Dos trabajadores nepalíes han sido rescatados de un túnel en el que quedaron atrapados cuando la riada lo sepultó.
Tras su rescate, uno de los dos trabajadores ha asegurado que durante la huida no logró alcanzar la salida y que mientras estaba dentro del túnel pudo escuchar a tres o cuatro persona más. Los equipos de rescate han hallado el cuerpo de una persona y estiman que la cifra de atrapados podría ser de unos 40 operarios. Tras la riada se calculan más de 1.300 fallecidos entre Nepal y China y el número de desaparecidos no baja de los 5.000.
Dos trabajadores han sido rescatados con vida este viernes de un túnel del proyecto hidroeléctrico Trishuli 3A, nueve días después de la devastadora riada en Nepal y han asegurado que hay más personas vivas en el interior. Los equipos de rescate han localizado a ambos a más de 70 metros de profundidad.
Dos trabajadores fueron rescatados con vida este viernes de un túnel del proyecto hidroeléctrico Trishuli 3A, tras pasar nueve días atrapados por las devastadoras riadas en Nepal, y ambos aseguraron que hay más personas vivas en el interior.
Poco más de una semana después de que el colapso de un glaciar desencadenara la inundación que devastó el sur de Nepal, el balance provisional supera ya los 1.200 muertos, mientras que el número de personas desaparecidas asciende ya a los 5.000.
Los equipos de emergencia mantienen las operaciones de búsqueda y rescate, con especial atención a los 900 trabajadores atrapados en centrales hidroeléctricas. Paralelamente, el Gobierno nepalí ha iniciado las tareas de reconstrucción: las autoridades calculan que será necesario levantar de nuevo más de 20.000 viviendas en los distritos afectados.
Pero la tragedia no se mide únicamente en casas o bienes destruidos. Para los damnificados, lo más doloroso es la incertidumbre sobre el paradero de familiares y amigos, sin saber todavía si podrán volver a abrazarlos o, al menos, darles una despedida digna.
En Nepal continúan las tareas de rescate tras la riada masiva que ha dejado cerca de mil fallecidos solo en este país. En las últimas horas, 350 personas han sido rescatadas en los túneles de centrales hidroeléctricas, es un esfuerzo titánico mientras el reloj avanza en contra.
La magnitud del desastre provocado por las inundaciones en Nepal sigue en aumento, con más de 900 víctimas mortales contabilizadas y más de 4.200 personas en paradero desconocido, entre ellas cientos de trabajadores atrapados en túneles hidroeléctricos.
Los investigadores señalan que la inestabilidad del glaciar estuvo relacionada con los efectos acumulados de un calentamiento climático prolongado y describen el episodio como un "fenómeno de aparición repentina", "gran caudal", "elevada velocidad" y "fuerte capacidad destructiva".
La magnitud del desastre provocado por las inundaciones en Nepal sigue en aumento, con más de 900 víctimas mortales contabilizadas y más de 4.200 personas en paradero desconocido, entre ellas cientos de trabajadores atrapados en túneles hidroeléctricos.
Los investigadores señalan que la inestabilidad del glaciar estuvo relacionada con los efectos acumulados de un calentamiento climático prolongado y describen el episodio como un "fenómeno de aparición repentina", "gran caudal", "elevada velocidad" y "fuerte capacidad destructiva".
La magnitud del desastre provocado por las inundaciones en Nepal sigue en aumento, con más de 900 víctimas mortales contabilizadas y más de 4.200 personas en paradero desconocido, entre ellas cientos de trabajadores atrapados en túneles hidroeléctricos.
Los investigadores señalan que la inestabilidad del glaciar estuvo relacionada con los efectos acumulados de un calentamiento climático prolongado y describen el episodio como un "fenómeno de aparición repentina", "gran caudal", "elevada velocidad" y "fuerte capacidad destructiva".
La riada que ha azotado Nepal ha dejado una cifra de fallecidos que no deja de aumentar y alcanza ya los 903 además de los más de 4.200 desaparecidos.
900 trabajadores de la central hidroeléctrica de Trishuli trabajaban en una galería que sufrió las consecuencias de la intensa riada de barro y que ha bloqueado la entrada. Ahora los equipos de rescate nepalíes, con la colaboración de efectivos chinos, trabajan para buscar supervivientes, aunque mantienen la esperanza de que lograsen encontrar algún lugar aislado con oxígeno.
El resto de nepalíes que lograron escapar de la catástrofe intentar volver a lo que queda de sus hogares y recuperas lo que puedan. Mientras, los servicios de emergencia han tenido que interrumpir en varias ocasiones sus labores por el clima y el peligro de nuevas inundaciones.
