aparecer los triples de Franch en el tercer cuarto, justo después de que Ricky se volviera a ganar un descanso con la cuarta falta.

La ventaja se acortó a tres puntos, y el "sí se puede" sonaba más realista que al principio del partido, cuando aún no están todas las cartas sobre la mesa. La afición del Bilbao Basquet dedicaba el "míralos, míralos cómo se acoj..." que un par de horas antes cantó al Caja Laboral.

Pero el último cuarto fue el del jarro de agua fría para los de Pepu. Lakovic demostró ser un digno sustituto de Ricky y tomó el mando para hacer correr a sus compañeros.

Los jugadores del Joventut veían moverse el balón de lado a lado cuando les tocaba defender, incapaces de parar el vendaval. Se sumaban Ingles y Morris a la fiesta, que terminó celebrándose en la grada de la afición barcelonista. "Adiós a la Copa, adiós", cantaban ellos a los verdinegros.

Incluso Ricky, que salió en los minutos finales, se vengó de los gritos de "pesetero" con un triple. Se impuso el rodillo.