#YaTDigo - Tres obras de Banksy les han costado a Reino Unido cerca de 175.000 euros en retirarlas, borrarlas o protegerlas. Una paradoja que vuelve a abrir un viejo debate: ¿cuándo una pintada deja de ser vandalismo y empieza a considerarse arte?
En España, limpiar los grafitis supone cada año millones de euros para ayuntamientos y empresas públicas como Renfe. Pero el arte urbano también puede transformar barrios, revitalizar pueblos y convertir una pared olvidada en un atractivo cultural.
El grafiti vive precisamente en esa contradicción: puede ser una expresión artística y, al mismo tiempo, una intervención realizada sin permiso.
Y tú ¿dónde pondrías el límite? ¿Arte o vandalismo?
Se cumple un mes de la entrada masiva de migrantes a Ceuta y sigue la presión sobre la ciudad autónoma. En apenas unas horas, unos 70.000 migrantes irregulares entraron por la frontera del Tarajal, de los cuales unos 5.000 permanecen en la ciudad fronteriza.
Islandia ha rechazado en referéndum reabrir las negociaciones con la UE para su adhesión. El 'no' ha ganado con más de cinco puntos de ventaja, con el 52,8 % frente al 47,2 %, escrutado este domingo el 100% de los votos.
Los opositores a retomar las conversaciones con Bruselas, interrumpidas en 2013, sumaron 118.040 votos frente a los 105.339 de los partidarios del 'sí', en un refrendo consultivo cuyo resultado el Gobierno de centroizquierda que lo convocó ha prometido respetar.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha informado que el acuerdo petrolero alcanzado con Estados Unidos tendrá una vigencia de 25 años con un objetivo de producción superior a 1,5 millones de barriles diarios.
"Nuestra meta va más allá con la firma de otros importantes acuerdos que incluyen a grandes empresas como Chevron, Repsol, Eni, Shell, BP, entre otros. Queremos ser una potencia energética", ha dicho la mandataria.
La hawala es una forma de enviar dinero sin bancos y casi sin dejar rastro. Mueve miles de millones de euros al año y también puede servir para blanquear dinero. RTVE y otros medios públicos europeos han investigado durante meses cómo funciona.
'Si hubiera sabido que los estadounidenses nos abandonarían, nunca habría trabajado con ellos. ¿Cómo íbamos a imaginar que algún día abandonarían Afganistán, que los talibanes volverían a tomar el poder y que nos dejarían a su suerte?'
Ceuta cumple este domingo un mes desde que empezó la crisis migratoria. La tensión ha aumentado en los últimos días. Los servicios asistenciales están al límite, muchos vecinos critican la gestión de la crisis y se plantean nuevas protestas.
En Ucrania, ya son al menos 37 los muertos por el ataque ruso contra un depósito de armas en la región de Kiev. Cientos de personas han tenido que pasar la noche fuera de casa. Zelenski ha ordenado investigarlo; el almacén estaba junto a una zona residencial y no tenía autorización.
Islandia espera este domingo el resultado del referéndum sobre la entrada en la Unión Europea. El 'sí' gana fuerza en Reikiavik. El 'no' se impone en las zonas rurales.
La hawala es un sistema tradicional e informal de transferencia de dinero. Mucho antes de que existieran los bancos modernos, comerciantes, viajeros y familias se plantearon cómo trasladar dinero sin llevarlo encima y exponerse al robo durante el trayecto. De esa necesidad nacieron, en Asia y Oriente Medio, sistemas informales de transferencia.
Hoy la hawala sigue siendo utilizada a diario por millones de personas en todo el mundo para enviar remesas de forma más barata, rápida y accesible. Pero las redes criminales también se aprovechan de este sistema milenario que mueve miles y miles de millones de euros cada año.
Durante meses, reporteros de la Red de Periodismo de Investigación de la UER (Unión Europea de Radiodifusión) han seguido el rastro del dinero para adentrarse en los secretos de la hawala y revelar cómo funciona la maquinaria financiera del crimen organizado. Se usa en el tráfico de seres humanos, de drogas, en la financiación del terrorismo, en la migración irregular y otros delitos. Al margen de los circuitos bancarios convencionales, estas redes pueden conectar hawaladares, empresas pantalla, facturas falsas y otros mecanismos utilizados para mover, ocultar y blanquear dinero de origen delictivo.
