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Este lunes se cumple una década del histórico acuerdo de paz entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC. Diez años después, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia ya no existen como guerrilla, aunque no todos dejaron las armas. Más de 13.000 de sus miembros se acogieron al acuerdo, pero otros lo rechazaron o volvieron a las armas después de firmarlo. Son las llamadas disidencias de las FARC, que siguen disputando territorio, entre ellas la de Iván Mordisco.

El país sigue haciendo frente a otros grupos armados, a los que promete combatir el nuevo presidente, Abelardo de la Espriella.

Fotografía: Sebastian Marmolejo / Long Visual Press

En California sigue el juicio contra Meta, que busca demostrar que el algoritmo de Facebook o Instagram, fomenta la adicción entre jóvenes. Los demandantes se han inspirado en la lucha contra las tabacaleras en los años 90 para sostener su defensa,

Uno de ellos es Lori, que a las puertas del tribunal cuenta el caso de su hija Annalise. A los 18 años se quitó la vida. Y según su madre, fue por el impacto psicológico que tuvieron en ella las redes sociales de Meta. Para demostrarlo, Lori lee una de las últimas líneas que su hija escribió en su diario. "Miro los perfiles de otras chicas y me hacen sentir peor", escribió su hija. "Nadie amará a alguien tan fea como yo"

Ahora, padres y supervivientes esperan ante la puerta del juzgado de Oakland confiando en que se haga justicia. Cuatro estados han sentado en el banquillo a Meta con una acusación muy concreta: diseñar deliberadamente Facebook e Instagram para causar adicción entre los menores. La demanda se basa "en el conocimiento que tenía la empresa Meta del daño que provocaba", pese a lo cual priorizaron decisiones de índole comercial.

Un enfoque similar al de un caso histórico de los años 90: el del de varios estados contra las grandes tabacaleras, que logró un importante acuerdo para limitar la industria. Ahora, la Fiscalía dice tener pruebas periciales para demostrar la acusación, como peritajes e informes internos de Meta. Una demanda que, aseguran los expertos, si logra su objetivo, podría tener un gran impacto en legislaciones futuras.

Foto: AFP

La guerra de Ucrania sigue enconada. El presidente del país, Volodímir Zelenski, lleva meses pidiendo ayuda a sus socios para lograr más armamento y poder frenar los ataques de Moscú. La Unión Europea (UE) ha aprobado este lunes otro paquete de ayuda de 6.000 millones de euros para misiles y defensas aéreas. Ucrania celebra hoy su Día de la Independencia arropada por dirigentes como el primer ministro británico, Andy Burnham, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.

Foto: Sergei Supinsky/ AFP

Hablamos con Ilvania Martins, directora nacional de Aldeas Infantiles SOS en Venezuela

"Tras el terremoto en Venezuela, hemos detectado más problemas de salud mental en los niños"

Ilvania Martins ha alertado de que, dos meses después de los terremotos que han sacudido Venezuela, las necesidades humanitarias siguen siendo "altísimas", con cerca de 1,8 millones de personas que necesitan asistencia, entre ellas 680.000 niños. La directora nacional de Aldeas Infantiles SOS Venezuela ha explicado que muchas familias continúan en campamentos transitorios o asentamientos comunitarios donde el acceso a agua potable, saneamiento y alimentación sigue siendo una prioridad. Además, ha señalado que se han detectado problemas de salud mental, especialmente entre los menores, con un incremento de "trastornos del sueño, ansiedad, ataques de pánico".

Martins ha reclamado que se mantenga y refuerce la colaboración entre el Estado y la sociedad civil, porque, según ha defendido, "ante una tragedia como esta se requieren de muchas manos". La llegada de las lluvias ha añadido complejidad a la situación en los campamentos y asentamientos, mientras se acerca el regreso a las aulas. Aldeas Infantiles SOS ha impulsado espacios pedagógicos, lúdicos y recreativos para ayudar a los niños a afrontar el trauma, ya que, según Martins, contar con lugares seguros donde jugar y compartir "impacta muy positivamente" tanto en los menores como en sus cuidadores.

Reconocimiento facial para entrar al recinto. Gran expectación mediática internacional ante una competición de robots que baten récords. Impresiona la destreza que han desarrollado los humanoides del año pasado a éste.

