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El Tau se proclama campeón de la ACB

  • El Tau certifica su dominio en la fase final y gana su segundo título
  • Pete Mickeal, MVP de la final (14,3 puntos y 6,6 rebotes de promedio)

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El Tau, campeón de la ACB

El Tau Cerámica, el equipo que terminó en cuarto lugar la liga regular de la ACB, se ha alzado con su segundo título tras su triunfo en Vitoria en el tercer partido de la final contra el AXA Barcelona (76-61).

Las estadísticas más favorables al Tau se cumplieron en el tercer partido por el título de la Liga ACB en el Buesa Arena de Vitoria. El AXA Barcelona no fue capaz de remontar el 0-2 en contra que se llevó como lastre del Palau Blaugrana en los dos primeros encuentros, y los aficionados baskonistas pudieron celebrar el campeonato sin sobresaltos casi dos horas antes del pitido final.

El Tau se resarce así de la derrota en semifinales de la Final Four de la Euroliga, mientras que el AXA Barcelona cierra una temporada para olvidar, al despedirse del curso sin Copa del Rey, sin Euroliga y sin ACB.

Variante con repetición de los dos partidos anteriores, con Pete Mickeal -MVP de la final- y Tiago Splitter majestuosos y dominadores, y Rakocevic y Teletovic abrumando en la anotación. El Barcelona fue siempre por detrás en el marcador, y no tuvo opciones, salvo cuando empató a 26 en el minuto 17 del partido. Los únicos que dieron la réplica en los puntos por parte del equipo de Xavi Pascual fueron Pepe Sánchez y Fran Vázquez.

Como ya ocurriera en el Palau Blaugrana, la actuación de Mickeal resultó fundamental. El alero estadounidense volvió a mostrar su mejor cara ante su equipo 'fetiche', el FC Barcelona, que no encontró respuesta a su actividad bajo los aros, como tampoco lo hizo a Splitter.

Ni siquiera Ersan Ilyasova, que había sido la gran estrella azulgrana durante la final, hizo acto de aparición sobre el parqué del Buesa, mientras que Alex Acker rubricó su pobre final con otra actuación que no quedará para el recuerdo.

El Tau fue el que despegó

El halo de trascendencia que rodeó el partido se hizo notar desde el pitido inicial: ambos conjuntos dieron un recital de imprecisiones en ataque que depararon un marcador muy bajo aunque no igualado. Dentro del desacierto que presidió los primeros minutos, fue el Tau quien supo sacar mayor tajada.

El nervisismo no tardó en hacerse notar y, aunque fueron los azulgrana quienes se adelantaron en el luminoso, los de Neven Spahija no tardaron en dar la respuesta por medio de dos triples. Una excelente acción de Rakocevic y tres tiros libres completaron el demoledor parcial de 0-11.

Los problemas con las faltas personales de los de Xavi Pascual facilitaron el camino para los baskonistas, que supieron desplegar una sensacional defensa en el primer periodo para maniatar al FC Barcelona y poner pronto tierra de por medio.

Tuvo que recurrir el equipo azulgrana a un triple de Marconato sobre la bocina para encontrar la reacción. Los catalanes salieron con otra cara al segundo cuarto y, gracias al buen hacer de su juego interior, cercaron la ventaja vitoriana.

Justo cuando el Tau parecía despegarse, el cambio a una defensa en zona consolidó la reacción y un triple de Gianluca Basile desde la esquina restableció la igualdad en el marcador (26-26). Sin embargo, las tablas no cambiaron la historia, y los vitorianos cerraron la primera mitad con un parcial de 5-0 que les devolvió la tranquilidad.

El Barça quiso y no pudo reaccionar

Tranquilidad siempre relativa, puesto que el FC Barcelona no enterró el hacha de guerra. Su dureza bajo los tableros le reportó beneficios en ataque y complicó la anotación de su rival. Los de Spahija no fueron menos, y contrarrestaron la labor azulgrana con una mayor agresividad en defensa y un extraordinario Mirza Teletovic.

Con las espadas por todo lo alto, surgió Igor Rakocevic para estirar el marcador. Cinco puntos del escolta serbio fueron la base para un parcial de 7-0 que colocaron los 11 puntos de ventaja en el luminoso para los vitorianos.

El arrebato anotador del serbio no aplacó los ánimos azulgranas, aunque sí abrió camino para el equipo de casa. De la combinación entre sus hombres altos surgieron las nuevas fuentes de anotación para los hombres de Spahija, que empezaban a festejar tímidamente el título.

Lejos de la relajación, los baskonistas abrieron el último cuarto con la intención de sentenciar el partido: los dos primeros ataques fueron cortados a la carrera por la defensa del Tau, que culminó en sencillos contraataques cada uno de los robos.

El Barça desapareció del partido y dejó vía libre para la victoria del conjunto vasco. Los últimos nueve minutos del encuentro culminaron en un paseo marcial del equipo de casa, con las 9.900 gargantas del pabellón Fernando Buesa celebrando la contundente victoria y la superioridad demostrada en toda la final.