Los noruegos acompañan a la familia real en la misa por el rey Harald V
- Centenares de ciudadanos acuden a la iglesia de Asker para acompañar a los reyes Haakon VIII y Sonia
- Este servicio religioso está marcado por la baja de la reina Mette-Marit por motivos de salud
Noruega vive este domingo una jornada de luto nacional con la celebración de misas fúnebres en todo el país en memoria del rey Harald V, fallecido el pasado viernes a los 89 años de edad. Desde primera hora de la mañana, numerosos ciudadanos se han congregado en la iglesia de Asker, situada a unos 20 kilómetros al suroeste de Oslo, para asistir al servicio religioso al que acude la familia real para rendir tributo al monarca más longevo de Europa.
El templo ha abierto sus puertas en medio de un fuerte despliegue y una gran expectación popular para recibir al nuevo monarca, el rey Haakon VIII, la reina Sonia, la princesa heredera Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus.
La gran ausente en este servicio religioso es la reina Mette-Marit. Según ha confirmado la Casa Real, la esposa del monarca continúa en fase de convalecencia tras someterse a un trasplante de pulmón el pasado mes de junio, lo que limita su agenda pública, aunque sí estará presente en otros actos oficiales vinculados a las exequias.
Misas fúnebres en todo el país y condolencias de Estados Unidos
Las honras al monarca se extienden a lo largo de toda la geografía noruega. Mientras la familia real asiste a la ceremonia de Asker, el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, encabeza la representación institucional en la Catedral de Oslo.
De forma paralela, otros templos de la nación acogen servicios conmemorativos a lo largo del día, entre ellos la catedral de Nidaros.
Las muestras de dolor y los pésames internacionales se han sucedido tras el fallecimiento de Harald V en el Hospital del Reino de Oslo, donde permanecía ingresado desde el 17 de agosto por una anemia hemolítica que derivó en una infección en la sangre.
Desde Washington, el Gobierno de Estados Unidos ha emitido un comunicado a través del Departamento de Estado expresando sus condolencias a la reina Sonia y al pueblo noruego.
La administración estadounidense ha calificado a Harald V como "un gran amigo" histórico del país y ha recordado con honor el refugio que Estados Unidos le brindó durante la Segunda Guerra Mundial.
El féretro del soberano descansa en el Palacio Real de la capital desde la tarde del viernes, a donde fue trasladado entre el respeto de miles de ciudadanos que salieron a las calles para despedir al rey antes de la asunción del trono por parte de su hijo Haakon.