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El Madrid se queda sin dinamita en El Molinón

  • El Sporting consiguió empatar 0-0 ante los de Pellegrini [Estadísticas]
  • El Madrid sufrió en la primera parte y tuvo más opciones tras el descanso

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Real madrid's Raul Gonzalez reacts after missing a scoring opportunity against Sporting Gijon during their Spanish First Division soccer league match at Molinon stadium in Gijon
Raul González se lamenta tras fallar una ocasión.

El Sporting a base de orden y entrega sumó un punto ante un Real Madrid con muchas bajas, pero que dista mucho de ser el potente equipo que le supone su potencial económico y esta noche en El Molinón vio como un modesto se le subía a las barbas y prolongaba la incertidumbre que rodea su juego.

El Real Madrid llegaba a Gijón tras el varapalo sufrido frente al Milán en la Liga Europea y con muchas ausencias de hombres importantes: Cristiano Ronaldo, Benzema o Higuaín y enfrente iba a encontrarse con un Sporting en el mejor momento de las últimas dos temporadas, dispuesto a ponerle las cosas muy difíciles.

En este contexto El Molinón registró un lleno absoluto con un público entregado a su equipo y espectante por si podía presenciar en directo la que sería la primera victoria sportinguista ante el conjunto blanco desde hace 15 años.

La salida local sorprendió al Real Madrid que se vio encerrado en su propio campo por el juego rojiblanco rápido y vertical que puso en apuros desde el primer minuto a la cuestionada defensa blanca en la que Garay fue la sorpresa de Pellegrini que dejó a Albiol en el banquillo.

Luis Morán por la derecha entraba como quería ante un impotente Marcelo, que mostraba una vez más sus querencias ofensivas y en una de esas penetraciones el extremo sportinguista colgó el balón para un remate alto de De las Cuevas en la primera clara ocasión local.

Apenas dos minutos después de nuevo Luis Morán volvió a centrar al segundo palo y en esta ocasión fue Pepe el que impidió el remate de Barral y  a los 13 minutos es el propio Luis Morán remata alto un centro de Diego Castro.

El peligro blanco llegó siempre por la banda izquierda con las internadas de Marcelo y con las acciones individuales de Kaká que fue el que primero puso a prueba a Juan Pablo con un disparo desde el borde del área al que respondió bien el portero sportinguista.

Poco a poco el Real Madrid fue haciéndose con el control en el centro el campo pero la defensa del Sporting estuvo muy centrada e impedía cualquier remate fácil del conjunto madrileño que tuvo su segunda oportunidad en un barullo en el área local en el que Raúl disparó flojo y ajustado al poste.

Una fea entrada de Sergio Ramos a Barral y una mano de Raúl conllevaron sendas tarjetas en el tramo final de la primera parte en el que de nuevo el Sporting se adueñó del balón y tuvo la mejor oportunidad de estos primeros 45 minutos cuando tras driblar a Marcelo encaró a Casillas y le chutó ajustado al poste pero el portero madrileño salvó a su equipo con una gran parada.

El Madrid mejora la imagen en la segunda parte

La salida del Real Madrid en la segunda parte no tuvo nada que ver con la del inicio del partido se mostró mucho más ofensivo y la defensa rojiblanca empezó a pasar apuros hasta el punto de que Juan Pablo salva a su equipo al rechazar con el pie un remate casi a bocajarro de Granero tras jugada de Kaka.

El Sporting perdía el balón con rapidez y el dominio blanco se acentuó lo que permitió a la defensa adelantar mucho sus líneas con lo que los delanteros locales tenían muchos metros por delante como para inquietar a Casillas.

Pelegrini fue el que primero movió ficha dando entrada a Guti en lugar de Drenthe y pocos minutos después Preciado decidió cambiar de delantero mandando al banquillo a un individualista Barral por Mate Bilic que ayer cumplió 29 años y además renovó por tres temporadas.

Juan Pablo volvió a salvar a su equipo en un disparo de Kaka pero la réplica gijonesa llegó por donde menos esperaba el Madrid en una internada del lateral Lora que se planta en el área de Casillas pero la defensa le ahoga y ni tan siquiera puede chutar.

Las pocas internadas locales eran siempre por la banda derecha mientras que el Real Madrid lo intentaba por todos lados pero sin acierto de los delanteros blancos que vieron como se anulaba un gol a Raúl por mano previa de Kaká.

Los minutos pasaban con el Sporting encerrado en su campo pero constantemente animado por la afición que aun esperaba un zarpazo de su equipo pero Preciado pareció conformarse con el empate y sustituyó a Luis Morán por un mucho más defensivo Iván Hernández.

Con el corazón en un puño El Molinón vivió los minutos añadidos prácticamente de pié en sus asientos porque el Real Madrid llegaba en oleadas con remates que salieron fuera como también lo hizo la última internada rojiblanca justo sobre el pitido final.