Las principales autoridades del Estado noruego siguen desfilando ante los nuevos reyes en los diversos actos de sucesión. El rey Haakon VIII y su hija la heredera Ingrid Alexandra han recibido esta tarde al presidente del Parlamento, la presidenta del Tribunal Supremo y el obispo presidente de la Iglesia Noruega.
El Ayuntamiento de Oslo ha habilitado un libro de condolencias para los ciudadanos, que han formado cola para firmar. Muestras de afecto que continúan a las puertas del Palacio Real, por donde ya habían pasado más de 20.000 personas bajo la lluvia a mediodía según la Policía.
En su primer discurso televisado a la nación como rey, Haakon VIII ha defendido el derecho, la justicia y un país donde todas las personas tienen el mismo valor.
El fútbol alemán se hace fuerte contra los extremismos, el odio y cualquier tipo de discriminación. Mientras Alemania asiste al ascenso político del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania - principal fuerza de la oposición en el Bundestag y a las puertas de gobernar por primera vez, según las encuestas, uno de los estados federados en las elecciones de septiembre-, la Bundesliga se ha convertido en un dique de contención democrático, utilizando el deporte y la memoria histórica para frenar el avance de grupos ultra que relativizan el pasado nazi del país. "La memoria es muy importante y es la base para que las cosas no vuelvan a suceder" nos cuenta Franziska Fay, presidenta de la Fundación Bundesliga. El fútbol fue uno de los primeros espacios de la sociedad alemana de los años 30 que colaboró con los nazis para sus objetivos de propaganda y exclusión. Y en los años 80 y 90 en las gradas se situaban numerosos grupos de neonazis. "Era común tener cánticos racistas, antisemitas y homófobos" recuerda Daniel Lörcher, vicepresidente del Borussia Dortmund, uno de los clubes más importantes de Alemania, campeón de Europa y varias veces de liga. El punto de inflexión llegó en el Mundial de Francia 1998, cuando un grupo de hooligans alemanes dejó con secuelas de por vida al policía francés Daniel Nivel. La agresión fue calificada de "vergüenza nacional" por el entonces canciller Helmut Kohl, forzando un cambio radical en la Federación de Fútbol. El Borussia Dortmund promueve una iniciativa pionera: viajes educativos con aficionados a antiguos campos de concentración como Auschwitz. Aunque en Alemania "hay poco interés en visitar estos sitios, con el fútbol lo logramos" señala Julian Rieck, historiador de la Ong What Matters. El objetivo es rotundo: impedir que se niegue o reescriba la historia desde las gradas. "El fútbol tiene una responsabilidad especial" afirma Viktoria Hindelang, responsable de relaciones con aficionados de la Bundesliga, "porque los clubes de fútbol fueron las primeras instituciones sociales que expulsaron a sus socios judíos". La iniciativa del Dortmund inspiró a que otros equipos de la Bundesliga desarrollaran sus propios programas de memoria. La liga alemana se une cada 27 de enero, fecha de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, para celebrar el "Día del Recuerdo" en memoria de las víctimas del nacionalsocialimo. En el contexto político actual del país, el fútbol alemán se ha posicionado de forma explícita para evitar que los estadios se conviertan en plataformas de captación o propaganda de ideologías extremistas. "El fútbol nunca es neutral, siempre forma parte de la inclusión o de la exclusión de la gente", asegura el vicepresidente del Borussia Dortmund. Las ideas ultranacionalistas, homófobas y xenófobas también tratan de encontrar hueco en las gradas, especialmente a partir de la tercera división, donde el control de seguridad es menor y resulta más sencillo establecer núcleos de propaganda radical. Por ello, los clubes forman exhaustivamente a sus equipos de seguridad para que sepan identificar simbología nazi camuflada que va más allá de los emblemas ya prohibidos por ley. "El auge del populismo y el extremismo es un reto para nosotros como sociedad" asegura la presidenta de la Fundación Bundesliga y añade: "el fútbol no es ajeno a estos fenómenos".