Fotografía: Cedida por la secretaría del primer ministro de Nepal.
El mal tiempo ha forzado este sábado a suspender temporalmente las labores de búsqueda y rescate en Nepal, donde las devastadoras inundaciones y avalanchas provocadas por el colapso de un glaciar han sumido al país en una catástrofe sin precedentes.
Con un balance conjunto entre Nepal y la región china del Tíbet que alcanza al menos 675 fallecidos y roza los 3.000 desaparecidos, el Gobierno nepalí ha admitido que carece de los medios especializados para afrontar las tareas inmediatas y estima que necesitará entre 4.000 y 5.000 millones de dólares para la reconstrucción, lo que supone casi un 10% de su PIB.
Siguen las labores de rescate, con el miedo de una nueva riada, en la zona fronteriza entre Nepal y la región autónoma del Tíbet después de que un lago formado por la acumulación de rocas y escombros comenzara a desbordarse. El pasado miércoles una tromba de agua arrasó una zona de Rasuwa y deja ya 600 muertos y casi 2.500 desaparecidos, según el último balance oficial. En su último boletín, la Junta de Turismo de Nepal incluye a un español en el apartado de rescatados, mientras mantiene a otros dos en la lista de personas en paradero desconocido, sin aportar por el momento más detalles sobre la identidad o las circunstancias del hallazgo. El Ministerio de Exteriores aún no ha confirmado este rescate.
China ha retomado las labores de rescate, después de que fueran suspendidas temporalmente por el paulatino desbordamiento de una represa natural formada por la acumulación de lodo y rocas tras la riada. Sin embargo, el miedo a una segunda riada sigue presente.
La trágica riada en el Himalaya, que ha provocado centenares de muertos, aún deja varias incógnitas: ¿qué pasó para que el río Bhote Koshi se transformara en un monstruo de barro y rocas? La respuesta está en un glaciar a 5.200 metros de altitud. Al colapsar, sufrió una caída libre de tres kilómetros, lo que provocó una aceleración brutal del caudal. Fue el derrumbe glaciar lo que causó el seísmo que captaron los sismógrafos.
Los geólogos tardarán semanas o meses en descubrir toda la verdad, mientras los equipos de desescombro tratan de limpiar cuanto antes el cauce del río. Es una zona muy peligrosa, los residuos acumulados pueden provocar una segunda riada.
Según pasan las horas, el balance de víctimas y desaparecidos aumenta por la riada. Por el momento, las autoridades nepalíes han confirmado 359 muertos. El ministerio de Exteriores ha señalado que hay cuatro españoles sin localizar. Los equipos de rescate trabajan en la zona, pero con grandes dificultades para acceder porque muchos sitios han quedado aislados. Hay casi 1.500 desaparecidos.
El día después, varios son los escenarios y todos impactantes. Un cauce abierto por la violencia del torrente de hielo, agua y piedras. El mayor desafío ahora son las carreteras cortadas para llegar a las personas sepultadas.
Nepal contabiliza 336 personas puestas a salvo, muchas de ellas en helicóptero. En las tareas de auxilio, participan 7.400 militares y policías. China ha organizado en tiempo récord un auténtico ejército de rescatistas. Otros países, como la India, han enviado toneladas de ayuda.
En los hospitales, coinciden los ingresados con vida y los familiares de los desaparecidos.
Una inundación repentina en Nepal, que también ha afectado al Tíbet, ha dejado al menos 160 muertos y más de 500 desaparecidos, muchos de ellos extranjeros. La enorme riada ha arrastrado pueblos, mercados, carreteras y centrales hidroeléctricas en el distrito nepalí de Rasuwa, en la provincia de Bagmati, fronterizo con la Región Autónoma del Tíbet (China), donde viven unas 50.000 personas. Las autoridades nepalíes informan de 157 muertos y 400 desaparecidos hasta el momento, mientras que China ha informado de tres muertos y más de 200 desaparecidos en el puerto tibetano de Gyirong, que conecta ambos países.
Pese a que el ministro de Asuntos Exteriores de Nepal afirmó horas después del incidente que la riada había sido causada por un terremoto, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) lo ha desmentido.
Casi 400 peregrinos están sin localizar tras las lluvias. Hasta ahora se han recuperado los cadáveres de 157 personas, según ha informado la Policía nepalí, aunque temen que el número de víctimas se eleve considerablemente. El ministerio de Asuntos Exteriores ha podido confirmar a RTVE que por el momento no constan españoles afectados o ilocalizables.
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