En la lucha libre encajan y dan golpes sin perder el equilibrio. El combatiente ganador, de la marca china Unitree, que esta semana se disparaba en Bolsa, celebra su triunfo. En los 100 metros lisos los robots de Tiangong Ultra ya superan al humano más rápido del planeta.

En solo un año, los humanoides son mucho más rápidos y competitivos. Es evidente que China ha invertido mucho en este sector clave, la robótica, y con este tipo de eventos saca músculo tecnológico ante el resto del mundo.

La apuesta de China da sus frutos. Se espera que su industria robótica supere este año los 130.000 millones de euros.

Foto: Achmad Ibrahim/AP Photo

El corazón de Washington se ha convertido en un circuito. Es la primera vez que los coches circulan entre los monumentos a 300 kilómetros por hora, siete veces más rápido de lo permitido.

Trump ha inaugurado la carrera con una vuelta de honor en la 'Bestia', su coche oficial. Fue idea suya celebrar un Gran Premio de Indycar aquí. Es el colofón final a las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia de EE.UU.

Trump también presidió el espectáculo pirotécnico con más fuegos artificiales de la historia y celebró un combate de artes marciales mixtas en el jardín de la Casa Blanca, coincidiendo con su 80 cumpleaños. En el Mundial buscó un hueco en la foto al entregarle a España el trofeo.

Hoy los coches recorren una capital que Trump ha transformado en año y medio con obras controvertidas y despidos masivos en los edificios del Gobierno. Es un ejemplo más de cómo Trump acapara el espectáculo, mientras va transformado la ciudad y el país a velocidad de vértigo.

Foto: Jacquelyn Martin/AP Photo

Ucrania se siente indefensa frente a los misiles rusos. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha advertido de que les faltan interceptores.

También falta presupuesto para el Ejército en un momento en que Rusia multiplica sus ataques balísticos. Moscú busca deliberadamente atacar objetivos civiles con el objetivo de desmoralizar a la población.

En el Día de la Bandera, el presidente ucraniano ha pedido más ayuda a sus aliados. Alemania ha prometido enviar 600 interceptores hasta 2028. Francia, un sistema de defensa antiaérea este mismo año. Pero Europa también depende del paraguas de seguridad de Washington y sus entregas se quedan cortas.

En una reunión con senadores de Estados Unidos, Zelenski ha insistido en fabricar misiles Patriot en Ucrania, pese al rechazo de Trump. Las reservas de munición en Washington están bajo mínimos por la guerra en Oriente Medio.

Ucrania está acelerando de forma clara su capacidad de producción, con su propia industria de defensa, y eso hace que empiecen a entrar en servicio misiles interceptores que antes no tenía.

Mientras, la guerra golpea cada vez más a Rusia y sus instalaciones petroleras. Hay colas en las gasolineras por falta de combustible. Putin reconoce "algunos inconvenientes", pero afirma tener la situación bajo control.

Foto: Francisco Seco/AP Photo

Rusia intensifica sus ataques a Ucrania con misiles balísticos. A falta de avances en el frente, el ejército ruso está bombardeando centros comerciales y otros objetivos civiles. Ucrania insiste en que sin interceptores está indefensa.

Zelenski alerta de la grave situación. Se queja de que este año solo llegarán a Ucrania 264 interceptores, 100 menos que el año anterior y menos de la mitad que en 2023. Mientras, Rusia bate récords en la producción y uso de misiles balísticos.

Ante esta urgencia, Alemania acaba de comprometerse a enviar 600 interceptores hasta 2028. Francia mandará un sistema de defensa aérea este mismo año. Pero las entregas europeas no logran compensar el recorte de Estados Unidos. Sus reservas de misiles Patriot están bajo mínimos por la guerra en Oriente Medio.

No hay suficientes misiles ni para atender a las fuerzas armadas propias, ni para suministrarlas a otro aliado. Las industrias de defensa no pueden aumentar de un día para otro su capacidad de producción.

Con todo, Rusia no está ganando la guerra. Sufre cada vez más los ataques de Ucrania en su territorio. Y pierde cada día en el frente, según Kiev, a unos 1.000 soldados. Zelenski teme que Putin trate de movilizar a otros 300.000 hombres tras las elecciones de septiembre.

Foto: SERGEY DOLZHENKO/EFE — Edificio de viviendas en Kiev bombardeado por Rusia