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Las horas transcurren, pero el fervor por despedir al papa Francisco continúa. Durante toda la noche y la mañana del jueves, los fieles no han dejado de llegar a la plaza de San Pedro en una marea humana que ha tenido que esperar largas colas, incluso de madrugada. Los fieles proceden de todo el mundo y a cada uno le mueve una razón diferente

"Era un lider que realmente amaba. Amaba a la gente y yo creo que quería extender ese mensaje de amor verdadero y compasión", señala una estudiante estadounidense. "Era el papa de mi era", asegura Mark, un fiel filipino, que espera su turno con el rosario en las manos.

Otros asistentes destacan sus vertiente humana: "Un papa maravilloso, bueno humano, inteligente..." afirma una mujer. Como muchos de los que han pasado hoy por la capilla ardiente de Francisco, le agradece su cercanía a los fieles por ser, en definitiva, un papa para el pueblo.

El cardenal que hace oficial la muerte del papa es el conocido como "camarlengo". Cada pontífice tiene su propio camarlengo. El irlandés, Kevin Farrel ha sido el del papa Francisco. Él ha anunciado su muerte y será quien cierre su féretro La corresponsal de TVE en Roma, Begoña Alegría nos explica los cometidos principales de esta figura entre los que se encuentran resolver los trámites de la sepultura y sellar la estancia papal.

Puede que sea una de las imágenes más potentes y, sin duda, será una de las que marque la despedida al papa Francisco. Es el momento en el que una monja de 82 años se salta el cordón de seguridad que rodea el féretro del pontífice y se acerca al cuerpo para darle su último adiós a escasos metros de distancia.

Sor Geneviève Jeanningros no ha dudado en saltarse el protocolo, pero nadie ha puesto problemas; le han permitido llorar. Y es que no solo se despedía del papa, también se despedía de un amigo. La religiosa tenía un vínculo especial con el pontífice: es la sobrina de una monja argentina amiga de Bergolio que desapareció durante la dictadura.

Sor Geneviève compartía con el papa Francisco su pasión por ayudar a los más frágiles, a los desfavorecidos. Vive en una caravana y ayuda a prostitutas y a transexuales

Más allá del fútbol, el papa Francisco también era un gran fan de la música. Artistas como Aretha Franklin o Patti Smith cantaron en eventos del Vaticano por petición expresa del Santo Padre. Además, numerosas estrellas del pop y del rock se reunieron con él en la Santa Sede.

Hace siete meses, el papa Francisco fue recibido con este entusiasmo en Singapur. Su visita al continente asiático fue el más largo de su pontificado, con 11 días de estancia en el Sudeste Asiático y Oceanía. La región, pese a los obstáculos culturales y políticos, es donde más crece el número de católicos. En China, el papa aceptó obispos nombrados por el partido comunista, con el que ha tendido puentes. Actualmente, más de 150 millones de católicos son asiáticos.

La otra gran esperanza es el África Subsahariana, frecuentada también en sus viajes apostólicos. Uno de cada cinco católicos del mundo es africano. Un aumento sostenido que se nota especialmente en las vocaciones de sacerdotes.

En cambio, en América Latina, antiguo pulmón católico, el crecimiento se ha estancado. Avanzan los cristianos evangelistas en el continente, siendo Brasil su principal foco. En el resto del mundo occidental, el descenso de bautismos y vocaciones es cada vez más palpable. En Europa, algunos expertos creen que harían falta dos generaciones para volver a ver crecimiento. Actualmente, hay en el mundo 1.400 millones de fieles católicos, aproximadamente una quinta parte de la población mundial.

Cristóbal López, arzobispo de Rabat, es uno de los nombres que suenan para suceder al papa Francisco. El religioso ha recordado que "hay ciertas cosas que el papa Francisco ha iniciado y que no deberían perderse". "Sería interesante que [el futuro papa] sea una persona que se comprometa a dar continuidad y a dar impulsión a esas intuiciones que Francisco ha puesto sobre la mesa". El arzobispo ha señalado que "se necesita una voz profética que diga que no queremos iniciar una carrera armamentística". "Cuando los países se habían comprometido a reducir el armamento, resulta que volvemos atrás", ha lamentado.